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domingo, 27 de diciembre de 2015

Los no refuerzos

Equipo falopa cuarta parte

Arriba: Garcías Aspe, C. Alvarez y M. Sosa
Abajo: Sessa, Esnaider, Salcedo y Ballón


















La llegada de Nicolás Domingo a River Plate avivó la llama de aquellos refuerzos que no fueron tales y los cuestionamientos sobre los motivos por los que esos jugadores llegaron a vestir los colores Millonarios.

Esta sección trata de incluir a aquellos jugadores que, porque designio del destino, tuvieron la posibilidad de ponerse el manto sagrado. Por supuesto que es muy difícil irse a años anteriores a la década del ochenta, ya que es difícil determinar fehacientemente que sus rendimientos estuvieron lejos de ser el esperado, aunque podría deducirse por la cantidad de partidos jugados, por ejemplo.

Es por ello que, seguramente, aparezcan aquí, y en otras notas, nombres más contemporáneos y conocidos que jugadores de otras épocas.

Gastón Sessa: –1999/2000, 2 PJ,  GC, 2 campeonatos (Apertura 99 y Clausura 2000) – tras una buena temporada en Racing Club, llegó a River para pelearle el puesto a Roberto Bonano, quién era el arquero de la selección por aquellos tiempos. No tuvo muchas oportunidades de mostrarse, pero el Millonario es tan grande que hizo que el Gato ganara sus dos primero campeonatos en primera división.

Cristian Álvarez: –2005/2006, 27 PJ (6 internacionales) – la explosión de Marcelo Salas en River abrió el mercado argentino para la llegada de jugadores chilenos. Así fue como, en busca de un lateral derecho, los dirigentes trajeron a este trasandino como promesa de proyección con una cuota de gol interesante. Duró poco en el plantel Millonario, en 2007 volvió a su país natal y el Matador sigue siendo el único chileno que triunfó en Argentina.

Sebastián Pena: –1996/1997, 3 PJ, 0 gol, 1 campeonato (Apertura 1996) – Llegó en el Apertura 1996, buscando reforzar al equipo campeón de América. Venía con pergaminos de campeón Mundial Juvenil  con la Selección de Pekerman y era una de las promesas del fútbol argentino como primer marcador central. Nunca fue del gusto de Ramón Díaz y apenas sumó minutos con la banda roja en el pecho. Se fue con Pena y sin gloria.

Carlos Bustos: –1993, 22 PJ (5 internacionales,) 1 gol – Seguramente pocos se acuerden de este defensor central zurdo, que llegó a River en la primera etapa de Daniel Passarella como técnico. Apenas jugó un semestre con la camiseta del Millo y convirtió un gol, contra Vélez, casi sin querer.

Nelson Rivas: – 2007, 9 PJ, 0 goles – en una época oscura en cuanto a incorporaciones, llegó este morocho colombiano con físico y cara de boxeador. Decían que era una mezcla entre Iván Córdoba y Mario Yepes, pero era más parecido a Mike Tyson que a un futbolista. A poco tiempo de llegar, el Inter de Milán se lo llevó a Europa. Sin dudas, lo mejor que tuvo, fue su representante.

Rodrigo Rojas: – 2010, 13 PJ, 0 goles –  Promesa del fútbol Guaraní, medio campista habilidoso que llegó al Millo durante la presidencia de Daniel Passarella con la intención de ser una inversión a futuro. El guaraní solo mostró ser medio campista y paraguayo, porque la habilidad la dejó en la tierra del tereré y la inversión, habrá sido para algún intermediario.

Marcelo Sosa: – 2006, 3 PJ, 0 goles, varias lesiones y muchos kilos  – Que decir de este uruguayo aguerrido, con el gen de la garra charrúa en su sangre. Cinco raspador y de trajín europeo. Llegó a River con 27 años, aunque parecía estar en el ocaso de su carrera. Jugó poco y comió mucho.

Josepmir Ballón: – 2010/2011, 12 PJ, 0 goles, 1 descenso, experto en artículos 225 – llegó en el peor momento de la institución. Fue uno de los tantos NO refuerzos de la temporada previa al descenso al Nacional B. Es un medio campista central de la selección peruana que, gracias a una lesión en su representativo nacional, le permitió a Eric Lamela jugar muchos partidos sin cumplir una sanción por el famoso artículo 225.

Alberto García Aspe: – 1995, 7 (2 internacionales) PJ, 0 goles – en un intento de expandir la marca River a mercados internacionales, en el Apertura 1995 llegó este mexicano, criterioso, de buen pie y representante de la Selección de su país. Figura del Tri, podía moverse como enganche o volante por izquierda. En el Millo, el lugar más cómodo que encontró fue en el banco de suplentes.

Juan Esnaider: – 2001/2002, 14 PJ (5 internacionales), 1 gol (Copa Libertadores 2002), 1 campeonato (Clausura 2002) – Precoz delantero de la cantera de Ferro, se fue joven al Real Madrid y tuvo un paso exitoso por el Zaragoza, entre otro clubes europeos. Llegó a River como un delantero goleador y de calidad. Su experiencia europea suponía una ventaja para el fútbol local, pero nunca logró plasmar en el campo de juego esa diferencia, motivo por el cual, a los seis meses partió con rumbo francés.

Santiago Salcedo: – 2008, 18 PJ (2 internacionales), 2 goles – llegó de Newell’s para reforzar al equipo campeón del Clausura 2008 tras la partida de Sebastián Abreu, pero, lamentablemente, los dirigentes de River trajeron al paraguayo de la Lepra equivocado: el que había que comprar era Oscar Cardozo.

lunes, 3 de febrero de 2014

¡Para que te traje!

Equipo falopa: tercera parte
Arriba: Talamonti, Galván y San Martín
Abajo: Arano y Berrueta















Cada mercado de pases es un festín de nombres y posiciones que “interesan”, “son ofrecidos” o “el técnico pidió”, y siempre aparecen los apellidos irrisorios, como el de David Beckham, o los sorprendentes, como el de Bruno Urribarri, que aún no se sabe que milagrosas estadísticas lo trajeron a Núñez, pero que ya firmó su contrato y pasó a formar parte del plantel que conduce Ramón Díaz.

Ojalá me equivoque, y el ex Colón pase a ser la sorpresa de Alejandro Sabella para el mundial, pero hoy por hoy, está más cerca de formar parte de la lista de jugadores falopa que pasaron por la institución, que de vestir la albiceleste en Brasil (además, nunca jugó en Estudiantes de La Plata).

Retomando el objetivo de estas líneas, a continuación repasaremos un once de hombres que pasaron por la institución, y nunca estuvieron a la altura de los colores que estaban vistiendo.

Bernardo Leyenda: -2006-2007, 0 PJ, 0 GC- sus estadísticas hablan por sí solas. Fue un cero rotundo en la historia de River. Llegó desde Independiente, donde atajó (mal) un par de partidos y paso a ser suplente de Oscar Ustari. En el Millo siguió siendo suplente, por suerte, no atajó ni un minuto.

Jersson González: -2002, 8 PJ- tras un breve paso por el Galatasaray turco, llegó al equipo que por ese entonces dirigía Manuel Pellegrini. Poco se puede destacar de este colombiano de tez oscura, tan oscura como su historia en River.

Máximo Lucas: -2003, 3 PJ por Copa Libertadores, 0 gol – este uruguayo de cuatro nombres y sin apellido (Máximo Francisco Lucas Mattías), era un central de pierna fuerte y buen cabezazo, aunque nunca lo demostró, que vino desde Danubio. Tiene más nombres que partidos en la primera del Millo.

Leonardo Talamonti: -2005-2006, 32 PJ (24 por torneos de AFA), 2 goles – tras un breve paso por la Lazio de Italia, llegó a River en busca de continuidad. Fueron muchas las oportunidades que tuvo y también muchos los horrores defensivos en su haber. Luego retornó a la península para jugar en Atalanta. Hoy está en Sportivo Belgrano de San Francisco Córdoba.

Carlos Arano: – 2010-2012, 28 PJ, 0 goles, 1 descenso – llegó a River de la mano de Angel Cappa, quien lo consideraba un gran lateral izquierdo por lo hecho en Huracán. Claro, no tuvo en cuenta que, en un club grande, la camiseta pesa. Lo más recordado de Chiche es que era “importante para el grupo”, y en el Monumental es reconocido como un gran cebador de mates.

Diego Galván: - 2005 y 2007, 29 PJ (24 por AFA), 3 goles (2 por AFA), 2 expulsiones -  volante ofensivo, confeso hincha de River (uno más y van…), que cumplió su sueño al llegar a la institución en 2005 y cerró la pesadilla con una segunda oportunidad en 2007. Lo más ofensivo fue que tuviera un segundo ciclo en la institución.

Andrés San Martín: -2005-2006 y 2009-2010, 27 PJ (21 por AFA), 0 goles (1 internacional), 1 abono a la enfermería – llegó tras mostrar buenas condiciones en Unión de Santa Fé y Banfield, pero en el Millonario nunca pudo asentarse y las lesiones le impidieron tener continuidad.

Carlos Berrueta: – 1985, 6 PJ, 0 goles – llegó a principios de 1985 siguiendo los pasos de Enzo Francéscoli, quien fuera su compañero en la selección juvenil de Uruguay. Podía jugar como mediocampista por derecha o por izquierda, pero nunca pudo ganarse un lugar en el primer equipo. Finalmente, seis meses después, se marchó a Danubio, su club charrúa de origen.

Oscar Acosta: – Clausura 1992, 12 PJ, 2 goles, 1 expulsión – de extensa trayectoria en Ferro Carril Oeste y tras breves pasos por Suiza, Vélez y Japón, llegó para usar la 10 y ser el enganche del equipo que dirigía Daniel Passarella. Su actuación más destacada fue en el Nacional de 1983 cuando, jugando para Ferro, le convirtió un golazo a River en el Monumental. Con la camiseta Millonaria, se recuerda su expulsión en la goleada que Newell’s le propinó a la banda en el Monumental, cuando Castrilli echó a cuatro hombres de River.

Darío Decoud: – Clausura 1991, 1 PJ por Supercopa 1990, 1 PJ por Copa Libertadores 1991 (0 por AFA), 0 gol – sus números son contundentes, cero por todos lados. Tuvo una aparición fulminante en Racing en 1988 y luego deambuló por varios equipos alrededor del mundo sin poder cristalizar el mote de promesa que se ganó en sus inicios.

Luciano Leguizamón: - 2002 y 2004-2005, 4 PJ, 0 goles – River se fijó en él cuando jugaba en Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay, en el Nacional B, como una promesa de buen fútbol. No tuvo muchas oportunidades y fue cedido a préstamos a varios clubes, hasta que encontró su lugar en el mundo en Arsenal de Sarandí.

Estos son apenas once de los nombres que se pusieron el manto sagrado. Tratando de poner un poco de humor, en esta sección se armaron dos equipos más y hay un sinfín de jugadores pendientes para conformar nuevas alineaciones. Los invito a compartir los hombres que, a su entender, nunca debieron llegar a River.

La Máquina Millonaria en Facebook: https://www.facebook.com/LaMaquinaMillonariaRiverPlate?ref=hl  

miércoles, 17 de abril de 2013

Los once sin memoria

(equipo falopa segunda parte)

Nuevamente nos encontramos ante un compilado de nombres que hoy día nos preguntamos ¿Cómo llegaron a ponerse nuestra casaca? ¿En qué pensaban cuerpo técnico y dirigentes cuando creyeron que estos hombres estarían a la altura de la camiseta más importante del país? Y nosotros, ilusos, teníamos la esperanza de que alguno de ellos nos sorprendiera, nos tape la boca y, al ponerse la banda, transformase todas esas especulaciones en simples fantasmas.

Lamentablemente, esos fantasmas fueron los que se cruzaron la franja sangre en su incorpórea silueta y configuraron un nuevo equipo falopa, la segunda entrega de esta sección que, por desgracia, está lejos de ser la última.

Mariano Barbosa: -2009, 7 PJ, 9 GE- vino cedido de Estudiantes de La Plata, donde atajó un partido y recibió cinco goles. En River no quiso ser menos y, entre campeonato y Copa Libertadores, la fue a buscar adentro nueve veces en siete juegos.

Martín del Campo: -2003, 2 PJ, o goles - este uruguayo llegó con pergaminos de defensor lateral campeón del fútbol uruguayo con Nacional de Montevideo en cuatro ocasiones. En el “Millo” nunca hizo méritos para ser tenido en cuenta.

Facundo Quiroga: -2008-2010, 26 PJ, 1 gol, 9 amarillas, 1 roja, 1 golazo en contra-  este riojano fue un caudillo argentino del siglo XIX y gobernador de La Rioja… Ah!! no, perdón, es un futbolista que juega de defensor y que poco tiene de caudillo, la única coincidencia está en su nombre. Llegó al club en 2008 y fue desafectado por Angel Cappa (lo mejor que hizo en River) en 2010. Es muy recordado su golazo de chilena frente a Racing, en contra, por supuesto.

Gustavo Cabral: -2008-2010, 54 PJ, 3 goles, 3 rojas, 1 campeonato- formó una dupla central “histórica” con el caudillo, aunque con más continuidad y hasta considerado indiscutido por Diego Simeone. Este solado heroico era gambeteado en una baldosa dentro del área por caballos como el “Pampa” Sosa. Le costaba horrores parar a los delanteros rivales y era un gran cometedor de faltas en el borde del área en épocas en las que River tenía menos juego aéreo que un serpentario.

Alejandro Escalona: -2001-2002, 2 PJ, 0 goles, 1 campeonato- un trotamundos del fútbol chileno, llegó a River pedido expresamente por Manuel Pellegrini, pero nunca le dio continuidad y se fue sin pena ni gloria, pero con un campeonato bajo el brazo.

Juan Carlos Toja: -2006, 3 PJ, 1 gol- llegó cuando Passarella era director técnico y participó de la Copa Libertadores en la que River vapuleó en la primera fase a Oriente Petrolero donde el colombiano anotó su único gol con la banda. Llegó como una promesa de las selecciones juveniles de Colombia, después fue a jugar a Rumania, EEUU y Grecia, eso lo dice todo.

Miguel Paniagua: -2009, 3 PJ, 1 amarilla- su principal pergamino para llegar al “Millonario” fue un gol anotado en le Bombonera por Copa Sudamericana. Es todo lo que hizo para el equipo que en ese momento dirigía Néstor Gorosito.

Martín Galmarini: -2008-2010, 23 PJ, 1 gol, 1 último puesto, 8 amarillas- llegó para reforzar el lateral derecho del equipo de Diego Simeone que venía de ser campeón. River salió último y después de otro torneo con la banda en el pecho, volvió a Tigre porque no era tenido en cuenta.

Sixto Peralta: -2007, 6 PJ, 1 gol, 1 amarilla- contrariamente a lo que manda la historia, donde River le presta jugadores a los otros grandes, el “enganche” vino a préstamo de Racing. Jugó un solo campeonato con su parsimonia y juego “a-tildado”, tan a-tildado que se quedaba trabado y parecía no arrancar nunca. Se fue a jugar a Rumania.

Mauro Rosales: -2007-2010, 65 PJ, 4 goles, 1 abono a la enfermería- su actuación más recordada es aquella en la Bombonera donde anotó un gol para el empate final en uno, después de eso, las constantes lesiones y los bajos rendimientos le quietaron continuidad y terminó quedando libre envuelto en un conflicto con el club y Agremiados. Actualmente juega en Estados Unidos.

Cristian Fabbiani: -2009, 25 PJ, 2 goles, muchas caretas- convertido en ídolo antes de jugar, su gran esfuerzo por llegar a Núñez no fue de la mano de sus actuaciones ni del esfuerzo para mantenerse en forma y rendir acorde a las expectativas, a pesar de que el técnico lo bancaba incondicionalmente. El “tanque”, nunca mejor puesto un apodo, se fue a All Boys sin poder cumplir su sueño de campeón con River.

sábado, 2 de marzo de 2013

Equipo "Falopa" (primera parte)


Virviescas, Canales, Loeschbor, Navarro, Patiño y Flores













A mediados del año 2006, el técnico de River por ese entonces, Daniel Passarella, lanzaba una frase que se convertiría en una especia de cruz para el mundo riverplatense.

El Mundial de fútbol de Alemania 2006 había interrumpido el desarrollo de la Copa Libertadores, en la que el “Millonario” disputaba los cuartos de final frente a Libertad, de Paraguay. El primer partido se había disputado en la Argentina y el equipo del “Kaiser” había empatado en dos. La vuelta, programada para después del mundial, se jugaría en el país vecino.
Antes del comienzo de las competiciones oficiales se empezó a hablar de los nombres que podían llegar como refuerzo, y ante las consultas periodísticas, el “Gran Capitán” lanzó: “yo no quiero jugadores falopa”, haciendo referencia a aquellos jugadores que sonaban como incorporaciones o que habían llegado a River anteriormente, pero que no contaban con los pergaminos suficientes para ponerse el manto sagrado.
Así fue que, a partir de ese entonces, cada vez que comenzaba una temporada de negociaciones, las palabras retumbaban en los pasillos del Monumental, y aunque todos las escuchábamos, los encargados de llevar las riendas del club parecían hacer oídos sordos.
En esta sección, repasaremos algunos “jugadores falopa” que pasaron por la institución a lo largo de la historia, tratando de armar un equipo de once y sumando algún dato de sus carreras futbolísticas.
Nicolás Navarro: -2009, 5 PJ, 9 GC- nació en Argentinos Juniors y tuvo grandes actuaciones que lo llevaron a jugar en el Nápoli, de Italia. Allí no logró continuidad y llegó a préstamo a River, ya que Gorosito lo conocía de su paso por La Paternal. Atajó apenas un puñado de partidos, con actuaciones muy flojas que lo relegaron al banco de suplentes.
Nelson Vivas: -2003, 7 PJ, 0 goles, muchas burradas- alguna especie de milagro hizo que este muchacho pudiera jugar al fútbol en primera división. Muestra de que los milagros existen, es que jugó en Arsenal (de Inglaterra, no el de Don Julio) y en el Inter, de Milán, entre otros. Su actuación más recordada con la banda es aquella en que Rubens Sambueza le tiro un doble caño y el ex lateral de la Selección (si, increíble) lo revoleó por el aire… en un entrenamiento.
Gabriel Loeschbor: -2005, 6 PJ, 0 goles, 3 tarjetas amarillas- sus pergaminos lo trajeron como un central de buen juego aéreo, que salió campeón con Racing, y que venía de un mal año en San Lorenzo. No se explica cómo llegó al “Millonario” pero voló al poco tiempo de haber llegado.
Fernando Crosa: -2003-2005, 19 PJ, 1 gol, muchas lesiones, 1 campeonato- Llegó a River tras ser un pilar de la defensa de Newell´s. Las constantes lesiones lo obligaron a apoyarse en un pilar para mantenerse en pie.
Kilian Virviescas: -2003-2004, 13 PJ, 1 gol (en contra), 1 campeonato- Llegó tras tener una brillante actuación por Copa Libertadores frente al “Millo”, jugando para el América de Cali colombiano. En la Argentina nunca llegó a mostrar ni un poco de todo lo que hizo en ese partido. Deambuló por el mundo del fútbol sin pena ni gloria. Competía con Patiño para ver quién era más feo.
Hernán Maisterra: -1997-1998, 10 PJ, 0 gol, 2 campeonatos- En una época de vacas gordas, y con Leonardo Astrada y Leonel Gancedo para el puesto de volante central, la llegada del ex Platense pareció más una incorporación para cumplir con la posibilidad que daba el mercado de agregar dos jugadores a la lista de buena fé. Tuvo pocas chances y volvió a Platense.
Jairo Patiño: -2004-2006, 37 PJ, 4 goles- otra gran promesa colombiana, llegada desde Newell´s, que nunca logró afianzarse en la primera. No puede decir que no tuvo chances. Su andar cansino y su poca entrega lo convirtieron en un punto de protesta permanente del hincha “Millonario” en una época sin títulos. Le ganó la pulseada a Virviescas.
Rodrigo Archubi: -2008-2010, 22 PJ,  5 goles, 1 doping positivo, 1 campeonato- quizá uno de los refuerzos más falopa, y de los tantos que llegaron bajo el cartel de “soy hincha de River, es un sueño cumplido” y, al final, nunca estuvieron a la altura de ponerse el manto sagrado. Una suspensión por consumo de sustancias prohibidas y la llegada de Angel Cappa (técnico falopa), es-fumaron sus chances de seguir en el “Millonario”.
Robert Flores: -2008-2009, 13 PJ, 2 goles- proveniente del Villarreal B, tildaron al uruguayo como el nuevo Enzo Francescoli. Ese título, y la camiseta más pesada del fútbol argentino, fueron demasiado para este desgarbado media punta que pasó casi inadvertido por la vida riverplatense.
Gustavo Canales: -2010, 14 PJ, 2 goles- llegó de Unión Española de Chile, donde lo apodaban el mágico. Un pase de “magia” lo trajo a River. Su mejor truco fue la desaparición, en junio de 2010, para volver al club chileno. Archubi hizo más goles que él.
Dario Husain: -2003, 20 PJ, 3 goles, 1 campeonato- arribó a Núñez por pedido del chileno Manuel Pellegrini. Duró poco tiempo, es más recordado por su hermano que por su fútbol.