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jueves, 7 de noviembre de 2013

Fin de ciclo

Copa Sudamericana – cuartos de final – 6 de noviembre de 2013
River Plate 1 (1) – Lanús 3 (3)
imagen repetida (foto infobae)













El título resume absolutamente todo. La derrota con Lanús puso punto final a una ilusión que se sustentaba solo por la historia y los pergaminos, gastados, que River y Ramón Díaz ostentan. Los malos funcionamientos se iban acumulando y, tarde o temprano, una derrota como esta iba a llegar.

El triunfo del granate es inobjetable. Superó ampliamente al local en todas las líneas y llevó a cabo un plan perfecto que a los seis minutos ya había dado sus frutos. El riojano dispuso un equipo con la mayoría de las incorporaciones, que pocas veces actuaron juntos.

Claramente se vio el enfrentamiento entre un equipo con solidado y con ideas claras, contra un conjunto de nombres, que no deja margen para la discusión. A la media hora la serie estaba liquidada, y lo que vino después, fue ver como los hombres de River  no encontraban la forma de entrar, ni el carácter para afrontar un encuentro decisivo y los de Lanús manejaban los tiempos a su antojo.

El único que se salva del incendio es el pibe Matías Kranevitter, que entendió a la perfección como deben jugarse estos encuentros y, por supuesto, Marcelo Barovero, que de no ser por él, esta serie se hubiera liquidado en el primer partido en el sur.

Hacer leña del árbol caído no sirve para nada. Contarle las costillas a la dirigencia o al técnico por los jugadores que dejaron ir, los planteos que propusieron o las incorporaciones que trajeron, tampoco suma demasiado. Si hay que tenerlo en cuenta y aprender para el futuro, pero subirse al caballo del fracaso para remarcar los errores, como hicieron muchos medios periodísticos partidarios, es querer apagar el fuego con kerosene.

Sin dudas que es el fin de una etapa. No creo que la del Pelado al frente del equipo, ya que no hay otro entrenador con las espaldas anchas para bancarse una racha adversa. Es cierto que está perdiendo algo de consenso entre la gente, pero ningún otro podría soportar más de tres partidos sin victorias.

Ya quedó definido que es el fin de una presidencia que desde lo deportivo ha sido un rotundo fracaso. La decisión de Daniel Passarella de renunciar a la reelección deja el camino allanado para que un nuevo presidente pueda ser la piedra fundamental que reencause el camino de grandeza que ha sido mancillado en los últimos diez años.

Además, debemos ser conscientes que no se puede resolver una década de des manejos en un par de años. Será necesario paciencia e ideas claras para poder salir adelante. La exigencia es mucha, y la paciencia deberá ser directamente proporcional a esa demanda.

También es el fin para varios jugadores. Algunos porque ya han tenido tiempo suficiente para mostrar sus cualidades y no se han podido ganar la continuidad y otros porque no justificaron el esfuerzo que se hizo por ellos.

Leonardo Ponzio y Cristian Ledesma están lejos de lo que supieron ser una temporada atrás. Jonathan Bottinelli y Jonathan Fabbro, nunca demostraron porque fueron contratados. Ariel Rojas nunca respondió con actuaciones la infinidad de veces que se le dio la titularidad. Carlos Carbonero y Osmar Ferreyra prácticamente pasaron desapercibidos cada vez que jugaron. Y estos son solo algunos casos.

Se deberá hacer una renovación importante del plantel, que no podrá ser posible en el verano porque solo se pueden incorporar dos jugadores. Habrá que darle oportunidades a los que vuelvan de préstamos de otros clubes o seguir fogueando a juveniles, como Matías Kranevitter, que mostró que puede ser el cinco del equipo.

Por último, solo queda un objetivo, sumar los quince puntos que quedan para no tener que estar mirando la tabla que nos llevó a jugar un año en la segunda categoría. Hoy el Millonario está cómodo, pero hace cinco partidos que no gana, sumo dos puntos de quince y, si sigue así, se puede complicar de cara al futuro.

Se imponen tiempos de cambio, ojalá sean los tiempos que lleven a River a recuperar lo que supo ser y que todos los hinchas extrañamos. Ese River grande por el juego y los resultados deportivos, y no el que se creó en base la cultura del aguante. Ojalá también sea el fin de ese ciclo.

Formaciones:

River Plate: Barovero (6); Mercado (4), Pezzella (4), Bottinelli (3), Vangioni (3); Kranevitter (6), Ponzio (2), Ferreyra (3); Fabbro (3); Menseguez (2), Gutiérrez (4). DT: Ramón Díaz

Ingresaron: 0′ST Maidana (4) por Bottinelli; 0′ST Lanzini (4) por Ponzio; 0’ST Carbonero (4) por Vangioni

Lanús: Marchesín; Araujo, Goltz, Izquierdoz, Velázquez; González, Somoza, Díaz; Acosta, Silva y Melano. DT: Gmo. Barros Schellotto

Resúmen

Goles: 6’PT González (Lan); 31’PT Silva (Lan); 25’ST Ayala (Lan); 38’ST Gutiérrez (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: D. Abal (aceptable)
Figura: Melano (Lan)
El mejor de River: Kranevitter

martes, 29 de octubre de 2013

No es negocio

Copa Sudamericana – cuartos de final – 29 de octubre de 2013
Lanús 0 – River Plate 0
Otra vez figura (foto Olé)
















Con esta modalidad de competencia, en la cual convertir un gol de visitante tiene más importancia a la hora de definir un empate en el marcador global, finalizar el primer encuentro con el tanteador en blanco, es negocio para el equipo local, que no recibió anotaciones y tiene la posibilidad de pasar de ronda con cualquier empate con goles.

Al finalizar el partido, Ramón Díaz enfatizó que están en deuda con el juego, y no hay mejor síntesis para este River que las palabras del entrenador. Pero no solo en este encuentro, sino que en lo que se lleva jugado en todo el semestre. Exceptuando algunos casos aislados, esa descripción es el común denominador de este equipo.

La definición sigue siendo la cuenta pendiente. Es el quinto partido en el cual el
Millonario no puede gritar un gol. Tuvo algunas situaciones claras, en los pies de Teófilo Gutiérrez, Manuel Lanzini y en la cabeza de Germán Pezzella, pero la imprecisión y un genial Agustín Marchesín, impidieron la apertura del marcador.

En contrapartida, las actuaciones de Marcelo Barovero siguen siendo el punto fuerte del Millonario, a tal punto de gritar su atajadas como si fueran goles, justificando ampliamente su contratación y disipando todo tipo de dudas sobre quién debe ser el dueño de los tres palos en las próximas temporadas.

El comienzo del partido fue auspicioso. El Millo se apoderó del balón e intento hacerlo circular para generar los espacios.  Pero con el correr de los minutos, Lanús comenzó a ganar confianza y a adelantarse en el terreno, y River retrocedió cada vez más, hasta terminar el primer tiempo aguantando muy cerca de su portería.

A pesar de ello, el equipo local no llegó a inquietar al uno riverplatense durante la primera etapa. Ya en el complemento, comenzaron a llegar con más claridad, y Trapito se erigió en la gran figura del encuentro, tapando varios mano a mano, a Pereyra Díaz y Lautaro Acosta, y haciendo gala de sus reflejos en un par de remates desde media distancia.

Mientras tanto, el equipo del riojano se perdía con pelotazos y regalaba infantilmente la pelota en el medio campo. De todos modos, tuvo las más claras en esta etapa: un mano a mano de Teo que definió muy desviado, y la muy buena jugada elaborada entre el colombiano, Federica Andrada y Manuel Lanzini, que contuvo el uno granate.

La pregunta es: ¿porque, si en el comienzo del partido intentó dominar el juego, con el correr de los minutos se fue replegando en vez de insistir con esa intención? A este respecto se pueden concluir dos cuestiones.

La primera es que, conscientes de sus limitaciones, y al ver que no pueden convertir mientras tienen el control del partido, deciden aguantar el cero en su arco y tratar de aprovechar alguna jugada de contragolpe o alguna pelota parada.

La segunda es asumir que el cansancio los obliga a replegarse, pero sería inverosímil tomar en cuenta esta consideración, ya que, al ser jugadores profesionales, no deberían sentir cansancio a los quince minutos de partido, y menos  jugando uno por semana. Entrenan todos los días y viven de esto, con lo cual el cansancio no es una razón de peso.

Lamentablemente, uno de los bastiones defensivos de este equipo no podrá ser de la partida en la revancha, ya que Eder Álvarez Balante fue expulsado. El encuentro será vibrante y emotivo, en el cual hay muchas combinaciones posibles. Solo si se repite este marcador, se llegará a la definición por penales, instancia no muy recomendable para los de Núñez, de lo contrario, alguno de los dos obtendrá el boleto a la semifinal y el pasaporte al repechaje por la Copa Libertadores.

A River solo le sirve ganar, así que habrá que esperar una semana más, rogando que el equipo del Pelado se pueda reencontrar con el gol, de lo contrario, será muy difícil cumplir con los objetivos planteados.

Formaciones:

Lanús: Marchesín; Araujo, Goltz, Izquierdoz, Velázquez; Ayala, Ortiz, Somoza, González; Pereyra Díaz y Silva. DT: Gmo. Barros Schellotto

River Plate: Barovero (9); Mercado (5), Pezzella (6), Balanta (4), Vangioni (5); Carbonero (4,5), Ponzio (4), Kranevitter (4,5); Lanzini (3); Andrada (4,5) y Gutiérrez (5). DT: Ramón Díaz

Ingresaron: 21′ST Ferreyra (4) por Lanzini; 25′ST Mora (4)por Andrada; 47′ST Maidana por Gutiérrez

Resumen
Goles: no hubo
Incidencias: 43’ST expulsado Álvarez Balanta
Arbitro: S. Trucco (aceptable)
Figura: Barovero (Riv)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Mirando al sur

Copa Sudamericana – octavos de final – 26 de septiembre de 2013
River Plate 2 (3) – Liga de Loja 0 (2)
Teo y el gol (foto Terra)
















River hizo lo que tenía que hacer, aunque sin brillar, no dejó margen para la duda. Fue un equipo que buscó el gol desde el primer minuto con ese desborde de Lionel Vangioni que no encontró a ningún compañero dentro del área.

Liga de Loja fue el mismo equipo pobre y timorato que se vio en Ecuador. Se especulaba con que vendría a defenderse y, que cuando el Millonario consiguiera el primer gol, ya no sería rival. Así fue nomás. Los ecuatorianos prácticamente no patearon al arco en todo el partido, incluso en desventaja, se notaron los terribles problemas que tenían para buscar el arco de Marcelo Barovero.

El conjunto de Ramón Díaz fue claramente superior y puso las cosas en su lugar. Mostró las mismas intenciones que en otros partidos, con la salvedad de que en este caso las limitaciones del adversario le facilitaron un poco las cosas. Como suelo decir desde este espacio, el equipo del riojano depende mucho de lo que proponga el rival y Loja no tuvo intenciones de buscar el partido, aún abajo en el marcador.

Así las cosas, solo fue cuestión de esperar a que el Millo convirtiera el gol que le diera la clasificación para terminar con la serie y enterrar las ilusiones ecuatorianas. La ansiedad llegó al fin cuando, a los 36 minutos del primer tiempo, Manuel Lanzini tomó un pase de Ariel Rojas, que se desvió previamente en un defensor, mató el balón y le dejó servido el tanto a Teófilo Gutiérrez que solo lo tuvo que empujar para igualar la serie y darle la clasificación a la banda.

Después del gol el partido parecía definido. La visita no tuvo ni una llegada clara y River trató de ampliar el marcador para asegurarse la clasificación y no sufrir en el tramo final del encuentro. De este modo, a los 25 del complemento, Manu elaboró una gran jugada individual y disparó desde fuera del área, venciendo al arquero ecuatoriano y sellando la clasificación a cuartos de final.

No tiene mucho sentido seguir hablando sobre el rendimiento del equipo y de los jugadores, no fue muy distante de lo que se ve domingo tras domingo. Pero si se observó un cambio de actitud que lleva a pensar que si se hubiera tomado de la misma manera el partido de ida, este encuentro en el Monumental hubiera sido una simple anécdota.

En cuartos de final espera Lanús, que definió su llave en casa con una goleada y fue de paseo a Chile. Los partidos serán seguramente el 29 de octubre, en el sur, y el 6 de noviembre, en Núñez. De este cruce saldrá uno de los semifinalistas, pero además, el vencedor, se adjudicará automáticamente una plaza para la Copa Libertadores 2014, por lo que la serie toma doble importancia.

Pero antes de los partidos por Copa, están los del Torneo local, donde deberá enfrentar a Lanús, Boca y Newell’s, en tres jornadas que definirán donde está parado el equipo del Pelado. Mientras tanto, disfrutemos de esta clasificación, más sufrida de lo debido, pero con la satisfacción del deber cumplido.

Formaciones:

River Plate: Barovero (6); Mercado (6), Pezzella (6), Balanta (6,5), Vangioni (7); Carbonero (6,5), Ledesma (5), Rojas (6); Lanzini (8); Andrada (6,5), Gutiérrez (7). DT: Ramón Díaz

Ingresaron: 0′ST Ponzio (5) por Rojas; 0′ST Kranevitter (6) por Ledesma; 34’ST Fabbro por Andrada
Liga de Loja: Fernández; Ayala, Bermúdez, Arboleda; Gómez, Larrea, Arroyo, Ayoví; Uchuari; Renato y Wila. DT: Alex Aguinaga

Resúmen

Goles: 36’PT Gutiérrez (Riv); 25’ST Lanzini (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: Quintana Rodríguez (Regular)
Figura: Lanzini (Riv)

viernes, 20 de septiembre de 2013

Sin Ángel

Copa Sudamericana – octavos de final – 19 de septiembre de 2013
Liga de Loja 2 – River Plate 1
Ferreyra grita su gol (foto Olé)















En el trigésimo aniversario de la muerte de Ángel Labruna, River jugó como para que el ídolo vuelva a morirse infinidad de veces. Cuando llegan fechas como estas, se suele pensar que los jugadores serán iluminados por el aura del pasado y tendrán rendimientos dignos de la camiseta que visten para regalarle al hincha un triunfo.

Pero son solo pensamientos. El planteo “copero” de Ramón Díaz no dio resultado. Un esquema demasiado cauteloso para enfrentar a un rival muy limitado, que se llevó un triunfo gracias a la pasividad de los once riverplatenses.

Lo que da para pensar sobre las declaraciones del técnico acerca de que había estudiado al rival. Si así hubiera sido, tendría que haber observado que, independientemente de un par de individualidades, la Liga de Loja no era un rival de temer, ni mucho menos. Por supuesto, no para subestimar, pero tampoco para ser tan cuidadoso. Los últimos diez minutos dejaron la sensación de que si River salía a atacarlo, podría haber traído algo más que un gol de visitante, pero la historia contra fáctica no puede ser analizada.

La realidad marca que el Millonario volvió a jugar un partido para el olvido, que perdió 2 a 1 contra un pobrísimo rival y que el gol de visitante deja abierta la serie para poder darla vuelta en el Monumental.

De todos modos, la irregularidad del Millo no es garantía de nada. En otro tiempos, se podría llegar a pensar en una posible goleada para revertir este resultado, pero el River de hoy está lejos de aquel que supimos disfrutar y, por lo tanto, hay que ser cautelosos al hacer futurología.

Por supuesto que la idea del riojano fue no dejarle espacios al rival y tratar de ser compacto para encontrar situaciones de contra golpe. Independientemente de la idea, hubo algunos intérpretes que no cumplieron su función como corresponde, por lo tanto, el sistema empleado se vio resentido. Además, la parte ofensiva quedó en deuda, dependiendo únicamente de Manuel Lanzini, y con Teófilo Gutiérrez muy solo arriba, quedando fuera de juego sistemáticamente.

La apertura del marcador llegó por un grosero error colectivo en defensa. En una jugada preparada del equipo ecuatoriano tras un tiro libre, nadie salió a bloquear al posible receptor de un pase, dejándolo rematar libremente. Su defectuosa ejecución permitió una segunda jugada dentro del área, donde el balón cayó en los pies de Pedro Larrea, quién lo cambió de palo y venció a Marcelo Barovero.

El primer tiempo se fue sin mucho más que esa anotación, y en el complemento los once del riojano salieron con un poco más de decisión para buscar el empate, que llegó a los trece minutos, tras una excelente jugada de Lanzini, que habilitó a Osmar Ferreyra y este definió bajo y cruzado.

Pero la alegría duraría poco, a los 20, un penal infantil, de esos que los defensores de la banda vienen cometiendo últimamente, le dio la ventaja al equipo local. Germán Pezzella se durmió en un cierre, el chiquitín Uchuari le anticipó ganándole la espalda y el defensor le pegó un patadón, penal y gol. Lo curioso es que, en el primer tiempo, la visita había zafado de una situación similar porque cuando el juez cobró la pena máxima, su asistente le marcó que el delantero de Loja volvía del fuera de juego. Parece mentira que un equipo profesional cometa el mismo error dos veces en un partido.

Sobre el final Gabriel Mercado pudo empatar el encuentro, pero el asistente vio una  posición adelantada que no existió y privó a River del empate. Antes, Teo se había devorado el gol mano a mano con el arquero rival, que fue una de las figuras tapando tres o cuatro pelotas importantes.

De las individualidades se salvan Manu y el autor del gol. Jonathan Fabbro sigue jugando, por así decirlo, sin justificar porque Ramón lo pidió tanto, muy intrascendente y sin entrar en juego; y Teo tuvo un par, pero definió mal. El que está desconocido es Ponzio, imprecisos y regalando muchas pelotas, no es el mismo que hace un año atrás era el dueño del equipo.

Así, River se vuelve de Ecuador con una derrota que duele por el prestigio perdido en los últimos años, y por el juego mezquino ante un rival que quizás no merecía tanto cuidado. Son estos los partidos en los que se inspiran los rivales y los jueces para faltarle el respeto a la institución. El Millonario debe ganar este tipo de partidos y ante este tipo de rivales. Nadie asegura que en el Monumental estos jugadores puedan golear a los lojanos, pero así debería ser, aunque a veces sea un equipo sin actitud y sin Ángel.

Formaciones:

Liga de Loja: Fernández; Ayala, Bermúdez, Arboleda; Gómez, Larrea, Arroyo, Ayoví; Uchuari; Renato y Wila. DT: Alex Aguinaga

River Plate: Barovero (6); Maidana (4), Pezzella (3), Bottinelli (5); Mercado (5), Kranevitter (5,5), Ponzio (4), Ferreyra (6); Lanzini (7), Fabbro (2); Gutiérrez (4). DT: Ramón Díaz

Ingresaron: 26′ST Andrada (5) por Fabbro; 27′ST Carbonero (5) por Pezzella; 40′ST Vangioni por Ponzio

Resúmen

Goles: 32’PT Larrea (LDUL); 13’ST Ferreyra (Riv); 20’ST Uchuari –p– (LDUL)
Incidencias: no hubo
Arbitro: H. Buitrago (Mal)
Figura: Lanzini (Riv)

viernes, 6 de septiembre de 2013

San Marcelo

Copa Sudamericana 2013 – Zona Argentina – 5 de septiembre de 2013
River Plate 0 (1) - San Lorenzo 0 (0)
Barovero, otra vez figura (foto Infobae)













Fue una noche dura. En la previa se presentaba como una de esas interminables jornadas de copa, donde miramos el reloj con la sensación de que pasó una eternidad, pero tan solo pasaron unos minutos. Ese reloj de arena que parece haberse estancado en su cuello. Pero al final, independientemente del juego, fue una jornada feliz. Todo el  Monumental terminó cantando al ritmo de “vamos millonario, vamos a ganar, porque esta hinchada, quiere festejar!”.  Y despidió a Marcelo Barovero y Eder Alvarez Balanta con una lluvia de aplausos.

Sin dudas, estos dos hombres se han convertido en los estandartes de este River alejado del mando histórico, pero que deja hasta la última gota de sudor en cada pelota. Con errores propios del que sabe que no juega a lo suyo, pero con el sacrificio suficiente para no mancar en los noventa minutos.

Ramón Díaz parece ser consciente de las limitaciones ofensivas de su equipo, entonces, jugando con la ventaja del partido de ida,  puso en cancha un equipo preparado para aprovechar alguna contra, que no llegó, y para evitar que el rival pueda hacer su juego.

Sin dudas que San Lorenzo llegó con más peligro, tuvo las chances más claras y se topó siempre con la figura de Trapito, que por momentos parecía ser la imagen rejuvenecida del Pato Fillol. Fue la figura excluyente de la cancha, secundado por un colombiano que cada vez juega mejor pero le queda menos tiempo con la banda roja.

Por supuesto que toda esta euforia no debe tapar la pobreza en el juego que exhibe el equipo del Pelado. Es preocupante el rendimiento de algunos jugadores. Por ejemplo, Ariel Rojas no tiene las características para ser un volante externo, quizás como ladero de Cristian Ledesma pueda rendir mejor, pero como carrilero le cuesta, no tiene velocidad ni despliegue, por lo que el equipo pierde proyección por ese lado, porque encima Leonel Vangioni se ve obstaculizado para pasar al ataque.

El principal problema, ya mundialmente conocido, es dejar a un jugador mano a mano con el arquero. Fue interesante el ingreso de Federico Andrada, aguantando y mostrándose siempre, pero faltó la estocada final.

Hay mucho trabajo por hacer, la clasificación fue esforzada y sufrida, pero aunque esta vez salió bien, no siempre el resultado va a ser favorable con planteos como estos. El mayor énfasis habrá que ponerlo en la generación y en la definición, sin perder la tenacidad defensiva mostrada en esta serie de Copa.

El riojano y sus jugadores deberán ser más audaces y efectivos, porque además, en el campeonato local, hay que sumar puntos y los empates no alcanzan.

En octavos de final espera la Liga de Loja, un club ecuatoriano sin mucha experiencia internacional, pero que no dejará de ser un rival complicado. El primer encuentro será en Ecuador, el 19 de septiembre, y el desquite en Núñez, esperando tener una nueva alegría y, sobre todo, habiendo mejorado en el juego, para no depender siempre de las salvadas providenciales de San Marcelo Barovero.

Formaciones

River Plate: Barovero (10); Maidana (6), Pezzela (6), Balanta (8), Vangioni (6); Carbonero (4), C. Ledesma (6), Ponzio (6), Rojas (4); Lanzini (5), Mora (5). Director Técnico: Ramón Díaz.

Ingresaron: 12’ST  Andrada (6) por Mora, 34’ST Kranevitter por Ponzio y 46’ST Ferreyra por Rojas

San Lorenzo: Torrico; Buffarini, Alvarado, Gentiletti, Kanneman; Navarro, Mercier; Correa, Piatti, Verón; Cauteruccio. Director Técnico: Juan Pizzi.

Resúmen
Goles: no hubo
Incidencias: 44’ST expulsado Alvarado (Slo)
Arbitro: N. Pitana (regular)
Figura: Barovero (Riv)

La Máquina Millonaria en Facebook: https://www.facebook.com/LaMaquinaMillonariaRiverPlate?ref=hl

jueves, 22 de agosto de 2013

El regreso esperado

Copa Sudamericana 2013 – Zona Argentina – 22 de agosto 2013
San Lorenzo 0 – River Plate 1
River festeja (foto Olé)















Tras casi cuatro años de ausencia en el plano internacional, River vuelve a participar de un certamen continental con la expectativa de tener un buen desempeño. La Copa Sudamericana aparece en el horizonte como el único título sudamericano que le falta y es menester conquistarlo para completar las vitrinas.

Ramón Díaz por fin pudo contar con uno de los delanteros incorporados. Rodrigo Mora fue de la partida y acompañó en el ataque a Manuel Lanzini y Jonathan Fabbro. Paró un 4-3-2-1 bien claro, con un medio campo preparado para cortar, tener la pelota y tratar de entregarla rápido a los puntas.

Fue astuto el planteo del riojano. En su visita al Nuevo Gasómetro por el Torneo Final 2013, había sido ampliamente superado en el medio por los hombres azulgranas. Usando esa experiencia, el técnico Millonario planteó un esquema para dar batalla en ese sector e intentar controlar el juego a partir de la distribución y el manejo de Cristian Ledesma.

El resultado fue un equipo utilitario y batallador, que trató de jugar siempre el balón a un compañero y con una defensa que mostró solidez durante los primeros 45 minutos. El juego no fue vistoso ni mucho menos, pero tuvo intensidad y mucha presión.

Con esta tesitura, a los 17  minutos del primer tiempo, llegó a la apertura del marcador. Luego de un tiro libre venenoso de Jonathan Fabbro, Cristian Alvarez dio un rebote largo y, tras una carambola, Jonathan Maidana se barrió y convirtió el único gol del encuentro.

A partir de allí el partido continuó con el mismo desarrollo. Mucha lucha en el medio, poca claridad y pocas llegadas a los arcos. Con San Lorenzo más apurado por encontrar el empate y con River jugando con la desesperación del rival, tratando de hacer circular el balón.

En el segundo tiempo, el ingreso de Gonzalo Verón complicó a la defensa de River, que perdió solidez y se vio desbordada por los laterales, sobre todo por el sector izquierdo, que se debilitó con el ingreso de Ramiro Funes Mori y Osmar Ferreyra.

A pesar de ello, pudo aguantar bien con los centrales, de gran partido, y con el arquero, que estuvo atento y rápido, aunque no tuvo que exigirse demasiado. La enjundia con la que los hombres de Pizzi atacaban dejaba muchos espacios atrás, que los delanteros de la banda no supieron aprovechar. Se notó la inactividad de Rodrigo Mora, que de haber estado un poco más fino, tal vez el equipo del Pelado hubiera convertido algún gol más.

El triunfo es muy importante. Aunque no se jugó como le gusta a la gente, el planteo fue inteligente y se convirtió un gol de visitante, que en este torneo otorga ventaja deportiva. El 5 de septiembre se jugarán los segundos noventa minutos, que serán tan intensos como estos y mucho más definitorios, ya que allí se decidirá quién será el que pase a octavos de final.

Formaciones

San Lorenzo: Alvarez; Prósperi, Cetto, Gentiletti, Mas; Buffarini, Ortigoza, Mercier; Piatti; Correa y Cauteruccio. Director Técnico: Juan Antonio Pizzi

River Plate: Chichizola (6); Ponzio (6,5), Maidana (7), Balanta (7,5), Vangioni (6); Kranevitter (6), C. Ledesma (8), A. Rojas (5); Fabbro (4,5), Lanzini (7); Mora (5). Director Técnico: Ramón Díaz.

Ingresaron: 11’ST  Carbonero (4) por Fabbro, 17’ST Funes Mori (4) por Rojas y 34’ST Ferreyra por Vangioni

Resúmen
Goles: 17’PT Maidana (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: M. Vigliano (bien)
Figura: Ledesma (Riv)