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sábado, 21 de mayo de 2016

A renovarse

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 16 – 20 de mayo de 2016
Arsenal 2 – River Plate 1

Alario, el goleador del semestre (foto River Plate)













Listo. Por fin se acabó este semestre. Aunque los números digan que el final del mismo fue mucho antes del 20 de mayo, al calendario nos obligó a seguir penando hasta ese día. Sin dudas, el peor semestre futbolístico desde el 2012 hacia aquí.

La duda que quedará planteada para el receso y el comienzo del próximo semestre será si esta dirigencia y cuerpo técnico tendrán la habilidad para elegir buenos refuerzos, de jerarquía, a la altura de la camiseta millonaria y conformar un equipo que pueda pelear el campeonato local y ganar la Copa Argentina y la Re Copa Sudamericana frente a Independiente de Santa Fé, Colombia.

El tiempo dirá. Las críticas, reproches y exigencias se hicieron desde estas líneas mucho antes de llegar a esta instancia. Se anticipó que este final se podía dar si las cosas se seguían haciendo mirando a los buenos resultados obtenidos y no pensando en mantener una hegemonía usando esos logros como pilares fundamentales.

Ahora habrá que empezar de nuevo. Ya no queda nada, o casi nada, de lo único bueno que dejó la nefasta presidencia de Daniel Passarella. La dirigencia se encargó, sigilosamente, de ir desmantelándolo. Desde la renuncia forzada de Ramón Díaz, hasta las salidas de Barovero y Vangioni.

Ojalá los dirigentes hayan aprendido algo de los recesos anteriores y trabajen en tiempo y forma para conformar un plantel acorde a las exigencias de Marcelo Gallardo, pero, sobre todo, acorde a la exigencia de la historia Millonaria.

Que empiecen con una profunda autocrítica y armen un equipo que gane todo en el segundo semestre, y que los refuerzos lleguen antes del comienzo de la pretemporada, para que el Muñeco los tenga a disposición desde el principio.

Lamentablemente, hay que empezar de cero. Cuando se tenía todo para instalarse por varios años, hay que remar otra vez desde atrás. Ojalá dirigentes y cuerpo técnico así lo entiendan y hagan las cosas bien, para no volver a ver un equipo que saque el 40% de los puntos que disputa. Una campaña así es inadmisible en River Plate.

A descansar y pensar en armar nuevamente un River ganador.

Formaciones

Arsenal: F. Pellegrino; Vella, Curado, Bottinelli, C. Corvalán; Sanabria, G. Papa, Belocq, Barbieri;  Lértora; Sánchez Sotelo. Director Técnico: Sergio Rondina.

Ingresaron: 25’ST F. Luna por G. Papa; 28’ST Vuletich por Sánchez Sotelo; 39’ST Caneo por Sanabria.

River Plate: Batalla (5); Mercado (5), Maidana, (6), Balanta, (4), Casco (5); Mayada (4), Ponzio (4), I. Fernandez (4), G. Martínez (3); Alonso (4) y Alario (6). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 20’ST L. González por Mayada; 27’ST Pisculichi por G. Martínez; 35’ST Driussi por Alonso.

Resumen

Gol: 23’’PT Barbieri (Ars); 3’ST Alario -p- (Riv); 47’ST Vuletich (Ars)
Incidencias: no hubo
Arbitro: D. Herrera (aceptable)
Figura: Lertora (Ars)

domingo, 15 de mayo de 2016

Fin de ciclo

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 15 – 14 de mayo de 2016
River Plate 1 – Gimnasia y Esgrima (LP) 0

Agradecimiento eterno (foto River Plate)













River se despide del Monumental, en este Torneo de Transición 2016, con un triunfo que le permite zafar del último puesto de su zona, pero sin una clara mejoría en su juego. Tal vez, faltando una jornada para que los jugadores se vayan de vacaciones, el rendimiento futbolístico, que fue objeto de críticas durante todo el 2016, pase a segundo plano, y quede en la memoria el estadio lleno para despedir a dos de los emblemas Millonarios de los últimos años.

Marcelo Barovero y Leonel Vangioni jugaron su último partido en casa y, seguramente, con esta camiseta. Una despedida que tenía fecha desde enero, y que se materializará en Junio con la finalización de sus contratos.

Podríamos hablar de muchas cosas respecto de su desvinculación, y de la de muchos otros jugadores emblema de los logros del River 2014/2015, pero sería recaer en cuestiones que son para un análisis más profundo y que, tal vez, requieran explicaciones sinceras de los dirigentes acerca de porque se desmanteló, en tan poco tiempo, un plantel campeón, con lo que cuesta armarlo (aunque ellos no hayan tenido influencia en su constitución).

Lo cierto es que, no solo es el fin de ciclo de Barovero y Vangioni, sino que sus salidas marcan el fin de un equipo que quedará guardado en la memoria del hincha porque, acostumbrado a la cultura del aguante (que desde estas líneas rechazamos rotundamente), pudo tener una muestra de lo que es la historia de River.

Un equipo que da pelea en cada competición en la que participa, que gana uno o dos campeonatos por año y que imponga respeto en cada cancha, sobre todo, en el Monumental, lugar al que nos habíamos acostumbrado a que cualquiera viniera a hacer su negocio (aunque esto volvió a repetirse en los últimos ocho meses).

Sus partidas también son el puntapié para una profunda reestructuración. De aquel once inicial que empezó jugando en Belo Horizonte contra Cruzeiro, ya se fueron Barovero, Vangioni, Funes Mori, Carlos Sánchez, Rojas, Kranevitter y Teo Gutiérrez; muchos de ellos en condición de libres y, en la mayoría de los casos, las incorporaciones que llegaron para suplir sus partidas no rindieron, ni siquiera, cerca de las expectativas.

En el plantel solo quedan Mercado, Maidana, Ponzio y Mora. Excepto el uruguayo, seguramente los otros tres sigan en el Millonario después del receso, y alrededor de ellos, y de Lucas Alario, se deberá armar la nueva columna vertebral de un River que tendrá que buscar una nueva identidad, ayudado con la presencia de Andrés D’Alessandro (hasta diciembre que finaliza su préstamo).

También debería ser el fin de ciclo de muchos jugadores que llegaron con esta dirigencia y cuerpo técnico, y que nunca pudieron ganarse un lugar en el primer equipo, ni siquiera como relevos. Tal vez los casos emblemáticos sean los de Tabaré Viudez (sigue siendo una incógnita cuál es su posición natural en el campo de juego) y Nicolás Bertolo.

Lo cierto es que, lo que parecía difícil de lograr después del descenso, se logró en poco tiempo: Campeonato local 2014, Superfinal 2014 (que permitió ir a la Sudamericana 2014), Copa Sudamericana 2014, Recopa Sudamericana 2014, Copa Libertadores 2015 y Suruga Bank 2015 (también podemos incluir la Recopa Europeo-Sudamericana 2015 si algún día llega a oficializarse). Demasiados logros importantes después de tanto sufrimiento.

Lamentablemente, con la misma celeridad con la que vimos resurgir al gigante River Plate, vimos como ese equipo campeón de todo comenzaba a desmantelarse por malas negociaciones, impericias y conflictos de interés.

Ahora comienza una nueva era. Una en la cual este cuerpo técnico y comisión directiva serán cien por ciento responsables en el armado del plantel y la búsqueda de objetivos. A partir de la próxima semana, tendrán cerca de dos meses para buscar refuerzos y llevar a cabo negociaciones exitosas para los intereses del club, apartado que está en deuda desde que asumieron a principios de 2014.

El agradecimiento para Trapito y Piri, como representantes de todos los jugadores campeones del ciclo 2014/2015, será eterno. Por su entrega, por sus ganas, por su compromiso y por defender estos colores como la historia de River manda.

Formaciones

River Plate: Barovero (6); Mercado (6), Maidana, (6), Balanta, (5), Casco (6); Mayada (5), Ponzio (6,5), I. Fernandez (6), G. Martínez (5); Alonso (6) y Alario (6). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST Andrade (5) por Mayada; 19’ST Vangioni (6) por Mercado; 46’ST Batalla por Barovero.

Gimnasia y Esgrima (LP): Bologna; Oreja, M. Coronel, O. Benítez, Ceceri; M. Meza, Rinaudo, Brum, Licht; Rasic y Bou. Director Técnico: Gustavo Alfaro.

Ingresaron: 20’ST Niel por Rasic; 20’ST Faravelli por Ceceri; 31’ST M. Romero por M. Coronel.

Resumen

Gol: 12’ST I. Alonso (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: S. Trucco (aceptable)
Figura: Ponzio (Riv)

domingo, 8 de mayo de 2016

Blanditos

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 14 – 7 de mayo de 2016
San Lorenzo 2 - River Plate 1

Alario y sus goles (foto River Plate)













No es un juego de palabras con el apellido del autor de los dos goles del sábado, ni tampoco es la intención que lo sea, sino que es la definición de la actuación de River en el Nuevo Gasómetro. Un equipo sin rebeldía, blando y con muchas dificultades, ya no para jugar al fútbol, sino para levantar las piernas.

Distracciones, errores infantiles, serios desacoples defensivos, pocas ideas en ataque y lesiones, prácticamente, un resumen de lo que fue el 2016 del conjunto Millonario. Para colmo, enfrente había un San Lorenzo que pelea por jugar la final del torneo y mostró una diferencia abismal respecto de su rival.

Por momentos parecía un partido de solteros contra casados. Antes del primer gol, Barovero le tapó una mano a mano a Blandi que estaba solo dentro del área chica. Y hay que resaltar que cuando decimos que estaba solo, hacemos referencia a que no había nadie cerca, ni en el punto del penal siquiera. El hombre más cercano, era un compañero suyo, también dentro del área. Acto seguido, otra vez el nueve definió, solo, pero esta vez fue gol.

A partir de allí, parecía que solo había que esperar cuantos goles haría San Lorenzo. Por suerte, fue solo uno más y, sobre el final, Lucas Alario, el único que parece tener ganas de jugar y reafirma que nunca debió estar en el banco en la serie de octavos por copa, metió el descuento para maquillar un resultado que pudo ser mucho más abultado.

Fue un partido muy feo de River, dando la sensación de querer terminar con esto cuanto antes. Con desgano, esperando que pase el tiempo para que esto se termine de una buena vez y encarar una nueva temporada con nuevos aires. El problema es que quedan aún dos partidos y es menester sacar los nueve puntos para no quedar últimos en la zona.

Además, un concepto que ya repetimos hasta el hartazgo, un último puesto puede ser un lastre muy pesado para planteles futuros. Ya pasó en 2008 y ningún hincha quiere volver a vivir eso.

Dejemos de lado los aplausos obsecuentes, los cantos del pasado reciente acerca del gas pimienta y los abandonos, y empecemos a exigir un equipo que represente a la camiseta de acuerdo a la historia de River. Porque, ya lo dijo el Feo, “la verdad está en el verde césped”, todo lo que pase fuera del rectángulo de juego es para la cultura del aguante y el colorido, pero nada tiene que ver con el fútbol. Y todos sabemos que River es fútbol, no aguante.

Ojalá los nuevos aires lleguen, con refuerzos de jerarquía, jugadores que no les pese la camiseta, un plantel competitivo y a la altura de la historia Millonaria, para que la segunda mitad del 2016 no sea otro calvario.

Formaciones

San Lorenzo: Torrico; Buffarini, Angeleri, Caruzzo, E. Más; Beluschi, Mercier, Ortigoza, S. Blanco; Cerutti y Blandi. Director Técnico: Pablo Guede.

Ingresaron: 25’ST P. Barrientos por S. Blanco; 34’ST Cuateruccio por Blandi; 42’ST Romagnoli por Cerutti.

River Plate: Barovero (6); Casco (4), Maidana, (4), Balanta (3), Vega (3); Mayada (3), Ponzio (4), I. Fernández (3); D’Alessandro (-); I. Alonso (3) y Alario (4) . Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 18’PT L. González (3) por D’Alessandro; 9’ST G. Martínez (3) por I. Fernández; 20’ST T. Andrade por Mayada.

Resumen

Gol: 37’PT Blandi (Slo); 8’ST Blandi (Slo); 46’ST Alario (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: M. Vigliano (bien)
Figura: Belluschi (Slo)

domingo, 1 de mayo de 2016

Pibes con ganas

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 13 – 30 de abril de 2016
River Plate 0 – Vélez Sarfield 0

Montiel y Andrade, buenos proyectos (foto River Plate)













Es cierto, River no ganó, otra vez dejó escapar un partido que se le presentó con la ventaja de tener un hombre más durante 55 minutos, aproximadamente, y no deja de preocupar el rendimiento y algunas decisiones del técnico.

Por ejemplo, sabiendo que el próximo miércoles se juega el semestre, lo incluye a Lucas Alario entre los once. Al delantero más peligros y efectivo del equipo, lo hizo jugar los noventa minutos contra Vélez. Otra decisión llamativa de Marcelo Gallardo, que ya lo había dejado en el banco en el partido de ida en Ecuador.

Pero genera más interrogantes si tenemos en cuenta que desde la fecha dos del campeonato, el entrenador está haciendo rotar al equipo para evitar el desgaste, y en la situación más definitiva del semestre, donde, tal vez, se justifica verdaderamente la rotación, el ex Colón es titular cuando todos los demás habituales titulares ni siquiera concentraron.

Otro dato preocupante es lo que le cuesta a River marcar un gol y generar desequilibrio, incluso, teniendo la ventaja de que su rival se quede con un hombre menos.  Le pasó frente a Trujillanos (55 minutos con un hombre más, convirtió dos goles y le convirtieron dos), Boca (80 minutos con un hombre más y ningún gol) y ahora frente a Vélez (57 minutos con ventaja numérica sin tantos).

Contra los fortineros tuvo un poco de mala suerte, ya que dos veces los palos le negaron la apertura del marcador, pero de todos modos le costó mucho aprovechar el hombre de más y vulnerar una defensa que se abroqueló en su área.

Para no seguir escribiendo sobre aquellos jugadores que siguen dilapidando sus chances de seguir después de junio, destacaremos la actuación y actitud de los chicos que participaron del encuentro, marcando una sustancial diferencia entre aquellos que llegaron al club como refuerzos y deambulan sin pena ni gloria cada vez que les toca jugar.

Pibes como Augusto Batalla, Luis Olivera, Gonzalo Montiel, Tomás Andrade y Pablo Carreras tuvieron rendimientos parejos. Mostraron ganas y más predisposición para formar parte del plantel de primera que muchos de los que vienen jugando últimamente. Ni hablar de la actuación de Leandro Vega, con un puñado más de partidos en el primer equipo, fue el mejor del Millo y mostró solvencia, seriedad y por momentos tomó la lanza para llevar el equipo a buscar el triunfo.

Lamentablemente no se le pudo dar el gol a Andrade, que hubiera tenido un debut soñado. Mostró desfachatez y muchas ganas de vestir la banda en su pecho. Ojalá no lo apuren y no se deje llevar por el entorno para que vaya ganando madurez y podamos disfrutarlo un tiempo más en el club.

Sin dudas muchas buenas impresiones dejaron los juveniles como para darle al Muñeco más opciones a la hora de armar el equipo. Estos pibes, rotando y jugando con D’Alessandro, Maidana, Mercado y Ponzio, podrán explotar más sus virtudes y jugar sin la presión de tener que ser ellos los que cambien la ecuación de un encuentro.

Formaciones

River Plate: Batalla (7); Carreras (5), Mammana (6), L. Vega (7,5), L. Olivera (5); Bertolo (4), L. González (5), Arzura (5), G. Martínez (4); Pisculichi (4); y Alario (5) . Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST G. Montiel (6) por P. Carreras; 12’ST T. Andrade (6) por Bertolo; 17’ST E. Palacios (6) por L. Olivera.

Vélez Sarfield: Aguerre; Cubero, Nasuti, Grillo, D. Pérez; F. Alvarenga, L. Desábato, Somoza, B. Cáceres; H. Toledo y M. Romero. Director Técnico: Christian Bassedas.

Ingresaron: 36’PT Amor por Alvarenga; 19’ST Tripichio por Romero; 26’ST Servetto por Toledo.

Resumen

Gol: no hubo
Incidencias: 33’PT expulsado Grillo (Vel)
Arbitro: F. Espinoza (bien)
Figura: L. Vega (Riv)

domingo, 24 de abril de 2016

Para el olvido

Torneo de Transición 2016 – Interzonal – Fecha 12 – 24 de abril de 2016
Boca Juniors 0 – River Plate 0

La bola siempre al 10 (foto River Plate)













Otro empate sin goles en el superclásico. Otro partido malo, con pocas ideas y menos llegadas. Otra oportunidad de acortar la distancia en el historial que deja pasar River frete a su eterno rival. Otro pobre rendimiento del equipo de Marcelo Gallardo.

Es cierto que manejó la pelota en la mayor parte del juego, pero fue casi intrascendente. Solo con las apariciones de D’Alessandro cada toque cobraba sentido. El enganche las pidió todas, fue el eje del equipo, se mostró participativo, no tuvo una posición fija y generó las situaciones (por así llamar a sus remates de larga distancia) más claras del Millonario.

Una de las principales carencias del equipo es la falta de socios para el Cabezón. Sus apariciones le dan un destino cierto al balón, pero necesita compañeros que lo ayuden a desequilibrar, que se muestren como alternativa de descarga o pase al vacío, y así generar la sorpresa que abre los caminos para el gol.

Pero fue muy pobre lo de los compañeros de ataque del diez. Bertolo, que empezaba a mostrar una mínima mejoría, jugó para dejar la institución en junio; Mora y Alario estuvieron imprecisos e inconexos; el único que intentó asociarse fue Mayada, que aportó su velocidad y alguna gambeta, pero en líneas generales, demasiado poco para haber jugado ochenta minutos con un jugador más.

Es una situación llamativa la de River en los superclásicos. En muchos de los últimos tiempos, tuvo ventajas como para poder ganar, pero sin embargo no pudo salir del empate. Sucedió aquella vez de los “chupetines” de Ramón (fue 1 a 1 en la Boca) contra el peor equipo de Boca de los últimos tiempos; también en el superclásico de la lluvia Monumental, otro 1 a 1 donde el Millo tuvo un penal y un jugador más gran parte del encuentro y no lo aprovechó; y ocurrió en los dos disputados este año, en el primero con una amplia superioridad no matizada en la red, y este, donde no pudo salir del cero a pesar de la ventaja de estar once contra diez casi todo el partido.

Se mencionan estos cuatro que son los más cercanos, y que podrían haber acortado la distancia en el historial por torneos locales, pero que no son los únicos. Muchas veces el Millo merece ganarle a su eterno rival, pero empata; y pierde aquellos en los que, al menos, merece empatar.

La actuación de Andrés D’Alessandro es para destacar dentro de tanta mediocridad. Su vuelta generó dudas, tuvo buenos partidos frente a The Strongest y Trujillanos, pero la excusa fue que no eran rivales de fuste. Ahora el Cabezón fue la figura en un partido chivo, en un superclásico, dio a entender que está vigente y que todas las pelotas deben pasar por él.

Es por ello que, para el receso de junio, es menester incorporar jugadores para rodear bien al enganche, de modo de aprovechar su técnica, su pase y su visión de juego. Para potenciarlo a él y para nutrir a Lucas Alario (si sigue en el club) de situaciones de gol. Basta de refuerzos falopa.

Este clásico no será recordado por nadie, o tal vez, solo se lo recuerde como aquel que se jugó en la fecha de los clásicos que, dicho sea de paso, terminaron todos sin goles. Ahora a pensar en la Copa Libertadores, el único objetivo que queda hasta el receso por la Copa América.

Formaciones

Boca Juniors: Orión; Peruzzi, Tobio, Insaurralde, J. Silva; P. Pérez, Gago, L. Jara; Lodeiro; C. Pavón y Tévez. Director Técnico: Guillermo Barros Schelotto.

Ingresaron: 44’PT Meli por Gago; 41’ST A. Chávez por C. Pavón.

River Plate: Barovero (6);, Mercado (7), Maidana (7), Balanta (5), Casco (7); Mayada (6), Domingo (5), Bertolo (3); D’Alessandro (8); Mora (3) y Alario (4). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 14’ST Alonso (4) por Alario; 21’ST Driussi (4) por Mora; 27’ST Mammana por Casco.

Resumen

Gol: no hubo
Incidencias: 11’PT expulsado P. Pérez (Boc)
Arbitro: D. Herrera (bien)
Figura: D’Alessandro (Riv)

domingo, 17 de abril de 2016

En hora buena

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 11 – 17 de abril de 2016
Olimpo (BB) 0 – River Plate 1

Piscu, autor del gol (foro River Plate)




















No podía llegar en mejor momento esta victoria. Después de cinco partidos sin triunfos y tras flojísimos rendimientos ante rivales aún más flojos, River se llevó los tres puntos de Bahía Blanca donde hacía doce años que no podría ganar.

No fue bueno el partido y posiblemente no haya muchas cosas para rescatar desde el juego. Pero si es obligación remarcar la actuación de algunos jugadores, que fueron muy criticados en estas líneas, y que mostraron más actitud que en otras ocasiones, conscientes de que se juegan sus últimas fichas para quedarse después de junio.

Milton Casco, sin deslumbrar, ya lleva dos o tres partidos con actuaciones en alza, evidenciando que le costó la adaptación pero que, con ganas y un poco más de sacrificio, se va acostumbrando a vestir esta camiseta. Ojalá siga así porque la expulsión de Vangioni por la Copa y el posible desgarro con el que salió de la cancha en Bahía Blanca, tal vez hayan marcado su última actuación con la banda roja.

El otro caso es el de Nicolás Bertolo, marginado durante mucho tiempo, el Muñeco decidió volver a tenerlo en cuenta y, aunque no fue gran cosa y comete muchos errores en el manejo y el traslado, tuvo un rendimiento aceptable y se mostró participativo y con ganas de seguir sumando minutos.

Por supuesto, tienen mucho que mejorar desde los futbolístico, pero al menos no muestran la desidia y apatía que exhiben Gonzalo Martínez o Sebastián Driussi. El Pity prácticamente no tocó la pelota, jugando en una posición donde debería sentirse más cómodo; y el juvenil definió displicentemente, cometiendo el mismo error que en Bolivia, la más clara del partido, permitiendo que el arquero contenga su remate.

El triunfo es importantísimo para encarar con más confianza la semana que define la posición en la que clasificará en la Copa Libertadores y para llegar con un triunfo al superclásico de la próxima jornada.

También le servirá a Gallardo para empezar a delinear el plantel con el cual querrá contar a partir de Junio. Está claro que muchos jugadores van perdiendo cada vez más terreno y otros muestran la intención de querer seguir.

La nota preocupante la deja la lesión del Piri. No por su salida en sí, sino porque ya son recurrentes las lesiones musculares en River. El técnico en la semana habló de que los jugadores no estaban físicamente para afrontar dos partidos en siete días, lo que habla de una preparación física defectuosa, ya que, curiosamente, la mayoría de las lesiones son en jugadores que no tienen recambio y juegan seguido.

La sensación mala que queda es que, todos los que pelean arriba, hace tres fechas que vienen perdiendo puntos, y si River se hubiera tomado un poco más en serio el campeonato, ganando los partidos contra Banfield, Patronato y Sarmiento, seguramente hoy estaríamos hablando de un equipo que pelea en los primeros puestos.

Ahora deberemos conformarnos con sumar muchos puntos para terminar lo más arriba posible, y en ganar el superclásico de la Bombonera que puede ser una envión anímica importantísima de cara a lo que queda del semestre.

Formaciones

Olimpo (BB): Champagne; Parnisari, Villanueva, Sills, Figal; Moiraghi, J. Mansilla, P. Miguez; Pizzini, Amoroso y Gaona Lugo. Director Técnico: Cristian Díaz.

Ingresaron: 35’PT J. Blanco por Villanueva; 23’ST J. Barrientos por Gaona Lugo; 25’ST W. Acuña por Sills.

River Plate: Barovero (5); Casco (6), Mercado (7), Balanta (6), Vangioni (-); Mayada (4), Arzura (5), Bertolo (5); Pisculichi (6); G. Martínez (2) y Driussi (3). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 25’PT P. Carreras (3) por Vangioni; 16’ST I. Fernández (5) por Mayada; 20’ST Alario por G. Martínez.

Resumen

Gol: 20’ST Pisculichi (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: P. Loustau (mal)
Figura: G. Mercado (Riv)

domingo, 10 de abril de 2016

Evitar el último puesto

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 10 – 9 de abril de 2016
River Plate 2 – Sarmiento (Junín) 2

Alonso volvió a convertir (foto River Plate)













Parece mentira tener que titular así esta nota, pero es la realidad. River debe evitar quedar en el último lugar. Ya hemos sufrido una experiencia como esa en 2008/2011, y revertirla le costó tanto que, ni siquiera una campaña de 63 puntos, con clasificación a la Copa Sudamericana, logró evitar la catastrófica promoción.

El empate contra Sarmiento deja a River con 24 puntos en 24 fechas desde que volvió de la Suruga Bank. Obtuvo el 33% de las unidades disputadas. Un porcentaje preocupante, que debería ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico para evitar especulaciones a la hora de formar el equipo que debe afrontar el torneo local.

Está claro que el objetivo es la Copa Libertadores, pero se confunde el concepto si creemos que por enfocarnos en el torneo continental, las demás competencias no importan. También es una obligación dar la mejor imagen en cada encuentro, poner el mejor equipo posible para defender la historia y el presente del club. El cuadro más grande de la Argentina no se puede dar el lujo de deambular por las canchas merodeando los últimos puestos del torneo argentino.

No hace falta recordar que es la competencia local la que te sentencia a jugar un año (o más) en la segunda categoría, por lo que la importancia que deberían darle debe ser, al menos, la misma que se le da al torneo continental. Y no estamos considerando el prestigio que representa vestir los colores del Millonario, que ya debería ser motivo suficiente para poner los mejores once en cada encuentro.

Tras la victoria frente a The Strongest, en estas líneas manifestamos que ese tendría que ser el equipo que debería jugar cada encuentro de aquí al parate por la Copa América. Gallardo no lo entendió así y volvió a poner un equipo con siete modificaciones. El resultado está a la vista. Un empate de local contra el último y peor equipo del torneo.

El Muñeco empezó con la rotación desde la fecha dos del campeonato argentino, por lo que justificar tantas modificaciones desde el cansancio que pueden tener los jugadores es incomprensible. En Europa juegan dos y hasta tres veces por semana los mismos hombres todos los partidos. No hay motivos ni razones para que acá no suceda igual. Y, en todo caso, habría que modificar la preparación física y, de paso, capaz evitaríamos tener tantos lesionados, en su mayoría musculares, por competencia.

El partido fue malo. Por lo general, los partidos contra equipos de Caruso suelen ser malos por lo poco que propone el rival. Pero también fue responsabilidad del Millonario que no supo aprovechar la ventaja rápida que obtuvo en el primer tiempo y se lo empató en el final.

Había hecho lo más difícil contra un equipo de Lombardi, abrir el marcador rápido, y hasta aumentó la ventaja. Pero en vez de jugar con tranquilidad, se dejó llevar por delante por un equipo muy pobre, que propuso poco y que se llevó un punto por las irresponsabilidades de la gente de River.

En el complemento, Ponzio comenzó como primer marcador central por una molestia muscular de Mammana. El final parecía ser premonitorio. El santafesino se hizo expulsar tontamente y, en la jugada siguiente, Arzura metió la mano que terminó en el penal que le dio el empate a la visita.

Parece un chiste de mal gusto, pero cada vez que Leo ocupa alguna posición en la defensa, el Millonario deja escapar puntos tontamente. Por lo que ya no es una cosa casual, sino que pasa a ser causal. No solo por los descalabros que genera en defensa el ex Newell’s, sino por lo bueno que deja de generar en el medio campo.

A este combo, hay que sumar el rendimiento de jugadores que siguen dilapidando oportunidades de quedarse en River. Está claro que muchos de los que forman el equipo alternativo agotaron sus chances de vestir estos colores y, si el Muñe es coherente con lo que dijo en conferencia, muchos de ellos dejaran el club a mitad de año.

El problema pasará por saber cómo recuperar el dinero invertido en muchos de esos jugadores, teniendo en cuenta la impericia de esta dirigencia para negociar jugadores campeones, se hace difícil pensar que podrán sacar alguna buena tajada de estos que presentan rendimientos tan mediocres.

River dejó pasar la seguidilla de partidos contra los rivales más débiles de la zona sin obtener las tres unidades. De hecho, obtuvo dos de nueve y ahora deberá enfrentar a Olimpo en Bahía Blanca y luego a Boca en la Bombonera. Esta rotación se justifica desde la necesidad de traer la clasificación de Brasil la próxima semana.

Si River no logra los tres puntos frente al Sao Paulo, la planificación habrá sido errónea y la culpa será completamente del cuerpo técnico. Y si llega a venir con la clasificación en el bolsillo, será hora de dejar de lado el equipo alternativo y empezar a sumar para salir de los últimos puestos.

Formaciones

River Plate: Barovero (5); P. Carreras (5), Mammana (6), Balanta (6), Casco (6); L. González (5), Ponzio (4), G. Martínez (4); Pisculichi (4,5); Viudez (4) y Alonso (6). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST Arzura (4) por Mammana; 6’ST Mayada (4) por Pisculichi; 24’ST Driussi por Viudez.

Sarmiento (Junín): Trípodi; Niz, Peppino, Dutari, Cosaro; Antonini, H. Pereira, Busse, Depetris; F. Álvares y Fornari. Director Técnico: Ricardo Caruso Lombardi.

Ingresaron: 10’ST Mercado por Antonini; 24’ST D. Chaves por F. Álvarez; 35’ST Cacheiro por Niz.

Resumen

Gol: 3’PT I. Alonso (Riv); 23’PT Casco (Riv); 25’PT Niz (Sar); 47’ST D. Chaves –p– (Sar)
Incidencias: 45’ST expulsado Ponzio (Riv)
Arbitro: J. Baliño (bien)
Figura: K. Mercado (Sar)

sábado, 2 de abril de 2016

Otro calvario

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 9 – 2 de abril de 2016
Patronato (ER) 2 – River Plate 1

Gallardo no encuentra respuestas (foto River Plate)













En eso se han convertido los torneos locales para River: un calvario. Un camino que parece recorrer solo por la obligación de tener que cumplir con el calendario local, pero el cual, si pudiera evitarlo, lo dejaría de lado sin dudar.

A eso parecen querer acostumbrarnos durante este último año y medio, a no darle importancia a la competencia local, sin tener en cuenta que fue ésta la que dejó la peor mancha en la historia de la institución.

Curiosamente, los último rendimientos y situaciones comienzan a parecerse mucho a aquellas que se dieron previo al descenso a la B Nacional. Derrotas con rivales que en otros tiempos veían como un premio el solo hecho de jugar contra el Millonario, penales en contra que solo el árbitro vio o alevosos a favor que no ve, y goles de nuestro arquero en su propia meta. Cualquier semejanza con el pasado, no es solo mera coincidencia.

Los números son alarmantes. Además de los pobres rendimientos futbolísticos, que hacen todo mucho más difícil, el Millonario obtuvo 21 puntos en los últimos 21 partidos por el torneo local, o sea, menos del 35% de los puntos disputados. Son, claramente, números de descenso.

Aquella vez de 2011, se hizo imposible levantar una campaña que acarreaba un último puesto obtenido de la mano de Diego Simeone, José María Aguilar y Gabriel Rodríguez. Actualmente, el equipo de Marcelo Gallardo está cuarto empezando de abajo, en una tabla de quince equipos, y si cae el próximo fin de semana contra Sarmiento, estará a un punto de repetir la última colocación.

De más está decir que esta situación es inadmisible. Que por más torneos internacionales que hayan ganado este cuerpo técnico y esta nueva dirigencia, no se puede permitir repetir situaciones como las vividas en el 2008, 2009, 2010 y 2011.

Ver a River arrastrándose en la cancha, doblegado ante rivales menores, sin ideas, sin actitud y dándose por vencido ante la primera adversidad es, sencillamente, inaceptable.  Una campaña de último puesto puede llegar a opacar todo lo bueno que han hecho, deportivamente, estos dirigentes (aunque poca responsabilidad tienen en el armado de los equipos campeones) y cuerpo técnico.

El partido con Patronato casi que ni vale la pena comentarlo. Sigue siendo más de lo mismo. Desde la formación inicial, parecía que se vería, finalmente, una formación con cada cosa en su lugar, sin ningún experimento. Con la excepción de Ponzio, que jugó como medio campista por derecha, los demás jugaron en sus lugares habituales, pero el juego fue muy pobre.

Muy pocos intentaron asociarse con D’Alessandro y él poco pudo hacer para levantar el nivel futbolístico del equipo. Con intermitencias, el enganche fue de lo mejorcito del equipo, pero necesita más compañía en la creación para poder poner pases punzantes para los delanteros.

La frutilla del postre la pone el árbitro que, en un partido donde pasaba poco, inventó un penal que solo el vio y cambió el curso del encuentro. Lamentablemente, en este momento, todo sale mal para el Millo en el torneo local y termina de confirmar que queda afuera de la lucha en forma anticipada.

Formaciones

Patronato (ER): Bértoli; Masuero, Furios, J. Ferrari, E. Garré; M .Guzmán, Lemos, Garrido; Telechea, M. Quiroga y M. Carrasco. Director Técnico: Rubén Forestello.

Ingresaron: 26’ST Minetti por Carrasco; 36’ST Geminiani por M. Carrasco; 38’ST Donoso por Telechea.

River Plate: Batalla (4); Mercado (4), Maidana (4), Balanta (5), Vangioni (3); Ponzio (4), Domingo (3), I. Fernández (2); D’Alessandro (5); Mora (5) y Alario (3). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 14’ST Pisculichi (4) por D’Alessandro; 24’ST Alonso (4) por Alario; 25’ST L. González(4) por Domingo.

Resumen

Gol: 28’PT Bértoli –p–  (Pat); 34’PT Mora (Riv); 16’ST M. Carrasco (Pat)
Incidencias: no hubo
Arbitro: M. Vigliano (mal)
Figura: M. Guzmán (Pat)

lunes, 21 de marzo de 2016

Empezar a sumar

Torneo de Transición 2016 – Zona 1 – Fecha 8 – 20 de marzo de 2016
River Plate 1 – Banfield 1

Alario, el salvador (foto River Plate)













Es difícil decir algo nuevo sobre el rendimiento de River. Encontrar algún concepto que no se haya esgrimido en alguna crónica de algún partido pasado, ya sea por el campeonato local o por la Copa Libertadores.

Lo cierto es que River sigue sin encontrar el rumbo y Marcelo Gallardo parece no encontrar las respuestas que le permitan armar un equipo que esté a la altura en cada encuentro. Jugadores que no juegan en sus posiciones, bajos rendimientos de muchos de ellos y malos resultados, son un combo que preocupa desde fines del año pasado.

El Muñeco parece encaprichado con algunas cuestiones. Una de ellas es el sistema táctico que pretende utilizar, con el que viene insistiendo desde el comienzo de este año y el que no le ha dado resultados.

También se encapricha con jugadores en posiciones que no le son habituales o en las que no se sienten cómodos. A Driussi, por mencionar alguno de ellos, no se lo ve cómodo jugando como volante por izquierda, él es delantero y demostró en el verano que ahí es donde mejor se siente.

O la insistencia de ubicar a Ponzio de marcador central. En tres encuentros Leo comenzó en esa posición, los tres fueron derrota. Contra Banfield, salió al segundo tiempo como primer marcador central, a los cinco minutos ya perdíamos 1 a 0, con un cabezazo de Silva desde la posición del dos.

Claro que el rosarino no tiene la culpa, ni Driussi, por jugar allí, el técnico los necesita ahí y ellos aceptan para darles una mano al equipo y al entrenador, pero no es lo mejor ni lo más sano para River. Los resultados son la prueba de ello.

Otra preocupación es la poca efectividad en el área de enfrente. El Millonario genera situaciones y no las puede convertir, y ya es recurrente ver que los delanteros desperdicien penales. Se puede admitir que un arquero ataje un tiro desde los doce pasos, pero errarle al arco, y por mucho, debería ser inadmisible en un jugador profesional.

Está claro que los jugadores no están rindiendo de acuerdo a las expectativas, sobre todo aquellos que llegaron con esta dirigencia y que, al parecer, llegaron por insistencia del Muñeco. Excepto por Lucas Alario, los demás todavía están en deuda. A eso, agregarle que se fue Carlos Sánchez y no se trajo un ocho que pudiera reemplazarlo: Bertolo se saca solo de la cancha y Mayada parece no estar en las preferencias del técnico en esa posición, porque siempre los usa de defensor lateral derecho.

Esto genera desconcierto y, al parecer, Gallardo también está desconcertado. Insistiendo con jugadores en posiciones cuyos rendimientos no están dando resultados. Es entendible que el busque que su River juegue como a él le gustaría jugar, la pregunta es si estos jugadores están capacitados para desarrollar esa idea.

Si la respuesta es negativa, entonces el entrenador es el encargado de encontrar el sistema con el cual los jugadores se sientan más cómodos, por más que el elegido no sea su predilecto. River no puede darse el lujo de seguir perdiendo puntos en el torneo local, sobre todo porque jugando así serán más las derrotas que las victorias y hay que empezar a sumar puntos porque la experiencia indica que no se pueden regalar puntos ya que salir último termina costando muy caro.

Formaciones

River Plate: Barovero (7); Mayada (6), Mammana (6), Balanta (7), Vangioni (5); Ponzio (5), Domingo (5), Driussi (2); D’Alessandro (6); Mora (3) y Alonso (4). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST G. Martínez (4) por Mammana; 24’ST Alario por Mora; 31’ST Viudez por D’Alessandro.

Banfield: Arboleda; Bettini, Matheu, C. Pérez, Soto; I. Rossi, Colela, T. Rodríguez; Erviti; G. Simeone y Silva. Director Técnico: Claudio Vivas.

Ingresaron: 32’ST L. Gómez por G. Simeone; 36’ST R. Morales por Erviti; 39’ST J. Rodríguez por T. Rodríguez.

Resumen

Gol: 3’ST Silva (Ban); 46’ST Alario (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: J. P. Pompei (mal)
Figura: I. Rossi (Ban)

domingo, 13 de marzo de 2016

Todo de Gallardo

Torneo de Transición 2016 – Fecha 7 – 13 de marzo de 2016
Colón (Sta. Fé) 4 – River Plate 1

Mammana remata al gol (foto River Plate)













Cuando Marcelo Gallardo dio la lista de concentrados con tres defensores solamente, los que somos un poco escépticos, ya sabíamos que, lo más probable, es que nada bueno podía pasar. Y nada bueno pasó.

Sobre todo porque al ver los nombres de los defensivos, ya sabíamos que Ponzio iría de seis, Vega de tres y Casco de cuatro. O sea, tres de cuatro defensores jugarían en una posición que no es habitual en ellos.

Y lamentablemente River fue un desastre. Fueron seis minutos que le alcanzaron el mediocre Colón de Santa Fé, que venía de ser goleado en los últimos tres partidos, para darle vuelta el marcador al Millo y dejarlo enterrado en el Cementerio de los Elefantes.

El híbrido que armó el Muñeco en el fondo se quedó sin reacción ante los primeros ataques profundos de Colón en el complemento. Para colmo, Trapito tuvo su peor noche desde que está en el club, con uno de esos errores que dejan la marca indeleble en todo arquero.

Poco se puede decir de un encuentro tan excéntrico. Pocas veces se ve, en tan poco tiempo, tantas situaciones tan determinantes. Entre los ocho y los catorce minutos hubo tres goles y un expulsado, por supuesto, ninguno a favor.

Contra Godoy Cruz, se dijo en estas líneas que a veces parecía que Gallardo subestimaba a los rivales. Que parecía elegir determinados contrincantes para poner un equipo alternativo. Bueno, dicho análisis aplica en esta ocasión. Al parecer, subvaloró lo que podía hacer el Sabalero, que venía de varias derrotas consecutivas por goleada y convirtiendo poco.

La realidad volvió a pegarle otro cachetazo al Muñeco, que deberá empezar a tomar nota de estos golpes y deberá tomar decisiones más maduras a la hora de conformar el equipo. Hay un dato que es preocupante: desde que volvió de Japón tras ganar la Suruga Bank, River jugó 29 partidos, ganó nueve, empató siete y perdió trece; cuando en la etapa previa, había perdido solo ocho. O sea, en los primeros 70 partidos obtuvo un 80% de los puntos, en los últimos 29 solo el 39%.

Los números son más que elocuentes. Por supuesto, el plantel cambió, los jugadores no son los mismos, las respuestas físicas y anímicas tampoco, los objetivos cambian y las relaciones se van desgastando. Todo esto tiene que ver a la hora de analizar una merma en los números del técnico.

Lo que si no se puede permitir, es tener las sensación de que ciertas situaciones se subestiman. Hoy River parece que subestima rivales, y en muy pocas ocasiones le salió bien. En la mayoría, recibió un mazazo que debería servir de escarmiento para no volver a repetir el error. Pero, por ejemplo, se sigue insistiendo con Ponzio de segundo marcador central. No es por caerle a Leo que sin dudas trata de dar lo mejor de sí, pero no tuvo buenas actuaciones en ninguno de los partidos que jugó en esa posición los noventa minutos, y en todos nos quedamos con las manos vacías.

Es responsabilidad del entrenador tomar nota, y conciencia, de estos hechos, y no ser obstinado para no volver a cometer este mismo error. No solo es de buen entrenador leer los momentos del partido o llevar a sus equipos a ganar títulos; también lo es dejar de lado el orgullo y los intereses personales para cambiar a una situación favorable, aunque esto vaya en contra de sus intenciones o ideales futbolísticos.

River está por encima de los nombres, de los hombres, de las tácticas, de las ideas, de los jugadores, de los técnicos y de los dirigentes. Esto tiene que estar en la cabeza de todos a la hora de tomar una decisión y tomar la experiencia como fundamento para no repetir errores. Solo así el Millo podrá salir de este mal momento donde no encuentra el fútbol ni los resultados.

Formaciones

Colón (Sta. Fé): Broun; C. Rodríguez, Conti, Benegas, Iberbia; P. Ledesma, Poblete, V. Figueroa; Ruíz; Sperdutti y Lagos. Director Técnico: Darío Franco.

Ingresaron: 36’PT Bastía por Lagos; 24’ST N. Silva por V. Figueroa; 30’ST Villafañe por C. Rodríguez.

River Plate: Barovero (3); Casco (4), Mammana (4,5), Ponzio (3), Vega (3); L. González (4), Domingo (3), I. Fernández (2); D’Alessandro (3); G. Martínez (3) y Alonso (4). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST Viudez (3) por L .González; 19’ST Arzura por D’Alessandro; 29’ST Bertolo por G. Martínez.

Resumen

Gol: 21’PT Mammana (Riv); 33’ST Ruíz (Col); 8’ST Sperdutti (Col); 12’ST Ruiz (Col); 14’ST Ruiz (Col)
Incidencias: 9’ST expulsado I. Fernández (Riv); 43’ST expulsado Bastía (Col)
Arbitro: F. Rapallini (aceptable)
Figura: Ruiz (Col)

lunes, 7 de marzo de 2016

Mereció más

Torneo de Transición 2016 – Fecha 6 – 6 de marzo de 2016
River Plate 0 – Boca Juniors 0

Mora no pudo definir ante Orion (foto River Plate)













En el Superclásico que se disputó el 5 de mayo de 2013, en la Boca, Ramón Díaz, en conferencia, dijo que no le habían podido ganar a uno de los peores Boca de la historia. Seguramente, en el análisis, esos dichos podrán aplicarse a este encuentro.

River fue superior a Boca en el trámite del partido, pero no lo pudo plasmar en el marcador. Tuvo las llegadas más claras y no definió con precisión ninguna de ellas. Mercado, Mora en dos oportunidades, Alario, Driussi, Alonso, todos tuvieron la posibilidad de darle la victoria al Millo pero estuvieron con la pólvora mojada.

Por supuesto, no es la primera vez que esto le pasa al Millonario, sobre todo contra Boca. Basta con recordar la mayoría de los clásicos de la década del noventa, donde el Millo era amplio dominador y con alguna jugada casual, ellos llegaban al gol y se quedaban con los tres puntos.

Ese recuerdo se hizo presente ayer durante el partido. La posibilidad de quedarse con las manos vacías luego de haber hecho todo para obtener el triunfo sobrevolaba el Monumental. Pero fue tan, pero tan pobre lo de la visita, que Barovero no se tuvo que revolcar ni una sola vez.

Más bronca da el empate porque ellos no hicieron absolutamente nada y se llevan un punto del Monumental que, como es su costumbre, habrán festejado por haberse ido con la satisfacción del deber cumplido.

Para colmo, la lesión de Maidana, que deberá estar alrededor de veinte días parado por un desgarro, dejó un sabor aún más amargo al finalizar el encuentro.

Esta vez, Marcelo Gallardo planteo un doble cinco más combativo, con Domingo haciendo el trabajo sucio y Ponzio manejando los hilos del equipo y,  junto a ellos, sumó a Ignacio Fernández y Driussi para crear juego.

Así, River avanzaba bien en el campo y movía el balón de un extremo a otro, encontrando siempre la subida de algún lateral que llegaba libre para enviar el centro. De este modo, casi convierte Mora, pero su tiro pegó en el palo, y tuvo un par de situaciones más que despejaron los jugadores del conjunto xeneize.

Lamentablemente, no pudo convertir ninguna de las situaciones que tuvo y el clásico se murió con un empate que es un mal resultado, teniendo en cuenta que se jugó de local, que se mantiene la diferencia con el puntero y que hay una fecha menos para acortar las distancias.

El próximo desafío es frente al Sao Paulo en el Monumental, partido que River deberá ganar para empezar a encaminar su clasificación a octavos de final de la Copa, ya que el siguiente partido será en la altura de La Paz y las experiencias allí no son positivas para el Millo.

Luego tendrá una seguidilla de encuentros por el torneo local contra los equipos que pelean en la parte baja de la tabla, lo que se presenta como una excelente posibilidad para tratar de acercarse a la cima y no dejar de lado, tan temprano, el torneo local.

Formaciones

River Plate: Barovero (6); Mercado (6), Maidana (7), Mammana (6), Vangioni (7); Ponzio (7,5), Domingo (8); I. Fernández (5), Driussi (6); Mora (7) y Alario (6,5). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 22’ST G. Martínez por I. Fernández; 22’ST I. Alonso por Driussi; 27’ST L. González por Ponzio.

Boca Juniors: Orion; Jara, D. Díaz, Insaurralde, J. Silva; P. Pérez, Gago, Bentancur; Lodeiro; S. Palacios y Tévez. Director Técnico: Guillermo Barros Schelotto.

Ingresaron: 14’ST Meli por Bentancur; 28’ST A. Chávez por S. Palacios; 33’ST Colazo por P. Pérez.

Resumen

Gol: no hubo
Incidencias: no hubo
Arbitro: P. Loustau (bien)
Figura: Domingo (Riv)

martes, 1 de marzo de 2016

Con lo justo

Torneo de Transición 2016 – Fecha 5 – 29 de febrero de 2015
River Plate 1 – Independiente 0

Alario, el goleador (foto River Plate)













River ganó un partido importante de cara a la continuidad del Torneo de Transición 2016. El cruce con Independiente tenía el condimento de que, el que lo perdiera, quedaba absolutamente relegado en la consideración local, ya que Rosario Central había ganado su partido el fin de semana.

El encuentro, una vez más, fue chato, mal jugado y con pocas llegadas de riesgo a los arcos. El cero en el arco del Millo se sostuvo gracias a la solvencia de Barovero y la solidez de Maidana, figuras de este River con serios problemas para crear juego.

Los tres puntos se quedaron en Núñez gracias a la lucidez de la otra pieza destacada del equipo: Lucas Alario. El nueve demuestra en cada partido que su presencia es clave. Retrocede para asociarse, aguanta, gambetea, genera situaciones, asiste a los compañeros y hace los goles.

En un equipo al que le cuesta mucho llegar con peligro al arco rival, el Pipa es el estandarte por el cual el Millo crea situaciones en las porterías rivales. El gol fue una mezcla de aquel por la final de la Copa Libertadores y el que Germán Pezzella le convirtiera a Boca en el superclásico de la lluvia.

Vangioni puso un centro a la cabeza de Alario, éste cabeceo y, luego de que Rodríguez diera un rebote largo, el nueve volvió a tomar el balón, se acomodó, dejó al uno en el camino y definió alto para evitar la estirada del Ruso y la llegada de algún defensor.

Aunque el resultado es positivo, preocupa el rendimiento y la falta de ideas en la zona de creación para generar peligro. Hay una notable falencia en el abastecimiento de los delanteros, que muchas veces tienen que pelear solos o crearse ellos mismo las situaciones de riesgo.

Las goleadas frente a Quilmes y Trujillanos fueron más producto de la casualidad o arrestos individuales, y la debilidad de los rivales, que de méritos ofensivos propios. Basta con recordar aquel primer tiempo frente a los cerveceros, en el cual el Millo jugó mal y se fue en ventaja gracias a un zapatazo del Pity.

Es reiterativo, pero hay mucho por mejorar. El clásico contra el Rojo fue muy pobre, aburrido y con pocas llegadas producto de la elaboración o el juego asociado. La mayoría fueron por tiros de larga distancia o centros buscando alguna cabeza amiga.

Hace mucho que no se ve un gol de River donde haya varios toques con una habilitación a un compañero al vacío para que defina mano a mano con el arquero. Son contadas con los dedos de una mano las ocasiones de enfrentar cara a cara al portero rival. Esta es una de las principales carencias de este equipo.

Marcelo Gallardo debe consciente de todas estas situaciones y sabe que tiene que trabajar mucho para mejorar esos aspectos si quiere pelear ambas competencias hasta el final.

Formaciones

River Plate: Barovero (8); Mercado (6), Maidana (9), Mammana (6), Vangioni (7); Ponzio (7), Arzura (5); Mora (6), Pisculichi (-), G. Martínez (4); Alario (8). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 18’PT Mayada (6) por Pisculichi; 0’ST I. Fernández (5) por Arzura; 24’ST I. Alonso por G. Martínez.

Independiente: D. Rodríguez; Toledo, Pellerano, Cuesta, Tagliafico; Rigoni, D. Rodríguez, J. Ortíz, Aquino; L. Fernández y Denis. Director Técnico: Mauricio Pellegrino.

Ingresaron: 11’ST D. Vera por Denis; 18’ST M. Benítez por Aquino; 29’ST C. Rodríguez por L. Fernández.

Resumen

Gol: 39’ST Alario (Riv)
Incidencias: 0’ST expulsado M. Pellegrino (Ind)
Arbitro: N. Pitana (regular)
Figura: Maidana (Riv)

martes, 23 de febrero de 2016

Se le escapó

Campeonato de Transición 2016 – Fecha 4 – 21 de febrero de 2016
Rosario Central 3 – River Plate 3

Mora y Alario, los goleadores (foto River Plate)













River volvió a dejar puntos en el camino. Aunque esta vez fue ante, quizás, el mejor equipo del campeonato, la sensación es la misma que en los últimos encuentros. Al Millo se le volvió a escapar la victoria por una mezcla de errores propios y virtudes del equipo local.

Consciente del pobre rendimiento de los últimos encuentros, Marcelo Gallardo mandó a la cancha a la mayoría de su equipo titular, con Emanuel Mammana de seis y con Leonardo Ponzio de volante central junto a Nicolás Domingo.

La propuesta de ambos equipos fue similar. Presionar al rival en su campo para no dejarlo salir con comodidad y complicar así su circuito de juego. Con esta premisa, el Millo empezó un poco mejor y encontró el gol, a los diez minutos, en la cabeza de Lucas Alario.

Pero los desajustes defensivos parecen ser la moneda corriente en este River modelo 2016 y, tras una jugada de Larrondo (que sería determinante en el partido), Germán Herrera entro solo por el medio del área y definió alto ante la salida de Marcelo Barovero.

Mora volvió a poner en ventaja al Millo luego de una gran jugada de Alario y el primer tiempo se fue con la ventaja de la visita. En el complemento, un gol en contra de Larrondo parecía poner el partido en las arcas del Millo. Pero una supuesta mano de Vangioni le dio a Central un tiro libre al borde del área que cayó en forma de centro y, el mismo Larrondo, empujando a Domingo, marcó el descuento para los rosarinos.

A esa altura, River estaba muy replegado y aguantaba el partido tratando de acertar en alguna contra, pero fueron todas mal manejadas. Gonzalo Martínez perdió todas las pelotas que tenía que aguantar en los últimos veinte minutos y, junto a Mora, desperdiciaron un par de ataques que podrían haber definido el encuentro.

Cuando el árbitro, de pobre actuación, dio nueve minutos de adicional, la sensación era que Central llegaba al empate. Y así fue nomás. Los jugadores de la banda ya no podían levantar las piernas y los locales se lo llevaron puesto. Mandaron a Donatti de nueve y empezaron a llenar el área de centros.

Un pelotazo desde de mitad de cancha sobró a toda la defensa, el defensor devenido en delantero le ganó a Maidana y Larrondo, otra vez solo, fusiló a Barovero con un cabezazo desde adentro del área chica. El empate, aunque doloroso, ponía justicia en el marcador.

Con poco, es clara la diferencia entre titulares y suplentes. De todos modos, River sigue cometiendo muchos errores y llega al final de un partido con una merma física preocupante, como si estuvieran jugando en el final del año y recién llevan cuatro partidos oficiales. Además, la mayoría de estos jugadores no participaron del enfrentamiento contra Godoy Cruz, con lo cual, llegaban más descansados que el resto de sus compañeros.

También es sabido que cuando River se repliega para aguantar un resultado, lo más probable es que se lo terminen empatando o ganando. No es de ahora, es histórico, el Millonario no tiene la cultura de replegarse para aguantar un resultado en una situación adversa. Su estirpe es aguantarlo desde la tenencia del balón, la posesión y haciendo circular la pelota desgatando al rival.

Antes del gol del empate, Mora tuvo la posibilidad de convertir el cuarto gol y cerrar la historia, pero prefirió hacer la personal en lugar de habilitar a Alario, que entraba solo por el sector derecho del área canalla. La pelota terminó en un tiro de esquina que el Pity perdió, y de allí vino el centro que finalizó con el empate local.

Esta es la muestra cabal de la falta de inteligencia que a veces muestra este equipo. La falta de gente que piense, hace que se cometan estos errores. En el encuentro de ayer no hubo nadie que usara un poco la cabeza para terminar bien un contragolpe y se pagó muy caro con un empate que empieza a complicar el panorama en el torneo local.

Lo que si queda claro es que Alario no puede faltar, hizo un gol, asistió en otro y metió un cabezazo para el gol en contra en el tercero; Mora, con intermitencias, se siente bien con el nueve y se complementan; y Ponzio está más cómodo jugando de cinco, donde puede distribuir y manejar mejor las acciones del juego.

Esta semana comienza el desafío de defender la Copa Libertadores. Esperando que mejore el rendimiento físico y futbolístico, de lo contrario, también será complicado pasar a la siguiente ronda.

Formaciones

Rosario Central: M. García; Salazar, Donatti, Pinola, Villagra; Montoya, Musto, J. L. Fernández; Lo Celso; Larrondo y G. Herrera. Director Técnico: Eduardo Coudet.

Ingresaron: 32’PT J. Aguirre por J. L. Fernández; 11’ST Colman por Montoya; 44’ST Cervi por Villagra.

River Plate: Barovero (7); Mercado (6), Maidana (5), Mammana (4), Vangioni (5); Domingo (4), Ponzio (5); G. Martínez (3), Viudez (4); Mora (6,5) y Alario (7).

Ingresaron: 0’ST Casco (4) por Mercado; 15’ST Mayada (5) por Viudez; 18’ST Arzura (5) por Ponzio.

Resumen

Goles: 5’PT Alario (Riv); 14’ST G. Herrera (RC); 27’ST Mora (Riv); 17’ST Larrondo e/c (RC); 29’ST Larrondo (RC); 50’ST Larrondo (RC)
Incidencias: a los 30’ST partido demorado por falta de luz, se reinició a los 36’ST, el juez adicionó 9 minutos
Arbitro: M. Vigliano (mal)
Figura: Larrondo (RC)

viernes, 19 de febrero de 2016

Insana costumbre

Campeonato de Transición 2016  - Fecha 3 - 18 de febrero de 2016
River Plate 1 – Godoy Cruz (Mza) 2

El Pity volvió a convertir (foto River Plate)




















River volvió a perder. En esta clase de torneos cortos, con quince fechas y una seguidilla como la que se viene, de partidos con rivales complicados (Rosario Central, Independiente y Boca), perder dos partidos seguidos contra rivales menores complica la situación del Millo de cara al resto del campeonato.

Marcelo Gallardo volvió a confiar en el esquema que no dio resultado en Córdoba, pero con nuevos intérpretes para guardar piernas para la seguidilla de compromisos que tiene a futuro. Por supuesto que, después de las críticas del último domingo, al ver los nombres, había cierto pesimismo, porque muchos de los que fueron titulares el jueves no han mostrado buenos rendimientos.

Godoy Cruz fue dueño del partido de principio a fin. Solo en un lapso del complemento el Millo pudo dominar las acciones, pero entre el gol tempranero y la expulsión de Leonardo Pisculichi se complicó demasiado el trámite.

El Tomba pudo haber terminado el primer tiempo con algún gol más a favor, pero, otra vez, Marcelo Barovero salvó la ropa y le permitió a su equipo estar a tiro en el marcador. Cerca del final, Gonzalo Martínez volvió a anotar con un tiro de larga distancia para igualar las acciones.

En los primeros minutos del complemento River arrinconó a la visita pero no pudo convertir y, a los 37 minutos, un pelotazo al ángulo de Gabriel Carabajal le dio los tres puntos al Bodeguero. A esa altura, además del hombre de menos, D’Alessandro jugaba al trote porque sintió una molestia, que sería un desgarro, y solo ocupó un lugar en el campo de juego.

Una noche negra, con muchas situaciones negativas, bajos rendimientos y un arbitraje lamentable, como casi siempre que Germán Delfino pisa el Monumental.

Pero así como se suele destacar la pericia del Muñeco para resolver situaciones adversas y se le reconoce cada vez que acierta, hay que asumir que viene cometiendo algunos errores llamativos. Haber jugado con un equipo alternativo en el tercer encuentro oficial del año, es uno de ellos.

Volver a insistir con Ponzio, de gran partido, jugando de seis, contra dos delanteros grandotes y potentes, lo deja al rosarino en una clara desventaja física. Con este tipo de planteos y formaciones, el Muñe a veces parece subestimar a los rivales o, por lo menos, no darle importancia a estas situaciones.

El año pasado nos cansamos de repetir que el Millo no podía perder en el Monumental los puntos que perdió. Enumeramos infinitamente los equipos que se llevaron demasiado premio de nuestra casa y fue por poner el equipo alternativo que, a la luz de los hechos, está bastante lejos de responder según las expectativas. Lo cual acrecienta la sospecha de que los relevos no están a la altura, ni cerca, del equipo titular por más que nos quieran hacer creer que hay plantel de sobra.

Por supuesto que no se puede tener ciento por ciento de efectividad en casa, pero perder puntos allí debe ser la excepción y no la regla. Muchos podrán pensar que se exagera con estas críticas porque “con el Muñe ganamos todo” o porque van solo tres fechas, pero deben tener en cuenta que River es sinónimo de exigencia y que más vale corregir errores ahora y no lamentarlos más adelante.

Exigencia para técnicos, jugadores y dirigentes. Así como se le han reclamado refuerzos a esta nueva comisión, se les exige profesionalidad y entrega a los jugadores, y seriedad y compromiso al entrenador.

No es bueno tener la sensación de que nuestro técnico subestima a determinados rivales en función de las circunstancias. Que el objetivo es defender la Copa Libertadores es cierto, pero también lo es el Torneo local donde puede quedar muy lejos si no se traen los tres puntos de Rosario.

Formaciones

River Plate: Barovero (7); Mayada (4), Maidana (6), Ponzio (6,5), Casco (3); Domingo (7); Bertolo (3), Pisculichi (2), G. Martínez (5); Driussi (4) e I. Alonso (5). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0’ST Arzura (5) por Bertolo; 17’ST D’Alessandro (3) por G. Martínez; 23’ST Viudez (4) por Driussi

Godoy Cruz (Mza.): Rey; Abecasis, D. Viera, D. Ortíz, L. Ceballos; Angileri, Zuqui, Godoy, G. Fernández; S. García y Ayoví. Director Técnico: Sebastián Méndez.

Ingresaron: 10’ST Carabajal por Angileri; 27’ST Garro por Ayoví; 32’ST D. Ramírez por G. Fernández.

Resumen

Goles: 10’PT Viera (GC); 39’PT  G. Martínez (Riv); 37’ST Carabajal (GC)
Incidencias: 31’PT expulsado Pisculichi (Riv)
Arbitro: G. Delfino (mal) 
Figura: Barovero (Riv)