martes, 21 de julio de 2015

No termina en seis

Copa Libertadores 2015 – Semifinal – Vuelta – 21 de julio de 2015
Guaraní (Par) 1 (1) - River Plate 1 (3)

Alario, autor del empate (foto River Plate)













Desde la década del sesenta, cuando River hizo su primera participación en la Copa Libertadores y llegó a la final en 1966, se instaló el mito de que los años terminados en seis eran los señalados del Millonario en la Copa.

Ese año cayó frente a Peñarol en una tristemente recordada final en Chile, en partido desempate. En 1976, frente a Cruzeiro, se corrió la misma suerte. Diez años después, en 1986, fue la tercera y la vencida, de la mano del Beto Alonso, se quedó con el máximo torneo continental. En 1996, con Ramón Díaz el banco, llegaba la segunda conquista de América y el mito del año terminado en seis cobraba cada vez más fuerza.

Pero ahí se terminarían las rachas de ese número. En 2006 quedaría en el camino frente a Libertad de Paraguay en cuartos y se cortaría una racha de 40 años llegando a las finales en “seis”. De este modo, también se cortó la racha de llegar a la final cada diez años.

Esta vez tuvo que esperar 19 años para volver a vivir la sensación de una final de Copa Libertadores. Este River llegaba a Paraguay buscando torcer la historia y lo logró. Lo viene haciendo desde que asumió Marcelo Gallardo allí por junio de 2014.

La ventaja obtenida en el Monumental era tranquilizadora, pero no por ello debían confiarse. Guaraní mostró, a lo largo de la Copa, ser un hueso duro de roer. Venía de eliminar a Corinthians y Racing, y por momentos hizo peligrar la clasificación del Millo. Incluso se puso en ventaja cuando todavía faltaba media hora para terminar el encuentro y pudo hacer el segundo de no ser por la salvadora intervención de Carlos Sánchez, que la sacó en la línea.

Pero el Muñeco sigue demostrando que no es ningún improvisado y mandó a la cancha a Tabaré Viudez. Ese jugador uruguayo por el que tanto insistió, y que era desconocido para todos, entró y las veces que intervino, demostró porque el técnico insistió tanto para tenerlo.

Dos pases en profundidad, velocidad, rapidez para desmarcarse, pases de primera y repentización para, por ejemplo, asistir a Lucas Alario en el gol del empate y la clasificación. Sin dudas, una grata sorpresa.

La segunda semifinal no fue de ida y vuelta, pero fue de trámite repartido. Sin ser demasiado peligrosos, los paraguayos intentaron dominar las acciones pero con pocas ideas y basándose solo en los arrestos individuales de Santander y Benítez.

 Luego, el Millonario, con su famosa presión alta, trataba de asfixiar al conjunto indígena en la salida, complicándolo y comenzando a hacerse dueño de las acciones. Así, tuvo las jugadas más claras para abrir el marcador, aprovechando la velocidad de Gonzalo Martínez, pero sin precisión en los metros finales.

En el complemento, el local no inquietaba y el Millo parecía tener todo controlado, de hecho, los aurinegros no pasaban la mitad de cancha con peligro, hasta que se encontraron con una jugada en que todos los defensores de River hicieron vista y Fernando Fernández aprovechó para abrir el marcador.

A partir de allí llegaron las jugadas más peligrosas de Guaraní, y River parecía desconcertado. El Muñeco hizo una buena lectura de la situación y comenzó a hacer los cambios que reorganizaron el equipo y le permitieron llegar al empate.

Camilo Mayada por un cansado Luis González, y Tabaré por Pity para desequilibrar. Así llegó la gran jugada del uruguayo y el gol del Pipa, otra vez de buen partido, que obligaba a los paraguayos a hacer tres goles en quince minutos. Una empresa prácticamente imposible. La tranquilidad llegaba al pueblo Millonario y la clasificación estaba en el bolsillo.

River vuelve a jugar una final internacional luego de haber ganado la Sudamericana 2014 y la Re Copa. Ahora debe esperar para ver quién será su rival el 29 de julio en la ida y el 5 de agosto en la revancha: si Tigres, y definir en casa (con el plus de obtener la clasificación al Mundial de Clubes en diciembre); o Inter de Porto Alegre, teniendo que definir en Brasil contra el equipo de Andrés D’Alessandro.

Por lo pronto, el mundo riverplatense festeja y deja de lado el mito de los años terminados en seis. En este 2015, 19 años después de la última vez, River vuelva a jugar la final de la Copa Libertadores, y el sueño está a solo dos pasos.

Formaciones

Guaraní (Par): A. Aguilar; Maldonado, J. C. Cáceres, Patiño; Bartomeus, De la Cruz, Mendoza, Palau; J. Benítez; F. Fernández y Santander. Director Técnico: Fernando Jubero.

Ingrearon: 16’ST I. González por Bartomeus; 37’ST Contrera por Patiño; 37’ST Correa por F. Fernández.

River Plate: Barovero (7); Mercado (6), Maidana (7), Funes Mori (6), Vangioni (6,5); C. Sánchez (5), Kranevitter (7,5), L .González (5), G. Martínez (5); Mora (6) y Alario (7). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 16’ST Mayada (5) por L .González; 23’ST Viudez (7) por G. Martínez; 29’ST Cavenaghi por Mora.

Resumen

Goles: 15’ST F. Fernández (Gua); 33’ST Alario (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: J. Bascuñan –Chi– (mal)
Figura: Kranevitter (Riv)

1 comentario:

  1. ¿NO TERMINA EN SEIS?
    ESTAMOS EN EL AÑO 15 = 1+5 = 6.

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