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Arriba: Yácono, Spada, Ramos, Carrizo, Ferrari y Soria Abajo: Vernazza, Gómez, Pradoo, Labruna y Loustau |
El último título obtenido en 1947 quedaba lejano. Tras dos subcampeonatos, y un tercer y un cuarto puesto, en 1952 River buscaba volver a coronarse campeón local. Atrás quedaron las épocas esplendorosas de “La Máquina” y su juego vistoso, Alfredo Di Stéfano ya se había marchado a Colombia y en el club aún continuaban, de aquella fabulosa delantera, Ángel Labruna y Félix Loustau. Además, estaba en el plantel Walter Gómez, incorporado en 1950, Amadeo Carrizo en el arco, Norberto Yácono, Santiago Vernazza y Eliseo Prado.
Para el campeonato que
comenzó el 6 de abril de 1952, el “Millonario” incorporó a Alberto Gallo, que
regresaba al club tras dejarlo ir en 1947, Augusto Fumero y Luis Bravo. De
aquel torneo participaron 16 equipos que se enfrentaron todos contra todos en
dos rondas de quince partidos.
El comienzo fue con
vaivenes. En las primeras seis fechas cosechó siete puntos, fruto de dos
victorias, tres empates y una derrota. Recién en las siguiente jornadas pudo
hilvanar triunfos consecutivos frente a Rosario Central, Racing y Platense,
hasta que cayó derrotado en la Boca.
Para destacar es el hecho de que la victoria contra la “Academia” fue la
primera en condición de visitante en su nuevo estadio y, además, le permitió
subirse a la cima del campeonato, junto con Huracán, que era el líder en esa
primera parte del certamen.
La derrota en el
estadio “Xeneize” cortó una racha de dos años de triunfos en condición de
visitante contra su clásico rival y además lo relegó de la primera colocación,
quedando en manos de Huracán, con 14 puntos, que había empatada con
Independiente.
La decimoprimera
jornada enfrentaba al “Millonario” con Chacarita, ambos escoltas del “Globo”.
El encuentro fue chato, pero River se impuso 2 a 0. Con esta victoria alcanzó
los 15 puntos y se sumó nuevamente al primer puesto ya que el puntero había
empatado con Banfield en dos tantos.
El 29 de junio se
disputó la decimotercera jornada que tenía como atractivo el enfrentamiento
entre los dos líderes, River y Huracán, en el Monumental. En un duelo vistoso,
y con lucimiento de las delanteras de ambos conjuntos, el “Millonario” se
impuso 3 a 2, con goles de Labruna, Vernazza y W. Gómez, quedándose con la cima
en exclusividad.
Antes de finalizar la
primera rueda, el campeonato estuvo interrumpido por 41 días. Dos fines de
semana consecutivos se suspendió a causa del mal tiempo, y por el fallecimiento
de Eva Perón, el 26 de julio, se decretó un duelo que estiró el parate unas
semanas más. Finalmente, el 17 de agosto se disputó la última jornada de la
ronda inicial y el equipo de Minella, tras empatar con Newell´s, se encontraba
puntero en soledad con 20 puntos, seguido por Huracán con 19.
El comienzo de la
ronda de los desquites mostró la mejor cara del conjunto de la banda roja. Con
cuatro victorias consecutivas, logró alejarse de sus perseguidores, obteniendo
cinco puntos de ventaja, con la particularidad de que la mayoría de sus
triunfos eran por la mínima diferencia, y muchos con tantos logrados sobre la
hora.
Tras esa mini racha de
victorias, cayó en un pozo donde consiguió una victoria, un empate y tres derrotas,
entre ellas, una dolorosa goleada de Platense, en la cual fue expulsado Carrizo
en la previa al superclásico. Esto hizo más atractivo al campeonato y le dio
esperanzas a Racing que, con su triunfo sobre Estudiantes, se colocaba a un
punto del líder.
La 25ª jornada,
disputada el 8 de noviembre, enfrentaba una vez más a los clásicos rivales en
el Monumental. En esta ocasión, los equipos formaron con:
River Plate: Fumero; A. Pérez, Soria; Tesouro, Venini, Ferrari; Vernazza, Evaristo,
Gómez, Labruna, Loustau.
Boca Juniors: Ormeño; Otero, Edwards; Lombardo, Pescia, Bendazzi; Messone, Ferraro,
Borello, Montaño, Busico.
En esta oportunidad,
el “Milonario” hizo valer su poder ofensivo y se impuso al conjunto ribereño
por 3 a 1, en una ráfaga que duró seis minutos y dejó sin reacción al
visitante. Un gol de Loustau a los 38 de la primera etapa, y dos de Walter
Gómez (42’ y 44’) llevaron tranquilidad al vestuario en el descanso. Durante el
complemento, Ormeño le atajó un penal a Vernazza a los 28 y finalmente Borello
descontó a los 39 para poner cifras definitivas en el marcador.
En la jornada 27, el
conjunto de Núñez fue derrotado por Ferro, que se ubicaba en el fondo de la
tabla, y esto permitió que Racing, al empatar en la cancha de San Lorenzo, lo alcanzara
en el primer puesto a falta de tres fechas para la finalización del certamen.
El campeonato se hacía emocionante, y la irregularidad del “Millonario” en la
segunda ronda le ponía suspenso a un campeonato que parecía tener dueño al
comenzar los desquites.
En la fecha siguiente,
Huracán recibía a River con la posibilidad de alcanzarlo en la tabla de
posiciones. El “Globo” se puso en ventaja en la primera etapa, y antes del
descanso, el equipo visitante logra empatar. En
el complemento, el conjunto de la banda le dio una lección de
efectividad y terminoredondeando un marcador de 7 a 1, con brillantes
actuaciones de Vernazza (3) y Walter Gómez (2). El empate de la “Academia”
frente a Lanús volvió a dejar al River como puntero en soledad.
El siguiente encuentro,
frente a Banfield en el Monumental, cuenta con la particularidad de ser el
primer partido televisado en directo y terminó con un empate en uno que dejaba
suspenso para la última fecha, donde se definiría el campeón.
River viajó a Rosario
para enfrentar a Newell´s, donde logró ponerse en ventaja con gol de Eliseo
Prado. Este tanto produjo una serie de incidentes que obligaron a la suspensión
del partido a las espera de la decisión del tribunal de penas, que finalmente le
otorgaría los dos puntos al “Millonario”, obteniendo así su campeonato número
ocho del profesionalismo.
A diferencia de otros
campeones, este River era menos vistoso, pero quizás más efectivo, logrando
muchas victorias cerca del final y por la mínima diferencia. Una prueba del
bajo nivel del certamen es que, en la segunda parte, solo ganó nueve de quince
encuentros y fue derrotado en cuatro, así y todo, ningún equipo pudo
arrebatarle la corona. A pesar de la irregularidad, estos nombres sentarías las
bases del equipo que dominaría gran parte de la década del 50.
La formación base de
1952 estaba compuesta por: Carrizo; Soria, Perez; Ferrari, Yácono, Venini;
Vernazza, Gómez, Prado, Labruna y Losutau.
Los números del
campeón fueron
PJ
|
PG
|
PE
|
PP
|
GF
|
GF
|
PTS
|
30
|
17
|
6
|
7
|
65
|
48
|
40
|
Los goleadores fueron
Santiago Vernazza con 17 tantos, seguido por Eliseo Prado con 13, Walter Gómez
con 12 y Angel Labruna con 11.
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