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lunes, 10 de diciembre de 2012

Enganchate con Ramón

Torneo Inicial – Fecha 19 – 09 de Diciembre 2012
San Martin (San Juan) 0 – River Plate 2
Lanzini festeja su gol (foto Olé)















El último partido del año deparaba una visita complicada a San Juan, con un equipo que se hace fuerte de local y en un horario donde la temperatura rondaba los 40 grados centígrados, lo que obligó a parar el encuentro en dos ocasiones para que los jugadores se hidrataran. Además, era el debut oficial del tercer ciclo de Ramón Díaz como técnico “Millonario” y la apuesta era poner a Manuel Lanzini en su posición natural, de enganche, por lo que River salió al campo de juego con el clásico 4-3-1-2 que tanto anhelaba el paladar negro del hincha.

A pesar de ello, el primer tiempo fue espantoso. Lo más peligroso de los primeros minutos lo generó el equipo cuyano con dos llegadas de Osorio y una salvada espectacular de Barovero en un mano a pie. El “Millo” generó poco y no encontró la forma de crear situaciones, un tirito de Funes Mori, promediando el primer tiempo, cuando tenía tres compañeros dentro del área para descargar y buscar una mejor resolución, fue lo más rescatable en ataque.

Sánchez jugó de volante por izquierda para dejarle su lugar en el sector derecho a Augusto Solari. El primero no tuvo un buen desempeño por ese sector y el segundo mostró cosas interesantes para pulir, pero todavía le falta rodaje. Ponzio estuvo más contenido pero fue el cinco que recupera y la entrega redonda y Lanzini intentó ser el conductor del equipo pero se diluyó en tres cuartos de cancha.

Claramente la intención de Ramón es buscar el juego asociado para abrir los espacios. Esto fue lo que por momentos intentaron hacer los intérpretes, pero hubo muchas imprecisiones y no se superaban los dos pases consecutivos. Los delanteros prácticamente no participaron del juego, Funes Mori muy impreciso y apurado y Luna, mal físicamente, casi no tocó la pelota.

En la defensa Mercado volvió a marcar el lateral derecho, pero debió salir por un golpe y en su reemplazo ingresó Abecasis, que nuevamente jugó un buen partido. El resto del fondo “Millonario” no pasó sobresaltos.

En el segundo tiempo cambió un poco la ecuación. El ingreso de Rojas por Solari a los once minutos movió al uruguayo a lateral derecho y el ex Godoy Cruz se ubicó por la izquierda. El zurdo se asoció bien con Lanzini y por su sector llegó la apertura del marcador a los trece minutos. El diez recibió dentro del área, engancho para su zurda y con un remate alto al primer palo puso la apertura del marcador. Cinco minutos después, Sánchez amplió la ventaja con un zapatazo de larga distancia. El equipo sanjuanino sintió el impacto y a los 20 minutos el partido ya estaba terminado.

Con la tranquilidad en el marcador, el “Millonario” manejó mejor la pelota, pudo hacer más de tres pases seguidos y por primera vez en mucho tiempo se escuchó el “ole” que bajaba de la tribuna. Lanzini se soltó después del gol, ganó confianza y se convirtió en el eje del juego, aunque en un partido que a esa altura no tenía equivalencias.

Finalmente River llegó a los 29 puntos en el campeonato, cifra que hace cuatro fechas parecía inalcanzable, por el rendimiento y por los rivales que quedaban por delante, y quedó a uno del horizonte planteado cuando las chances de campeonar se diluyeron.

Aunque no hubo una clara mejoría en el juego con respecto al ciclo de Almeyda, la llegada de Díaz cambió el esquema y el ánimo del plantel. Además, el “Pelado” tiene un aura especial, alguien dijo alguna vez “Ramón Díaz es un técnico de River”, y parece ser así. Con los colores de la banda roja el riojano se transforma y esa transformación llega a los jugadores, son diferentes, como si esa aura cubriera a todo el mundo “Millonario” desde el banco de suplentes. Parece mentira, pero la vuelta de Ramón Díaz cambió el ánimo de un equipo que dos fechas atrás estaba abatido y sin respuestas.

Lanzini fue una de las figuras de la cancha, más que nada por lo hecho después del gol, y junto con el uruguayo, que volvió a tener un rendimiento de los que justifican su contratación, formaron una sociedad interesante.

Ahora llega el parate veraniego y la posibilidad de descansar, despejar la cabeza y recuperar a los lesionados para encarar el 2013 con toda la energía puesta en sumar la mayor cantidad de puntos para pelear el campeonato hasta el final y alejarse más de las zonas complicadas.

El “Pelado” se reunirá con los dirigentes para delinear los pasos a seguir. Ya se sabe que la pretemporada será en Tandil. Ahora queda definir los refuerzos, que se espera estén a la altura de lo que el hincha pide y exige, y que la billetera del club pueda pagar.

La gente quiere a D’Alessandro. Si soñaban con Ramón y al final llegó, porque no soñar con el “Cabezón” para volver a verlo con la banda roja en el 2013? Sería un buen deseo para pedir en estas fiestas.

Resúmen:
Goles: 13’ST Lanzini (Riv), 18’ST Sánchez (Riv)
Incidencias: No hubo
Arbitro: J. P. Pompei (bien)
Figura: Sánchez (Riv)

lunes, 3 de diciembre de 2012

Válvula de alivio

Torneo Inicial – Fecha 18 – 02 de Diciembre 2012
River Plate 1 – Lanús 0
Ramón saluda en la previa (foto Télam)















El último partido como local del Inicial 2012 tenía varios condimentos para tener en cuenta y hacer de éste un partido atractivo.

Primero, la salida de Almeyda generó toda una revolución en los pasillos del Monumental, porque, una vez más, comenzaba a hablarse de un sucesor para el banco “Millonario” y, como siempre, el primer nombre que surgía era el de Ramón Díaz. Finalmente se confirmó la contratación del riojano y la dirección técnica, para esta fecha 18, estaría a cargo de Gustavo Zapata.

Además, River buscaba despedir el año de local con un triunfo y Lanús llegaba con un invicto de ocho partidos, luchando el campeonato y una victoria estiraba la definición a la última fecha. Para colmo, como si esto fuera poco, en el banco del equipo del sur estaban sentados los hermanos Barros Schellotto, situación que no pasó inadvertida para el público “Millonario”.

El “Chapa” hizo lo que tenía que hacer, puso a cada jugador en su posición y mantuvo un 4-4-2 ordenado, con la inclusión de Rojas por la banda izquierda del mediocampo, las variantes de Mercado como marcador central y Abecasis como lateral derecho y la vuelta de Barovero. Guillermo Barros Schellotto planteó un 4-3-2-1 con Valeri de organizador y Regueiro más suelto para sumarse al ataque con Romero.

Aproximadamente media hora antes de comenzar el encuentro, Ramón Díaz hizo su presentación en el Monumental. Salió al terreno de juego, rodeado de una multitud de periodistas, para saludar al público que lo esperó por poco más de diez años. Esta situación generó gran alegría entre los simpatizantes riverplatenses, que ven en el “Pelado” la esperanza de recuperar el pasado perdido. También hubo banderas de agradecimiento para el otro “Pelado”, Matías Almeyda, el hincha no se olvidó de él y le agradeció haber dejado todo para devolver a River a primera.

El partido pasó sin mucho para contar, el primer tiempo se vio un equipo ordenado, pero repitiendo las falencias que tuvo a lo largo del Inicial 2012, falta de creación, pelotazos y una excesiva dependencia de Ponzio. La única diferencia fue el orden táctico que se vio en el equipo, cada uno jugando en su posición y cumpliendo su rol a rajatabla.

Barovero volvió a ser el uno titular y justificó su regreso siendo una de las figuras del equipo. Tuvo varias tapadas magistrales que explican porque llegó para defender el arco más grande del mundo. La mejor, el mano a pie con Valeri que logró enviar al corner cuando comenzaba el segundo tiempo.

La defensa cumplió, estuvo prolija y expeditiva. El chico Martinez empezó un poco nervioso, con problemas para manejar la pelota y flojo en la marca. Los centrales estuvieron sobrios, Bottinelli fue de lo mejorcito y la vuelta de Abecasis le abre el camino para adueñarse del puesto, cumplió por el lateral y conformó un buen tándem con Carlos Sánchez.

La línea de volantes tuvo un buen rendimiento. El uruguayo fue, una vez más, de lo mejor del equipo, tuvo ida y vuelta y se complementó muy bien con Abecasis. Ponzio estuvo preciso y fue la voz de mando y Cirigliano sigue mostrando su irregularidad. Rojas cumplió, aunque fue de lo más bajo del medio, terminó el partido acalambrado y jugando de lateral izquierdo cuando salió Martinez para permitir el ingreso de Afranchino, que tuvo un buen aporte y puede ser recambio para el mediocampo.

Mora se subió al podio con el gol y encarando siempre a los defensores granates que nunca pudieron detenerlo, y Funes Mori sigue siendo esa ruleta extraña que nunca se sabe que puede hacer, por momentos trae a la memoria al “Cuki” Silvani, desperdicia situaciones inmejorables o saca una jugada de la galera. Ramón dijo que es un delantero para pulir, ojala lo logre en la pretemporada.

El gol de Mora llegó cuando faltaban 15 minutos para la finalización del encuentro y fue producto de un cabezazo preciso tras un tiro libre ejecutado excelentemente por Ponzio, similar al primer gol contra Independiente una semana atrás.

Hasta ese momento, Lanús había tenido las más claras y gracias al uno millonario el partido conservaba el cero. Tras el gol, River intentó aprovechar los espacios dejados por el granate que chocó con la ordenada defensa millonaria.

Así pasó el resto del encuentro, que se cerró con la expulsión de Pizarro, quien debió ver la roja un minuto antes por una agresión sin pelota a Mora delante del juez de línea que no fue advertida.

Con respecto al árbitro, tuvo un partido tranquilo, pero muy flojo en el carácter disciplinario. Sancionó bien las infracciones menores, pero no hizo un correcto uso de las tarjetas. En el primer tiempo debió enviar a las duchas a Regueiro por un pisotón a Ponzio que no advirtió y en el segundo tiempo, el uruguayo granate agredió a Mercado dentro de área y solo le mostró amarilla, también era de expulsión.

Aunque Ramón Díaz no estuvo en el banco, vio el partido desde un palco y se notó cierta mística en el ambiente, como si su sola presencia hubiera sido suficiente para mejorar a un equipo que venía a los tumbos. El rendimiento de River no fue vistoso, pero los jugadores estuvieron más sueltos, más relajados. 

Evidentemente el cambio descomprimió un poco la situación interna y la llegada del riojano absorbe parte de la presión que estaban sintiendo los protagonistas.

Para el último encuentro del campeonato, el técnico más campeón de la historia millonaria estará sentado en el banco. La ilusión se renueva. Se acaban las palabras.

Resúmen:
Goles: 31’ST Mora (Riv)
Incidencias: 45’+1’ST Expulsado Pizarro (Lan)
Arbitro: G. Defino (mal)
Figura del partido: M. Barovero (Riv) 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Pelado por Pelado

Almeyda y Díaz, los "Pelados"










Finalmente sucedió. Se cumplió lo que muchos pedían. Durante los últimos seis meses se venía escuchando, en las voces de periodistas e hinchas, en las redes sociales y en cuanto medio informativo era sintonizado en radio o televisión, el incesante clamor para que diera un paso al costado. Querían que Almeyda renunciara o lo “renunciaran”, insistían en que luego del ascenso debió marcharse con la gloria de haber devuelto a River a su lugar.

Le reprochaban que, tras sesenta partidos, no había encontrado el equipo que saliera de memoria, como si eso fuera a asegurar un triunfo, o que no había podido repetir los mismos once en una determinada cantidad de partidos.

Lo cierto es que, finalmente, el “Pelado” dejó de ser el técnico de River en una decisión tomada de común acuerdo con el presidente del club, según las declaraciones de los protagonistas, porque “era lo mejor para la institución”. Los flojos rendimientos y la falta de respuesta tanto dentro como fuera del terreno de juego llevaron el camino a un final que se preveía varias fechas atrás.

Lo curioso de todo, es que, tras su destitución, aquellos que reclamaban a los cuatro vientos la renuncia de Matías Jesús, exclamaban que su salida era una injusticia, que el presidente lo había despedido por teléfono y una cantidad de versiones que el propio Almeyda se encargó de desmentir en la conferencia que brindó en Ezeiza tras dirigir su última práctica.

Una vez finalizada la novela por su alejamiento del banco millonario, comenzó la danza de nombres para sucederlo.

Según los que siguen el día a día de los pasillos del Monumental, el preferido de Passarella era Ricardo Gareca, y en la lista también estaban Ramón Díaz, el favorito del pueblo riverplatense, Marcelo Gallardo, y hasta llegaron a nombrar a Alfaro, Troglio y Fossatti como alternativas, pero todos sabían que el hombre a buscar era el otro “Pelado”

El técnico campeón de América en 1996 se había encargado de manifestar en todos los medios su interés por volver al club de sus amores, dispuesto a olvidar todo tipo de diferencias con Daniel Alberto. Solo faltaba que este último decidiera levantar el teléfono.

Al día siguiente de la salida de Almeyda llegó el anuncio tan esperado. Díaz estaba reunido con Passarella en su casa y solo faltaba cerrar algunos detalles y firmar el contrato para que el arribo del técnico más ganador de la historia millonaria se hiciera realidad.

Así se concretó la llegada a Núñez del riojano más famoso, para iniciar su tercer ciclo en el club, único técnico en cumplir con esta estadística.

Aunque para la mayoría de los riverplatenses Ramón puede llegar a ser la solución a todos los problemas, lo cierto es que hay que ser cautos. Sus últimas experiencias como técnico, en San Lorenzo e Independiente, no fueron buenas, a tal punto que sus campañas forman parte de los números que hoy tienen a esos dos equipos peleando por no descender.

También es cierto que, excepto en su primera etapa en San Lorenzo, solo obtuvo títulos en el club millonario y que en esos pasos anteriores contaba con estrellas que hacían todo mucho más fácil, Francéscoli, Salas, Crespo, Ortega, Gallardo, Ayala, Saviola, Aymar, Angel, Yepes, Astrada, Berti, Burgos, Bonano y la lista sigue.

Hoy la realidad es otra. River viene de su peor mancha histórica, con mayoría de jugadores que les cuesta adaptarse o que no tienen el nivel que esta camiseta exige. Con resultados adversos, una dirigencia cuestionada y un hincha que cada vez tiene menos paciencia.

El desembarco del riojano en las costas de Núñez, lo único que garantiza es la espalda ancha para soportar más presión en caso de que los resultados no sean los esperados. Otro entrenador hubiera tenido tres o cuatro partidos y sería cuestionado. Ramón tendrá un poco más de tiempo para trabajar y, por ende, pasarán más fechas antes de que se empiecen a escuchar los rumores de la San Martín.

Con respecto al juego, es de la escuela clásica millonaria y de Angelito, de buen pie y juego asociado, dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de obtener los jugadores necesarios para lograr su cometido. Su idea la conocemos, también sabemos de su convicción para pedir refuerzos de nivel que sepan interpretar su propuesta. D’Alessandro es el primer nombre que surge y el que sin dudas será prioridad en el próximo mercado de pases, y un volante por izquierda comienza a convertirse en una necesidad impostergable. Según versiones, estos serían los dos primeros pedidos que le hizo el zurdo al “Gran Capitán”.

El cambio de técnico renueva la esperanza, aunque no garantiza la victoria, un poco de aire fresco y nuevas ilusiones, cambia el ánimo del hincha que ve su reclamo materializado con la llegada del “Pelado”.

Estadísticamente, los números de Ramón al frente del equipo millonario indican que tiene 302 partidos dirigidos, con 155 ganados, 80 empatados y 67 perdidos, 564 goles a favor y 347 en contra, eso da un total de 60,1% de efectividad, casualmente, casi el mismo porcentaje con el que se fue el otro “Pelado” (59,8%).

sábado, 24 de noviembre de 2012

Balance en rojo

Torneo Inicial – Fecha 17 – 24 de Noviembre 2012
Independiente 2 – River Plate 2
Almeyda busca soluciones (foto Olé)















El partido contra Independiente fue el último clásico de este Inicial 2012 y el balance de River ante los grandes es negativo. Obtuvo tres empates, San Lorenzo, Boca e Independiente, y una derrota contra Racing. Son tres unidades sobre doce disputadas, bastante poco para un equipo que necesita los puntos como el aire.

Además, el empate echa por tierra el pobre objetivo que se habían planteado el cuerpo técnico y los jugadores de llegar a los 30 puntos. Hoy, el millonario suma 23, y le quedan seis por disputar, lo cual, de obtenerlos, lo llevaría hasta las 29 unidades. Aunque después de lo visto en las últimas presentaciones, y sobre todo hoy en Avellaneda, parece utópico pensar en ganar los dos partidos que quedan, más si tenemos en cuenta que el próximo rival es Lanús, uno de los mejores equipos del torneo.

Para la visita a Avellaneda, Almeyda volvió al 4-4-2, con Villalva por Luna como única modificación. La idea era utilizar al chiquitín por el sector izquierdo para hacer la banda y ubicarse como delantero cuando River atacara. Gallego planteó un esquema con cinco volantes, lo que le permitió controlar el partido en el medio campo y ahogar a Ponzio y Cirigliano, encargados de crear juego.

Así, a los tres minutos, el rojo ya se ponía en ventaja, tras un desborde de Ferreyra y una definición de Fredes yendo al piso, donde toda la defensa millonaria la vio pasar y Vega no salió a tiempo para cortar un centro bajo que cruzó el área chica. Empezaba una tarde que sería de las más complicadas para la defensa y el arquero millonarios.

Por fortuna, a los 21 minutos, en una situación poco habitual para River, un tiro libre de Ponzio fue bien conectado de cabeza por Bottinelli (que parece haber leído que la semana pasada escribí que no ganaba nunca en el área de enfrente) y estampó el empate con el cual terminaría el primer tiempo.

Al principio el rojo fue más que River, que no encontraba la pelota. El medio estaba perdido y asfixiado y los defensores no hacían pié, cometiendo graves errores conceptuales y técnicos, como hacer despejes cortos, intentar un rechazo y que la pelota rebote en la espalda de un compañero o quedarse parado esperando la reacción de otro jugador que nunca llega mientras los rivales se llevaban la pelota.

El segundo tiempo fue igual, o peor. Lejos de mejorar, la defensa del Millonario empeoró. Farías parecía velocista, les ganaba siempre en velocidad y cuando tres jugadores de River disputaban la pelota con uno del rojo, éste último la ganaba. Si Independiente no hizo más goles, fue más por defectos propios que por virtudes de la defensa rojiblanca y, porque esta vez, el guiño de la suerte estuvo por Nuñez.

En el medio nunca pudo crear juego ni distribuir la pelota, y por ende, los de arriba brillaron por su ausencia, configurando la peor actuación de River, junto con el partido frente a Velez, en lo que va del campeonato. Lo preocupante es que fue frente a uno de los equipos más flojos del torneo.

Curiosamente, y a pesar de todo esto, el equipo de la banda roja se puso en ventaja con un gol de Sánchez, otra vez lo mejor del equipo, pero fue tan malo lo hecho defensivamente que le ventaja duró apenas diez minutos. En una jugada extraña, donde Vega la vio pasar dos veces y no reaccionó, Galeano desde el piso puso el empate.

Después siguieron las desatenciones defensivas, jugadores desconcertados que eran pasados como alambre caído, delanteros que no hacían dos pases seguidos, volantes que no podían parar la pelota y un árbitro que fue benevolente y no cobró un claro penal por mano de González Pires.

El ingreso de Trezeguet no aportó nada, solo la alegría por su vuelta, pero a esta altura la pregunta es cuan buena es la presencia de un jugador cuyo despliegue es escaso en un equipo que debería jugar para él y no lo hace.

La salida de González Pires plantea otra vez el problema del armado de la defensa. En caso de que el central no llegue para el próximo domingo, Almeyda deberá improvisar un compañero para Bottinelli, utilizar a Mercado, quién ocupaba esa posición en las inferiores de Racing, o recurrir a algún juvenil para enfrentar a un Lanús que viene entonado, puntero y con siete triunfos en línea (pueden ser ocho si logra la victoria en su partido de la fecha 17). Además, Mora salió con un fuerte golpe en el empeine de su pie, por lo que le harán estudios para determinar la gravedad de la lesión y ver si llega para el último partido en el Monumental.

Los problemas de River se acentúan cada vez más y el técnico no parece encontrar respuestas. Ya no hay dudas que el rival de River es el mismo River, hace tiempo que lo es. Aunque el concepto es reiterado, hoy más que nunca quedó evidenciado que equipos que tienen un desempeño muy pobre, frente al millonario mejoran, y no porque sus planteos mejoren o porque en la semana hacen algo diferente, sino porque River no tiene una idea clara de juego, no tiene un sistema y no sabe a lo que juega, entonces, el contrincante de turno se ve fortalecido al explotar las debilidades del equipo de Almeyda, que son muchas. Así, los números no cierran y la deuda es grande, en puntos, y sobre todo, en juego.

Resúmen:
Goles: 3’PT Fredes (Ind); 21’PT Bottinelli (Riv); 15’ST Sánchez (Riv); 25’ST Galeano (Ind)
Incidencias: no hubo
Arbitro: N. Pitana (Mal).
Figura del partido: Ferreyra (Ind)
El mejor de River: C. Sánchez.

martes, 20 de noviembre de 2012

Impotencia

Torneo Inicial – Fecha 16 – 19 de Noviembre 2012
River Plate 0 – Argentinos Jrs 0
Luna y Garce luchan (foto Olé)















Impotencia. Eso es lo que se ve y lo que genera este River. Eso es lo que sienten los hinchas cada vez que ven a su equipo con la ilusión de que mejore y nada cambia. Eso es lo que se vio en el rostro de Almeyda y lo que se transmitió desde el campo de juego.

El esquema cerrado y defensivo planteado por el debutante Schurrer fue demasiado para las intenciones de este River, que, ante un equipo ordenado, no sabe como generar peligro. Solo tira centros, la mayoría mal ejecutados, para ver si algún cabezazo o error logra vencer al arquero rival. Así se diluye cada ataque y la ofensiva termina siendo de salva.

La defensa terminó invicta una vez más, aunque queda la sensación que es más por defectos del rival que por virtudes propias, ya que el veloz Barrera y el corpulento Anangono complicaron siempre a los del fondo y fallaron en los metros finales, sumando a eso un par de buenas intervenciones de Vega.

El cero en nuestro arco se justifica por las mismas razones por las que se dio el cero en el arco de enfrente. Impericia, inmadurez y malas definiciones debajo del arco por parte de los delanteros. Sumada a la ya acostumbrada cuota de mala suerte que acarrea este equipo, que esta vez se apiadó del millonario y no se llevó a ningún jugador por lesión, pero estrelló la única buena definición en el palo.

Funes Mori sigue tomando malas decisiones, cuando tiene que encarar patea, cuando tiene que patear encara, cuando tiene que entrar al área tira centro, cuando tiene que tirar centro busca el arco, definitivamente, su rendimiento es muy bajo, pero el técnico le tiene mucha confianza. Quizás debería sentarlo en el banco y darle más minutos a Lanzini, el mismo nueve dijo que se siente más cómodo entrando desde el banco. Luna tuvo un par y no pudo mojar, pero exigió a los defensores rivales, y Mora estuvo en un bajo nivel, no fue el de otros partidos y no pudo preocupar al fondo del “Bicho”

Una vez más, lo mejor estuvo en el medio campo. Fue Sánchez el destacado, corrió, recuperó, tiro centros, pateó al arco con peligro y aportó el sacrificio de siempre. Un escalón más abajo, Ponzio, que estuvo bien tapado y no pudo influir como en partidos anteriores y una vez más, muy bajo Cirigliano.

Bottinelli sigue sin acertarle a los de rojo y blanco, Schurrer tomo cuenta de eso y dejó que el central manejara la pelota desde el fondo, Pires no brindó seguridad en ningún momento y los laterales fueron lo mejorcito, alternando buenas y malas contra la velocidad del zurdo Barrera.

Vega estuvo seguro en las pocas que tuvo que intervenir y, sabiendo que no es bueno para atenazar centros, rechazó con los puños cada pelota que llegaba desde un lateral.

El orden que plantean los rivales es el que está necesitando River. Orden y serenidad. Los rivales tiran pelotazos cruzados y dejan la pelota muerta en el pie de un compañero, salen tirando sombreros, gambetean en defensa entre dos delanteros del millo que presionan, pareciera que no se equivocan. Después, se ve ese a mismo rival contra otro equipo, y uno advierte que el problema, claramente es River. Yerran pases a dos metros, tienen que tomarse dos o tres tiempos para dominar el balón permitiendo que se acomode toda la defensa, les cuesta gambetear a un rival, los defensores no saben salir jugando, mayormente la revolean, y siempre se termina dependiendo de la inspiración de Ponzio.

En la conferencia de prensa Almeyda manifestó que para él River juega bien, que siempre propone y que solo fue superado por Vélez. Parte de esta afirmación es cierta y parte es un error. Es correcto que el único equipo que lo superó ampliamente fue Vélez, y que en el resto de los partidos mereció más, pero los merecimientos no dan puntos; los goles si dan puntos, las victorias dan puntos, los merecimientos no.

Por otro lado, un equipo que en la cancha necesita tres tiempos para dominar un balón, que no puede dar más de dos pases seguidos, que no convierte situaciones claras de gol, que no encuentra variantes para romper un esquema ordenado del rival, claramente no juega bien. Además, cuando River ataca, lo hace siempre en inferioridad numérica, como consecuencia pierde la pelota y el rival comienza un ataque y lo llamativo, es que en ese ataque rival, los defensores también están en inferioridad numérica, y eso, no es jugar bien.

Todas estas son variables del juego y es necesario dominarlas para poder superar al rival, si esas variables no se dominan, entonces no se juega bien. Fundamentar la afirmación en que ningún rival superó a River, es de una pobreza alarmante, ya que todos vemos la mediocridad en la cual está sumergida el fútbol argentino. Si ningún rival fue más que River, es porque son peores que River, pero eso no implica que el millonario esté jugando bien.

Lamentablemente esta es la realidad y en Núñez no pueden escaparle.

River no juega bien, y eso genera impotencia.

Resúmen:
Goles: no hubo
Incidencias: no hubo
Arbitro: P. Lunati (Bien).
Figura del partido: L. Ojeda (Arg)
El mejor de River: C. Sánchez.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Sabor a poco

Torneo Inicial – Fecha 15 – 14 de Noviembre 2012
Atlético Rafaela 0 –  River Plate 0
Almeyda sin respuestas (foto Olé)















Otro empate, aunque esta vez, como en varios partidos del Inicial 2012, se mereció la victoria. El resultado tiene sabor a poco y no alcanza para llegar al objetivo planteado.

Rafaela no propuso nada, solo el peligro que surge por la fragilidad defensiva del millonario, cada vez más debilitado por el flagelo de las lesiones.

Parece que River se pone la soga al cuello solo, con alguna ayudita de la suerte o vaya a saber Dios que cosa,  porque cuatro lesiones ligamentarias de rodilla, cada una de ellas con seis meses de recuperación, son una muestra de que hace mucho las cosas por Nuñez vienen siendo raras. Encima, se dan en una etapa del campeonato donde es muy difícil incorporar jugadores ya que ningún equipo va a querer desprenderse de un jugador que está en buen nivel y tampoco se va a incorporar un jugador sin rodaje o que sea una apuesta.

El puntito en Santa Fé equivale a haber perdido otros dos puntos ganables. El equipo no encuentra respuestas. En ataque le cuesta mucho generar peligro y depende de la inspiración de Ponzio, si, el volante central, para que el arquero rival se revuelque un poco. Encima, la decisión de jugar con tres delanteros, en una cancha de dimensiones pequeñas, es un tanto discutible, ya que no hay lugar para distribuirse, se terminan superponiendo en el campo y tampoco se puede aprovechar la velocidad de los que van por afuera.

Además, con Mora impreciso, se reducen considerablemente las posibilidades de anotar, Luna se olvidó los goles en Victoria y Funes Mori es una tómbola, yerra un gol debajo del arco y después quiere definir con un tirito desde el borde izquierdo del área de Rafaela, y de golpe te puede sorprender con un zapatazo o una corrida electrizante. Quizás la actualidad del delantero sea el fiel reflejo de lo que es River hoy, en un partido te golea, te hace de a cinco y en el siguiente no puede generar una situación clara de gol y se termina encerrando en el embudo que propone el rival.

Para colmo, los volantes tampoco tienen gol, el que llega con más claridad es Sánchez, pero suele definir apurado y desviado, y Ponzio no puede hacer todo, marcar, robar, jugar, meter pases gol, patear corners y tiros libres y encima hacer goles, que dicho sea de paso, ya hizo tres. Cirigliano no conoce el arco y su nivel sigue siendo muy bajo, quizás sea hora de romper el doble cinco y poner a Lanzini en su posición natural de enganche.

La defensa, aunque no es su función, tampoco ayuda, se llevaron “cabezazo en el área rival” a marzo, y todavía no la rindieron. Cualquier corner o tiro libre a favor genera menos peligro que el perro que ingresó al campo de juego en el segundo tiempo. Mercado se cansó de hacer goles en Estudiantes, en River seguimos esperando; Bottinelli no gana una en el área rival y encima los centrales se rompen los ligamentos. Todos los equipos tienen goleo repartido entre sus líneas, en el “millo”, si no es de los delanteros, parece que no vale.

Como dije anteriormente, el ingreso de Lanzini puede ser una solución para el juego asociado que hoy no tiene el equipo, ayer mostró algo, aunque por el apuro siempre faltó el toque del final o el último pase que dejara a los delanteros de cara al gol.

River fue más que Rafaela, pero debe trabajar para expresar esa superioridad en el marcador y no regalarla cuando la consigue. Parece mentira que después de un año y medio de trabajo de este cuerpo técnico esté remarcando que hay que trabajar en tal o cual cosa, pero eso es lo que se ve en la cancha. No tengo dudas de que Almeyda trabaja, y mucho, pero habría que ver la forma de que todo ese trabajo se logre plasmar en el campo de juego.

Las figuras del equipo fueron Sánchez y Ponzio, el uruguayo estuvo rápido y atento, tuvo llegada, le faltó un poco de tranquilidad para definir o levantar la cabeza en los últimos metros y Ponzio fue el de siempre, el que juega, crea y distribuye, se nota cuando el no está en la cancha.

Se rescata que por tercer partido consecutivo, el millonario no ha recibido goles, pero con eso no es suficiente. La “media inglesa” no alcanza para llegar al objetivo de treinta puntos. Este era un partido ganable y no se ganó. Se viene Argentinos y después Lanús e Independiente, dos partidos bravos y hoy River tiene 21 puntos, a nueve de los 30 estipulados para alcanzar la meta. Para ello debe ganar tres de los cuatro que quedan y hoy por hoy parece una utopía que lo pueda lograr. La última vez que obtuvo tres victorias consecutivas fue en las tres primeras fechas de la segunda ronda del Nacional B, este sería un buen momento para romper esa racha.

Resúmen:
Goles: no hubo
Incidencias: expulsado Forestello (Raf)
Arbitro: G. Delfino (Bien).
Figura del partido: C. Sánchez (Riv)

domingo, 11 de noviembre de 2012

El juego deMora

Torneo Inicial – Fecha 14 – 10 de Noviembre 2012
River Plate 2 –  Unión (Sta. Fé) 0
Mora, la figura, celebra su gol (foto Olé, Telam)















Quedó claro que este River no está para grandes lujos. A la habitual falta de juego que sufre el equipo, en el encuentro contra Unión se sumaba la ausencia de Ponzio, el único que hace circular la pelota con cierto criterio y que intenta pases verticales para los delanteros, que suelen estar bastante lejos de los volantes.

Lamentablemente, la realidad del “Millo” indica que hoy tiene que sumar puntos, no importa como juegue, solo importa que al final de los 95 minutos los tres puntos vayan para Núñez. Y esta clase de partidos, contra rivales directos, son claves para sumar y despegarse de los posibles competidores. Sabido es que dos victorias seguidas alejan a River de la zona roja, y dos derrotas lo acercan peligrosamente, por ende, los partidos con los que pelean por lo mismo pasan a ser claves.

El sábado River cumplió con esta premisa, sumó los tres puntos, llegó a 20 y se acerca cada vez más al objetivo de los 30 como mínimo, a falta de cinco fechas para el final del Inicial 2012.

Analizando el juego, Unión llegaba al Monumental con la intención de lograr su primera victoria en el campeonato y de cortar una racha de 17 partidos sin triunfos. Para ello, su técnico, Nery Pumpido, disponía un 4-4-2 con la clara intención de cerrar las bandas para evitar los avances de los mediocampistas laterales y extremos millonarios. Con respecto a River, en la semana se barajó la posibilidad de que Almeyda planteara un 3-4-3 con el juvenil Martínez de lateral-volante. Finalmente no fue así, ya que a último momento el técnico no se convenció de este sistema y paró uno 4-3-3 con Martínez en su posición habitual, Ledesma reemplazando al suspendido Ponzio y Luna por Rojas.

El partido no fue bueno, muy trabado y con pocas llegadas. Unión cortó bien el circuito de lo laterales y extremos millonarios. Sánchez y Funes Mori no tenían libertad para moverse y cuando el delantero conseguía la pelota, no era preciso en la resolución de la jugada. Los tres puntas, Mora, Luna y el mellizo, recibían de espaldas al arco, por lo que se facilitaba la labor de los defensores Tatengues.

Ledesma, se hizo dueño del medio campo, mostraba criterio para distribuir el balón, aunque sin profundidad, y Cirigliano, con la cinta de capitán, fue un buen ladero, aunque menos participativo que el “Lobo”, pero con confianza y justeza para recuperar la pelota. Sánchez, de lo mejor del equipo, hizo otro gran partido, tuvo el ida y vuelta que se le exige y dio las asistencias para los dos goles millonarios.

Los delanteros tuvieron un pobre desempeño. El mejor fue Mora que, a pesar de los dos goles, uno con una pirueta semi-chilena y otro con un amague/pifia antes de definir, no pudo encontrar su juego, le costó perfilarse cada vez que le llegó la pelota y al recibir de espaldas necesitaba de dos tiempos para acomodarse y encarar. Funes Mori y Luna estuvieron en un bajísimo nivel y no tuvieron situaciones claras, ambos fueron sustituidos en el segundo tiempo.

La defensa no pasó sobresaltos. Unión demostró porque está último. Porque es el que menos goles convirtió y el que más recibió. Casi no tuvo situaciones claras, excepto por la jugada de la lesión de Barovero, prácticamente no llevó peligro al arco millonario y en defensa pago caro los errores. Por todo esto River debía ganar, y lo hizo, con poco le alcanzó ante el peor equipo del campeonato, pero sin dudas que deberá mejorar considerablemente para afrontar lo que viene.

De los cinco partidos que se avecinan, tres son contra rivales directos (Rafaela, Independiente y San Martín (SJ)), uno contra Argentinos Jrs que viene en baja y otro contra Lanús que pelea en los puestos de vanguardia. Para llegar a los 30 debe ganar tres y empatar uno, por lo que ya no queda margen de error si quiere empezar más tranquilo el 2013.

Lo positivo fue le debut del juvenil Solari, apellido histórico de la banda roja. El pibe entró en reemplazo de Luna y no tuvo mucha participación porque a poco de haber ingresado fue expulsado Ledesma y por lo tanto estuvo más contenido para no desequilibrar el medio campo. Ya habrá tiempo para ver todo lo que mostró en las inferiores millonarias.

Lo más preocupante tiene dos aristas. Por un lado, es la segunda fecha consecutiva que a River le expulsan un jugador por una tontería. Estos son los errores que últimamente se vienen pagando caros, aunque esta vez no tuvo mayores consecuencias debido a que enfrente estaba el peor equipo del torneo, con otro rival se podría haber repetido la historia de partidos anteriores de darle vida a un adversario el borde del “knock out”.

Por otro lado, el tema lesiones. Es alarmante la cantidad de jugadores averiados que tiene o tuvo River a lo largo del campeonato. A la lesión de sábado de Barovero hay que sumar a Aguirre, R. Funes Mori, Maidana, Trezeguet y los ya recuperados Ponzio y Mercado. Algunos hablan de mala suerte, tal vez habría que revisar la preparación física, la alimentación y la recuperación de los jugadores para mejorar este aspecto y que la concentración del millonario deje de ser una sucursal del Pirovano.

Resúmen:
Goles: 44’ PT R. Mora (Riv); 24’ ST R. Mora (Riv)
Incidencias: 38’ ST expulsado Ledesma (Riv) por doble amonestación
Arbitro: N. Pitana (Bien). Amonestó bien a Ledesma por una fuerte infracción y luego le mostró la segunda por una mano en la mitad de la cancha.
Figura del partido: R. Mora (Riv)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Más de lo mismo


Torneo Inicial – Fecha 13 – 4 de Noviembre 2012
All Boys 0 –  River Plate 0

River y otra floja actuación (foto ole)














River llegó a Floresta con los tres cambios que se venían barajando en la semana. Los lesionados R. Funes Mori y Aguirre fueron reemplazados por Martínez y Rojas respectivamente, mientras que en la delantera G. Funes Mori reemplazó a Trezeguet.

Es difícil hablar del rendimiento del millonario sin repetir conceptos de fechas anteriores. Reiterar que hubo muchos pelotazos, que la mayor parte del tiempo River manejó la pelota y no supo bien que hacer con ella, que el partido fue aburrido, que el rival, en este caso All Boys, le cerró los espacios para llevarlo al embudo que desemboca en los rechazos de los centrales y que los delanteros estuvieron inconexos apelando a resoluciones individuales, es caer en la monotonía. Todos estos conceptos son los que viene manejando el equipo de Almeyda en lo que va del campeonato.

A los problemas que tiene en el juego, hay que sumarle las bajas que sufre fecha tras fecha. Además de las lesiones que se vienen dando frecuentemente, ahora hay que agregar la expulsión de Ponzio sobre el final del partido, en una decisión apresurada de Beligoy, que deja a River sin su líder para la próxima fecha y con un problema para el entrenador, que deberá pensar que equipo plantará para enfrentar a Unión en el Monumental.

Como dije anteriormente, el partido fue aburrido. River tuvo las más claras, que fueron pocas, y All Boys no pateó al arco, se conformó con aguantar el cero y esperar algún error del millonario, que esta vez nunca llegó.

Lo mejor se vio en el primer tiempo. El conjunto de Floresta presionó e incomodó al millonario en los primeros diez minutos y luego fue todo del rojiblanco, que le costó adaptarse a las dimensiones del terreno, más chico que el Monumental, pero cuando se asentó, manejó la pelota y tuvo las situaciones más claras con Rogelio Funes Mori, que estuvo impreciso para definir; y con Rojas, cuyo remate encontró a Cambiasso que leyó muy bien como venía la jugada.

El segundo tiempo fue horrible. En los primeros 15 minutos River intentó generar peligro, pero Mora no gravitó y las situaciones de peligro no llegaron. Los ingresos de Villalva y Luna, por Rojas y Mora respectivamente, no modificaron el desarrollo. El “Keko” no entró en juego y el “Chino” no tuvo ninguna clara ni generó peligro para el arquero rival. Así se fue el partido, aburrido y ordinario, con otra preocupante actuación de River que parece no encontrar el rumbo.

Esta vez la defensa no pasó sobresaltos. Muy firme Pezzella, que cada vez se afianza más en la zaga y muestra porque se venía hablando tan bien de él en las inferiores y en los seleccionados juveniles. La contracara fue Bottinelli, estuvo impreciso, regaló varias pelotas que pudieron generar peligro contra Barovero, de poco trabajo, y que la impericia de los hombres de All Boys impidió que esos errores tuvieran consecuencias negativas.

En el mediocampo Sánchez volvió a ser el tractorcito que hace la banda, buscó desborde y desequilibrio con su velocidad, aunque un poco desordenado e impreciso en el pase final. Rojas fue intrascendente, excepto por ese tiro a las manos de Cambiasso, su actuación, sumada a la de partidos anteriores, fue para no volver a vestir la camiseta de River y para que los dirigentes y el técnico piensen en aprovechar la posibilidad de incorporar jugadores por las lesiones de Aguirre y Funes Mori, ventaja que este River no se puede dar el lujo de desperdiciar. Los volantes centrales cumplieron, Ponzio fue el de siempre y Cirigliano levantó considerablemente su rendimiento, recuperó y estuvo fino y preciso en la distribución, se nota que se siente más cómodo jugando en espacios reducidos.

Los delanteros, Mora y Funes Mori, no tuvieron mucha acción y sintieron la falta de espacios. Al ser dos delanteros para jugar en velocidad, las pequeñas dimensiones de la cancha y el amontonamiento de hombres en la zona defensiva de All Boys les quitó peso y movilidad. El ingreso de Luna no cambió la ecuación.

Así se fue otro partido decepcionante, aburrido y preocupante. Lejos quedaron esas goleadas que hicieron ilusionar al hincha. Después de 13 fechas está claro que este River no puede dar más de lo que viene dando y que deberá cambiar mucho para sumar puntos y no sufrir de cara al futuro.

Párrafo aparte para la actuación de Beligoy. Lamentablemente los hinchas de River no tenemos la suerte de verlo dirigir bien. Ya en el 2011 le había anulado un gol a Rogelio por una mano previa que no existió y en esta ocasión expulsó a Ponzio por una jugada que, como mucho, era para amarilla. Antes amonestó al ingresado Montoya por una patada a un defensor de River que era para roja.

Esta expulsión de Ponzio plantea un problema enorme en el equipo millonario. La única vez que faltó el volante central fue frente a Velez y coincidió con el peor partido de River en el torneo. El próximo fin de semana se viene Unión, último en el campeonato y en los promedios y es imprescindible obtener los tres puntos para escapar a la zona roja que está cada vez más cerca.

Resúmen
Goles: no hubo
Incidencias: 45’+1’ ST expulsado Ponzio (Riv)
Arbitro: Beligoy (muy mal). Expulsó mal a Ponzio y debió mostrar la roja al ingresado Montoya Muñoz que pegó una patada sin pelota por la que solo fue amonestado.
Figura del partido: G. Pezzella (Riv)

lunes, 29 de octubre de 2012

Super Verdes

Torneo Inicial – Fecha 12 – 28 de Octubre 2012
River 2 – Boca 2
Ponzio festeja su gol (foto Telam)















Finalmente llegó el día en que se volvían a cruzar River y Boca. Tras un año de espera, los hinchas estaban ansiosos. Unos habían preparado una fiesta, otros casi consuman una masacre. Lo que sucedió en la tribuna Centenario Alta es inexplicable. Le viven reclamando a River condiciones de seguridad y los organismos no se encargan de dar las garantías para que la seguridad trabaje. Así hubo más de 25 hospitalizados y dos efectivos de una empresa de seguridad privada fueron brutalmente golpeados por los hinchas (?) visitantes. Ojalá la justicia y los diferentes organismos encargados de los operativos sean tan rigurosos con este hecho de violencia como lo vienen siendo con el club millonario en los últimos tiempos.

Analizando lo estrictamente futbolístico, el partido fue una especie de recuerdo vivido. Porque una vez más un partido que parecía liquidado se nos escapó de las manos. Porque otra vez un rival que no propone nada se encuentra con un empate sobre la hora. Porque otra vez los errores de River dejan dos puntos en el camino. Porque otra vez Boca se va festejando un empate en el último minuto. Porque otra vez un penal infantil revive a un rival muerto. Porque otra vez…

El superclásico no podía empezar de mejor manera. Al minuto y  medio, River ya estaba en ventaja por una genialidad de Ponzio (y la complicidad de Orión). A partir de ahí, fue todo del millonario, que manejó el primer tiempo y le cerró los espacios a Boca que generó una sola jugada de peligro que Silva tiró afuera.

Se veía la mejor versión de un equipo que se siente cómodo con el contragolpe. La propuesta de Almeyda fue acertada, no darle espacios al visitante y salir rápido con la velocidad de Sánchez, de gran partido, y de Mora, que confirmó que es crack. Lamentablemente, a los 13 minutos ya había quemado dos cambios por las lesiones de Ramiro Funes Mori y Martín Aguirre, ambos por rotura de ligamentos de la rodilla izquierda, lo que le impidió tener variantes para la parte final del partido. Sus reemplazos no tuvieron un buen rendimiento. Rojas, que ingresó por el “Gula”, erró muchos pases y se lo vio lento e impreciso; Gonzalez Pires ocupó la posición de lateral izquierdo y aunque no es su puesto ni su perfil, no tuvo mayores problemas pero fue determinante en el resultado final.

El segundo tiempo fue un regalo. River salió a regalar la pelota y los espacios, y Boca no sabía que hacer con ella cuando la tenía, así que, lo que se vio fue horrible. Los pelotazos de los defensores y volantes millonarios, buscando el error defensivo, siempre fueron rechazados por Schiavi (que va a soñar con Mora) y Burdisso. Y los “xeneizes” no generaban peligro, no pateaban al arco y no sabían por donde entrar. Hasta ese momento seguía siendo todo del millo, que aunque regalaba el balón, era mejor que el rival. Luego llegó la joya que nos regalaron con el segundo gol, un gran pase de Trezeguet a Sánchez, una mejor habilitación de éste para Mora y el uruguayo que desparramó a Orión y definió cruzado. Golazo y a festejar.

Parecía que nada podía quitarle los tres puntos al local, faltaban 20 minutos y a Boca no se le caía una idea para llegar al arco de Barovero. Pero este River es regalón, y cuando tiene todo para matar, un regalo infantil (como vs Newell´s) de Pires, cometiendo un penal torpe cinco minutos después del gol de Mora, le dio vida a un Boca que no había pateado al arco en todo el partido. Así fue como Silva puso el descuento y el suspenso a un encuentro que parecía liquidado.

La temática siguió siendo la misma. Mora pudo hacer el tercero con una genialidad, pero esta vez Orión ganó el duelo. Y cuando el árbitro marcó tres minutos de descuento, River, en vez de hacer circular la pelota y dormir el partido, buscó el tercer gol y de esa ambición, salió el regalo para el empate xeneize. Un remate del francoargentino reboto en Burdisso, le cayó a Paredes que avanzó casi 50 metros con pelota dominada sin que nadie le saliera, mientras Cirigliano, en vez de apretarlo o cortarlo con infracción, retrocedía dando saltitos. Paredes entregó para Acosta, que recibió solo como si estuviera en el patio de su casa, tiró el centro para Silva que chocó con Pezzella, en la única que perdió en toda la tarde, y Bottinelli no pudo con Erviti que llegó al balón antes que Barovero y puso el empate. Otro regalo del millo y final del partido.

Así, una vez más, River perdió dos puntos en el último minuto de juego. Ya en el Nacional B le había pasado y por eso se demoró su ascenso perdiendo por lo menos ocho puntos entre el minuto 85 y el agregado. En este campeonato le pasó con Newell’s donde también tenía para golearlo y terminó regalando un penal que revivió al equipo rosarino.

Más allá del rendimiento, que no es el mejor pero le alcanza para superar a varios rivales en el desarrollo del juego (solo Velez lo superó ampliamente), lo que preocupa de este River ciclotímico es que no aprende de sus errores y toma decisiones erradas para cerrar los encuentros. Jugó un primer tiempo como los mejores partidos del ciclo Almeyda y un segundo tiempo para el olvido como lo visto frente a Quilmes el último fin de semana.

Mora tuvo su partido consagratorio, fue la figura, anotó un gol y, guapo como es, encaró siempre a Schiavi, lo chocó y lo volvió loco toda la tarde. Sánchez también tuvo un gran partido, aprovechando los espacios con su velocidad y Ponzio, una vez más fue el eje de este equipo que pudo golear. La defensa tuvo una buena actuación, pero cometió dos errores infantiles que le cuestan dos puntos importantes al equipo. Trezeguet no jugó bien y Almeyda quizás debió poner a Rogelio por él y no por Mora que salió porque se descompuso.

Lamentablemente, este equipo con sus errores infantiles, le sigue regalando alegrías a los rivales y no a sus hinchas, que son los que más lo merecen. 

Resúmen
Goles: 1’ PT Leonardo D. Ponzio (Riv), 25’ ST Rodrigo Mora (Riv), 30’ ST Santiago M. Silva (Boc), 45’+1’ ST Walter Erviti (Boc)
Arbitro: Pablo Lunati (regular). Bien en el penal, debió expulsar a Somoza por un golpe.
Figura del partido: R. Mora (Riv)

lunes, 22 de octubre de 2012

Mal Trago

Torneo Inicial – Fecha 11 – 21 de Octubre 2012
Quilmes 1 –  River Plate 0
Bottinelli cabizbajo, Quilmes festeja (foto Olé, DyN)













La fecha tras el parate por eliminatorias no trajo buenas noticias. Parece que los 15 días de inactividad perjudicaron a River. Aunque su rendimiento no había sido espectacular, le afectividad ofensiva y la solidez defensiva mostrada versus Arsenal y Godoy Cruz (Mza) hacían pensar que se había encontrado el camino.

Lamentablemente, en la vuelta del fútbol de primera división, apareció Quilmes, un equipo ordenado que últimamente complica mucho al millonario.  Además, a último momento Almeyda debió meter mano en el once inicial porque Aguirre se retiró de la concentración con un cuadro febril y en su lugar ingresó Lanzini, resignando sacrificio en el medio y, en teoría, ganando juego. El otro cambio respecto de la victoria frente al Tomba fue el que se barajó durante la semana, Luna por Trezeguet (resolviendo cuestiones personales en Francia) acompañando a Mora.

El partido fue malo, malísimo. River no generó una jugada asociada en todo el partido. Los volantes estaban perdidos y la pelota les pasaba siempre por arriba, el medio era de tránsito. Los pelotazos de los defensores eran una invitación a que el fondo cervecero rechazara todo lo que pasaba cerca.

Ponzio, que se recuperó con lo justo de su esguince de tobillo, estuvo impreciso y fuera de ritmo, y el equipo lo sintió. Sánchez y Lanzini no gravitaron, nunca pudieron desbordar y Cirigliano volvió a ser el primer cambio del técnico, no quitó ni distribuyó. Así, los delanteros estaban muy solos y las líneas de River inconexas.

Quilmes, ordenado, presionando en el medio y cerrando bien los espacios hizo su negocio. Cuando tenía la pelota, buscaba la salida rápida con Cauteruccio tomando mal parada a la defensa que no tuvo su mejor tarde y perdió casi siempre, tanto de arriba como en el mano a mano. Solo Barovero evitó que el equipo del sur se fuera en ventaja al descanso tapando en varias ocasiones los embates del rival.

La más clara de River en el primer tiempo llegó por un pelotazo que un defensor cervecero pifió cuando quiso rechazar y le quedó mansa a Luna que se apresuró y definió a las manos de Trípodi.

El trámite del segundo tiempo fue igual. Sin cambios entre los 22 protagonistas, la temática del juego fue la misma. Imprecisiones, pelotazos y a esperar algún error, que finalmente se dio para Quilmes a los 14 minutos cuando un despeje defectuoso de Bottinelli cayó en los pies de Cauteruccio dentro del área grande. El delantero controló en un movimiento y, a diferencia de Luna, definió con un derechazo cruzado que dejó sin chances a Barovero.

A partir del gol los sureños se cerraron más buscando salir de contra ante la desesperación de River. Para llevar acabo este plan De Felipe puso en la cancha a Caneo, que debió salir lesionado pocos minutos después. Las chances que tuvo tras la apertura del marcador fueron escasas. La más clara, y polémica a la vez, fue la de Telechea mano a mano con Barovero. Cuando el delantero quiso dejar en el camino al uno millonario, buscó el contacto tirándose antes de chocarlo y el juez, en una decisión acertada, no sancionó la pena máxima.

Después fue más de lo mismo, un River sin ideas chocó siempre con la muralla cervecera. Ni el ingreso de Funes Mori, apurado y barullero, logró quebrar el cerrojo de Quilmes. Solo un par de situaciones forzadas y un cabezazo de Bottinelli que pudo ser el empate y se fue a nada del palo derecho del Trípodi, pero siempre a los ponchazos.

Ahora Almeyda deberá trabajar pensando en el superclásico, el partido mas esperado del campeonato frente a un rival que también arrastra problemas en el juego. La preocupación pasa por saber cual es el verdadero River, se lo ve cómodo cuando no carga con la responsabilidad de manejar el partido y sin ideas cuando quiere dominar el trámite para buscar la ventaja.

El equipo sintió la ausencia Aguirre ya que aporta juego y sacrificio. Ponzio cuenta con él como rueda de auxilio cuando decide adelantarse unos metros para generar juego y el ingreso de Lanzini lo obligó a replegarse más, y por lo tanto, perder peso en ofensiva.

La derrota duele porque interrumpe la levantada que venía teniendo el equipo y desnuda los errores de los últimos tiempos, y porque se viene Boca y siempre es bueno encarar ese partido con una victoria para trabajar tranquilos en la semana.

Resúmen
Gol: 14’ Cauteruccio (Qui)
Arbitro: Silvio Trucco (mal)
Figura del partido: Cauteruccio (Qui)
Figura de River: Barovero

lunes, 8 de octubre de 2012

Sólido y Contundente

Torneo Inicial – Fecha 10 – 7 de Octubre 2012
River 5 –  Godoy Cruz (Mza) 0
River en el festejo del primer gol (foto olé)















Después de una semana tranquila tras el triunfo en Sarandí, la incógnita que surgía entre los riverplatenses era si el planteo utilizado en la cancha de Arsenal era el apropiado para aplicar en el Monumental.

Que  tener cuatro defensores centrales atrás y tres volantes centrales en el medio no era un planteo para el Monumental, que no tiene nada que ver con la historia riverplatense, que era muy defensivo y otras tantas teorías que poco tienen que ver con la necesidad actual del equipo y con la realidad que le toco vivir en los últimos años.

Almeyda hizo oídos sordos a todas estas cuestiones y decidió conservar el esquema y los nombres que tan buen resultado le dieron en la fecha nueve, respetando aquella premisa que dice que equipo que gana no se toca. La única modificación fue el ingreso de Trezeguet por Luna.

Es difícil analizar un partido que a los diez minutos del primer tiempo ya tiene a River en ventaja por dos goles. Esto muestra que el equipo salió a ahogar al rival, a no darle espacios y, sobre todo, a tratar de asegurar los tres puntos de movida.

Después de mucho tiempo de no ganar en el Monumental, el domingo se rompió el maleficio. River jugó un gran partido, pegó en los momentos justos y, contrariamente a lo que venía pasando en los últimos tiempos, la suerte estuvo en casa. Primero con las dos pelotas que los mendocinos estrellaron en el travesaño (una antes de los cinco minutos del primer tiempo y otra en el último minuto de ese período) y segundo, con una actuación del uno tombino para el olvido, que hizo todo lo posible para que el millo se quedara con los tres puntos. Un gran anticipo de Aguirre dentro del área chica tras una excelente jugada entre Mora y Sánchez; y un exquisito tiro libre de Ponzio, que sorprendió a un arquero que fue a buscar el centro, ponían a River en ventaja.

Así terminó el primer tiempo y en el Monumental la sensación era que los tres puntos se quedaban en casa y que solo faltaba ver cuantos goles podía hacer River. Una sensación extraña, que hacía mucho tiempo no se vivía. Ya sea por virtudes propias, defectos del rival, o una combinación de ambos, al millo esta vez no se le escaparía el triunfo.

El segundo tiempo fue una anécdota, el equipo mendocino no pudo hacer absolutamente nada. Tuvo la pelota pero en ningún momento inquietó a Barovero, que dejó de ser el único obstáculo para los delanteros rivales con esta nueva defensa sólida y plagada de centrales, y así mantuvo la valla invicta una vez más. Además, Sánchez estuvo preciso en sus dos definiciones y el uno mendocino hizo el resto, para terminar de redondear una goleada que sirvió como descarga para un Monumental repleto que volvió a saborear las mieles de la victoria.

Parece que Almeyda va encontrando el equipo, hay que ver que decisión toma cuando se recuperen los lesionados Mercado y Maidana, aunque este último recién volvería para la próxima temporada. A su favor queda haber bancado a Sánchez, el volante uruguayo venía siendo muy criticado por su bajo rendimiento y en la semana había tenido un problema personal que hacía dudar sobre su presencia. Finalmente jugó y fue la figura de la cancha. Además, Mora sigue mostrando que la camiseta no le pesa, es picante, hábil y guapo, ojalá siga así.

Lo negativo que dejó esta victoria es la lesión de Ponzio, un esguince de tobillo que según la gravedad puede demandar entre 15 y 21 días. El lado positivo es que el próximo fin de semana es el parate por eliminatorias, así que tendrá una semana más para recuperarse y ver si llega al superclásico en óptimas condiciones. Además, el bajo rendimiento de Trezeguet preocupa, estuvo impreciso con la pelota y erró varios pases de los que suele entregar al pie. Esperemos que sus problemas personales no se manifiesten en el campo de juego.

River obtuvo su segunda victoria al hilo, hizo nueve goles en dos partidos, no le convirtieron, volvió a ganar en el monumental y se aleja de las zonas peligrosas de la tabla. Ojalá este sea el camino de la recuperación y podamos ver un equipo más ganador y que no nos haga sufrir tanto. Hay que empezar de abajo y este es el camino, ya habrá tiempo para volver a respetar la historia.

Resúmen
Goles: 8' PT  Aguirre (Riv), 11' PT Ponzio (RP), 16' ST  Carlos Sánchez (Riv), 18' ST Mora (RP), 30' ST  Carlos Sánchez (RP)
Arbitro: Diego Ceballos (bien)
Figura del partido: C. Sánchez (Riv)

domingo, 30 de septiembre de 2012

Ganar, golear y …

Torneo Inicial – Fecha 9 – 30 de Septiembre 2012
Arsenal 0 –  River 4
Ponzio celebra su gol (foto Télam)















Una semana difícil. Un equipo que no aparece. Un técnico cuestionado. Un presidente repudiado. Un reducto complicado. El último campeón del fútbol argentino. Un técnico astuto. Un rival duro. Ante todos estos condimentos llegaba River a Sarandí.

Cuando Almeyda confirmó el equipo, se empezó a hablar de un planteo conservador por la presencia de cuatro defensores centrales (Pires, Pezzella, Bottinelli y Funes Mori) y tres volantes con características más defensivas que de ataque (Aguirre, Cirigliano y Ponzio)

Ante las pequeñas dimensiones de la cancha de Arsenal, la idea de Almeyda era plantear el partido desde la lucha, y así fue el desarrollo del primer tiempo, luchado. Ponzio y Cirigliano intentaban jugar por abajo, pero estaban imprecisos y no lograban hilvanar situaciones de riesgo. El partido era ordinario, ambos equipos revoleaban la pelota y el medio campo era de tránsito. El balón siempre salteaba el sector medio y cuando lo transitaba, había mucha pierna fuerte y pelota dividida. Cerca del final del primer tiempo, en una de esas pelotas divididas, Ponzio recuperó en el medio y con un derechazo puso la ventaja para el millonario.

En el segundo tiempo ingresó Afranchino por Sánchez, de floja actuación, y con el marcador a favor, se empezaron a generar espacios. Esto le permitió a River administrar mejor la pelota y crear más situaciones de peligro. El técnico tomo nota de la situación y dispuso el ingreso de Lanzini por Cirigliano, que sigue con un bajo rendimiento. Así el millonario movió el balón con mayor precisión y velocidad y empezó a explotar esos espacios que Arsenal dejaba en el fondo.

Llegó el gol de Luna, que por primera vez jugaba desde el minuto cero, y luego, con la expulsión de Carbonero, solo quedaba esperar que corriera el reloj para obtener tres puntos importantísimos para este momento de River. El ingreso de Gabriel Funes Mori terminó de redondear la goleada que le brinda tranquilidad al técnico para trabajar en la semana.

Esta vez Almeyda hizo una buena lectura del partido, su planteo no dejó jugar al rival y cuando se abrieron los espacios dispuso los ingresos de Lanzini y Funes Mori para explotarlos con su velocidad y terminar de liquidar el pleito.

Párrafo aparte para Mora y la línea defensiva. Por primera vez en el campeonato, los cuatro del fondo dieron sensación de seguridad, estuvieron precisos en el mano a mano y fuertes en el juego aéreo, arma letal del equipo de Sarandí. Mora sigue mostrando cosas interesantes, ya había dejado una buena impresión frente a Newell´s y en Sarandí mostró claridad para jugar, encare y gambeta, precisión para habilitar a sus compañeros y guapeza para aguantar la pelota. Sin dudas puede ser un jugador muy importante en este equipo para acompañar al nueve de área.

Esta vez River ganó y goleó, ojalá sea el puntapié inicial para llegar a las tres G. Hoy el millonario necesita de victorias, las victorias dan tranquilidad y confianza, y con confianza los jugadores van a poder desarrollar el juego para llegar a gustar como el hincha y la historia de River manda. Tendremos que tener paciencia. Mientras tanto, sigamos sumando puntos.

Resúmen
Goles: 40’PT Leonardo D. Ponzio (Riv) , 24’ST Carlos A. Luna (Riv) , 36’ST Rogelio Funes Mori (Riv) , 45’ST Rogelio Funes Mori (Riv)
Expulsado: 30’ST C. Carbonero (Ars)
Arbitro: Nestor Pitana (bien)
Figura del partido: L. Ponzio (Riv)

domingo, 23 de septiembre de 2012

Aprender de los errores

Torneo Inicial – Fecha 8 – 23 de Septiembre 2012
River 0 –  Racing 1

Ponzio y Vietto luchando (foto olé)


















La primera sensación que tuve cuando finalizó el partido, fue la de estar viviendo nuevamente todos aquellos momentos previos al fatídico 26J, pero voy a empezar cronológicamente.

El partido contra Racing no dejó absolutamente nada, entre el planteo mezquino de los de Avellaneda y la falta de ideas de River, se vio un partido deslucido, trabado y de un pobrísimo nivel futbolístico.
River presentaba una defensa nueva, con Maidana de lateral derecho, posición que ya había ocupado en su paso por Europa, y con Pezzella de primer marcador central, más Bottinelli y el debut de Diego Martínez en el lateral izquierdo.

Fue un juego de mucha fricción en el medio campo y de mucha pierna fuerte, a tal punto que a los cuatro minutos, Sand trabó con Maidana y este último debió salir del campo de juego con rotura de ligamentos cruzados. En su lugar ingresó Afranchino y Sánchez pasó a cubrir el lateral derecho de la defensa.

Hace un par de semanas justifiqué la decisión de Almeyda de no llevar defensores al banco. Para este partido y basado en la experiencia, fue un error dejar  afuera del banco de suplentes a un defensor.

Luego, el partido no aportó nada. Cuesta encontrar situaciones de gol. En el primer tiempo un cabezazo de Trezeguet que se fue besando el palo. En el segundo, otro tiro de Trezeguet que se perdió junto al palo, un cabezazo de Mora que sacó magistralmente Saja y el gol de Racing, no mucho más.

La mayor preocupación que queda es el rendimiento del equipo. No logra hilvanar una jugada clara y prolija. Todos son pelotazos cruzados, a la carga Barracas y que sea lo que Dios quiera. Y lamentablemente, hace mucho que el barbudo no anda por el Monumental, sino ¿como se explica que la segunda vez que no hay defensores en el banco, se lesiona un defensor? Creer o reventar.

A todo esto, hay que sumarle que esta derrota deja al millonario en la zona roja de la tabla del descenso, y aunque falte mucho para la finalización de la temporada, lo que muestra el equipo en la cancha lejos está de brindarle tranquilidad al hincha.

Además, como dije cuando empecé esta nota, me pareció estar viviendo nuevamente las jornadas previas al 26j. River sin ideas, buscando, intentando vulnerar al rival; y el rival, que con orden, llega una vez, hace un gol y se terminó la historia. Eso fue lo que pasó hoy, Racing jugó todo el partido en su arco y aprovechó la que tuvo, con eso fue suficiente para llevarse los tres puntos y complicar aún más a este River que no encuentra el rumbo.

Resúmen
Goles: 24’ ST Cahais (Rac)
Arbitro: Pablo Lunati (bien)
Figura del partido: no hubo
El mejor de River: Ponzio



domingo, 16 de septiembre de 2012

Ninguna Maravilla

Torneo Inicial – Fecha 7 – 16 de Septiembre 2012
Velez 2 –  River 0
Pratto anticipa a Abecasis (foto Olé)















Con el desempeño del equipo frente a Newell´s en el Monumental, los hinchas nos ilusionamos con ver a un nuevo River. El funcionamiento de ese partido, ante uno de los candidatos al título, fue esperanzador y generó muchas expectativas.

Pero todo eso se derrumbó en tan solo 20 minutos en Liniers. Un equipo con rodaje, con un técnico astuto, que sabe a lo que juega y con jugadores que interpretan a la perfección su libreto. Eso fue Velez, un rival que superó ampliamente al Millonario y fue generoso con el 2-0. De no ser por la buena actuación de Barovero, podríamos estar hablando de una goleada histórica.

Lamentablemente, la defensa de River no para a nadie. Los primeros 20 minutos del partido, los delanteros y volantes de Velez hicieron lo que quisieron en la zona defensiva Millonaria. Dos cabezazos desviados dentro del área y una pelota estrellada en el palo son pruebas del desconcierto defensivo del Millo. En este caso, con el agravante de que el medio campo nunca logró hacer pié en el Amalfitani.

Aunque se sintió la ausencia de Ponzio, a Cirigliano se lo vio mejor como único cinco, pero sus características son más de distribución y la presión de los volantes velezanos lo desbordaron y nunca logró afianzarse, aunque fue el mejor del medio.

Los dos carrileros, Sanchez y Rojas, estuvieron imprecisos, mal en la distribución y desordenados. Tuvieron más voluntad que fútbol y tampoco ayudaron en defensa, comidos por la presión de los volantes de Velez que siempre llegaban mano a mano contra los defensores.

Las espaldas de Ramiro F. Mori siguen siendo el lugar favorito de los rivales para atacar. Saben que no es su posición natural y aprovechan al máximo su lentitud y falta de oficio para el puesto, por allí vino el centro bajo para el primer gol. Sigue siendo una cuenta pendiente del cuerpo técnico trabajar en ese aspecto o buscar un reemplazo que conozca la posición.

Los delanteros casi no tuvieron participación, salvo en el segundo tiempo cuando Velez decidió replegarse y dejó que River tuviera más la pelota y avanzara en el terreno, pero sin generar mayor peligro, excepto por un cabezazo de Mora en el travesaño y un tiro desviado de Trezeguet.

Los ingresos de Afranchino y Villalva no fueron la solución que el técnico pretendía, y todo se complico con la expulsión de Ramiro F. Mori que obligó a poner un defensor y sacar un volante para reacomodar la defensa.

Lo más rescatable fue la actuación de Barovero, demostró ser un arquero a la altura de River. En los goles no tuvo responsabilidad y tuvo varias atajadas que evitaron que el resultado fuera más abultado.
Lo condenable, una vez más la actuación de los inadaptados de siempre, que creen que tienen más poder que el club o que están por encima del nombre y de la historia de River, rompiendo alambrados y queriendo suspender el encuentro.

Almeyda deberá trabajar mucho en la semana para revertir esta mala actuación y lograr los tres puntos, de lo contrario empezará a peligrar el objetivo de pelear arriba en la tabla y se comenzará a dudar de su continuidad. Además, como técnico de River, debe estar más atento y rápido para tomar decisiones. Tras la expulsión de Ramiro, debió inmediatamente indicar el ingreso de Pezzella para reacomodar la defensa, dudó tres minutos y fue ahí donde Velez encontró el segundo gol y sepultó las esperanzas de llegar al empate.

Por suerte tuvimos una alegría que vino desde las manos de Sergio “Maravilla” Martínez. Esperemos no tener que esperar otra pelea suya para volver a festejar.

Resúmen
Goles: 19’ PT Pratto (Vel); 18’ ST Bella (Vel)
Expulsados: 16’ ST Ramiro F. Mori (Riv); 23’ ST Pappa (Vel)
Arbitro: Patricio Loustau (bien)
Figura del partido: Pratto (Vel)
Figura de River: Barovero