lunes, 13 de octubre de 2014

Más que tres puntos

Campeonato de Primera División 2014 – Fecha 11 – 12 de octubre de 2014
Newell’s 0 – River Plate 1
Otro Ramirazo (foto Telam)













La visita a Rosario se avizoraba como el final de un línea que se había puesto como límite para definir para que estaba este River. Newell’s era el tercer rival directo y de fuste en la lucha por el campeonato, y obtener un buen resultado era clave para el futuro. Sobre todo porque, los que vienen atrás, estaban esperando un traspié tras no haber podido ganar sus partidos.

El resultado final no pudo ser mejor. Los tres puntos aumentaron la ventaja con los perseguidores y le permitió sortear esa peligrosa seguidilla sin derrotas, manteniendo el invicto y alejando a los que se quieren meter en la discusión, que esperan que otros hagan lo que ellos no pueden hacer.

Mucho se especuló con que River podría estar atravesando una crisis. La eliminación en la Copa Argentina podría haber calado hondo en el ánimo del plantel. Los cuatro empates consecutivos y el bajo goleo permitían elucubrar todo tipo de teorías. Pero el River de Marcelo Gallardo no deja de sorprender: cuando no juega bien, da muestras de carácter para sobreponerse a la adversidad.

El equipo rosarino le dio un poco de su propia medicina. Le planteó un partido con presión en el campo rival, no dejándolo jugar con comodidad y cortándole los circuitos futbolísticos. Ambos proponían lo mismo y el partido salió trabado y mal jugado. Ninguno de los dos llegaba con claridad y, en el primer tiempo, era el local el que hacía mejor las cosas.

A Leonardo Ponzio le costó hacer pie, tuvo un primer tiempo para el olvido y esto hizo que el rendimiento de todo el medio campo se viera resentido. Los delanteros estuvieron desconectados y lo mejor se vio en el lado defensivo, sostenido por las buenas respuestas de Marcelo Barovero y la sobriedad de Jonathan Maidana.

Para el complemento, el Muñeco entendió que debía cambiar el libreto. Como por abajo no encontraba respuestas, el Millonario se hizo fuerte en el juego aéreo. Allí gano tanto en defensa como en ataque, a tal punto que las jugadas más peligrosas llegaron por esa vía. Primero, un tiro de esquina ejecutado por Leonardo Pisculichi encontró el cabezazo de Gabriel Mercado que obligó a la volada espectacular de Ustari. Luego, un desvío del juvenil Lucas Boyé tras un golpe de cabeza de Maidana, pegó en el palo y, así, parecía que a River se le escapaba otro encuentro por la buena actuación del uno y los palos.

Quinto partido consecutivo en el cual la estructura del arco le impide al Millo llegar al gol. También es increíble la mala fortuna de los delanteros juveniles de River. El jueves fue Giovanni Simeone quién estrelló dos tiros en el travesaño, este domingo le tocó a Boyé y así los púberes no pueden convertir ante la falta de los delanteros de experiencia.

Parecía que la racha de cinco derrotas consecutivas y ocho años sin ganar en el Coloso del Parque seguiría persiguiendo al Millonario. Pero a favor jugaba que este año se cortaron dos rachas similares: diez años sin ganar en la Boca, y diez años sin ganar en el Gasómetro. Era la ocasión ideal para acabar con un nuevo estigma.

Y quién mejor para hacerlo que el especialista en silenciar estadios colmados de público local. Otra ejecución desde la esquina de Piscu, encontró un cabezazo a media altura de Ramiro Funes Mori, que dejó helado al uno ex Independiente y el público riverplantese explotó en sus hogares.

Faltaban 25 minutos, más el adicional, para el final del partido y había que cuidar la ventaja obtenida, que mucho había costado y que era fundamental para el futuro. Entonces Gallardo mostró que sabe leer los partidos y sus momentos, y tiró a la cancha al juvenil Guido Rodríguez para darla una mano a Ponzio. Allí creció el rendimiento del ex Newell’s y la visita comenzó a cerrar los espacios impidiendo los avances de los leprosos que carecieron de ideas claras para llegar al empate.

Así pasaron los minutos y River obtuvo un triunfo que le permite cortar esa mini racha de cuatro empates y estirar la ventaja con sus perseguidores. Pero además, le da el envión anímico necesario de cara al mes y medio que se avecina y le asesta un golpe a los rivales que esperaban un traspié, que ven que a este River, como dijo su entrenador, hay que pegarle muchas veces para derrotarlo, porque se levanta y se recupera.

Lo visto en los primeros 65 minutos de juego, son una clara muestra de lo que se remarcaba al comienzo del semestre, cuando se reclamaban refuerzos de jerarquía para poder afrontar las tres competencias con tranquilidad y equilibrio. El jueves pasado se dejó pasar la oportunidad de oro de avanzar, y tal vez de ganar, la Copa Argentina por este motivo, por no tener jugadores que puedan evitar el desgaste de los que juegan habitualmente.

El hecho de tener que improvisar a Germán Pezzella como segundo marcador central, es otra muestra de ello. Evidentemente Bruno Urribarri no convenció a Gallardo y por eso Ramiro jugó de tres y Germán ocupó su posición en la zaga. El bajo rendimiento del medio campo también es prueba de ello y ni que hablar de la anemia ofensiva cuando Teófilo Gutiérrez no juega: sin él, River casi no hizo goles y los pocos que hizo, fueron de defensores.

Marcelo Gallardo y su equipo siguen aprobando exámenes en el torneo local. Ya mostró astucia, inteligencia, carácter y buena lectura de los momentos de un partido. Un combo que todo gran técnico debe tener, y el Muñeco está demostrando, con trabajo y con resultados, que está a la altura del desafío.

En Rosario, no solo se ganaron tres puntos, se consiguió una de esas victorias que te encaminan al campeonato, porque Newell’s era un rival directo y peligroso, por el entorno y por lo que significa ganar allí, y porque les envía un mensaje a los que “van a gritar los goles de los rivales” que a este River no va a ser tan fácil bajarlo.

Formaciones

Newell’s: Ustari; C. Díaz, L. Fernández, V. López, Casco; Orzán, H. Villalba, Bernardi; F. Muñoz, L. Figueroa y M. Rodríguez. Director Técnico: Gustavo Raggio.

River Plate: Barovero (7); Mercado (7), Maidana (7), Pezzella (7), Funes Mori (7); C. Sánchez (6), Ponzio (5), Rojas (5); Piscullichi (5); Mora (5) y Boyé (5). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 21′ST Solari (5) por Mercado; 25′ST G. Rodríguez por Pisculichi; 36′ST Simeone por Boyé.

Resumen

Goles: 22’ST Ra. Funes Mori (Riv)
Incidencias: no hubo.
Arbitro: N. Pitana (aceptable)
Figura: M. Barovero (Riv)

jueves, 9 de octubre de 2014

Un objetivo menos

Copa Argentina 2014 - cuartos de final – San Juan - 9 de octubre de 2014
Rosario Central 0 (5) - River Plate 0 (4)
Adios en cuartos (foto River Plate)













Se acabó la excursión de River por la Copa Argentina. Una eliminación que no duele tanto porque desde el principio se visualizó como el objetivo de menor importancia, a tal punto que siempre se encaró con equipos alternativos y la formación presentada en este encuentro es una muestra de ello.

El principal dolor se produce porque en los noventa minutos el Millonario fue mejor que su rival, concretando la mejor actuación en esta copa, pero, una vez más, los travesaños no le permitieron encontrar el gol y la buena actuación de Mauricio Caranta hizo el resto. Las que los delantero Millonarios enviaban al arco, el uno rosarino se encargaba de desviarlos.

Luego llegó la lotería de los penales, instancia en la que los dirigidos por Marcelo Gallardo habían logrado las clasificaciones en instancias previas, y allí, el flojo remate de Bruno Urribarri en la quinta ejecución, y la precisión de los Canallas, dejaron a River sin el cheque de $700000.

Una pena haber perdido en esta instancia, porque viendo los equipos que quedan en las otras llaves, se podría pensar que las posibilidades de obtener un nuevo título eran muchas y solo faltaban dos escalones para el final. Pero la necesidad de rotación y la falta de un plantel con nombres para afrontar tres competencias obligaron al Muñeco a poner un equipo plagado de juveniles, con algunos hombres que habían perdido su lugar en el primer equipo por bajo rendimiento.

Ya se había destacado en este espacio que tarde o temprano, el encarar tantas competencias con un plantel corto terminaría pasando factura, tanto en lo físico como en los resultados, y este traspié solo confirma lo que al principio del semestre se temía cuando los refuerzos no llegaban.

Una vez más se dejó pasar la posibilidad de ganar la Copa Argentina. El año pasado, con Ramón Díaz como director técnico y otra comisión directiva, se criticó mucho la decisión de enfrentar a Estudiantes de Buenos Aires, por la primera ronda, con suplentes. La posterior eliminación en manos del Pincha reforzó esas críticas.

Hoy la situación es similar. El Millonario se va de la copa por penales, sin haber conseguido ningún gol y poniendo mayoría de suplentes en sus tres presentaciones. Lo destacable de estas actuaciones es el rodaje que ganan algunos juveniles un poco relegados, como el caso de Emanuel Mammana y Germán Pezzella, dos grandes defensores que tienen mucho futuro con la banda roja en el pecho.

También la presentación de Guido Rodríguez, un cinco que tiene clase y que comenzó un poco nervioso, errando algunos pases sencillos pero que con el correr de los minutos fue ganando confianza y redondeó una buena presentación.

Lo más flojo del equipo se vio por el sector izquierdo. La elaboración de las jugadas era buena en el resto del campo, pero por ese sector fallaban los pases, los centros eran malos y cometían muchos errores en defensa, ya que por ahí llegaron las jugadas más peligrosas de los rosarinos.

El ingreso de Ariel Rojas le dio más confianza a Urribarri y levantó un poco su nivel, pero el haber errado el penal seguramente lo relegará bastante en la consideración. Aunque ahora tendrá algunas chances por la partida de Leonel Vangioni a la selección.

Lo cierto es que el desgaste empieza a pasar factura. Ya quedó en el camino uno de los objetivos y quedan dos por delante: el torneo local y la Copa Sudamericana. Ambas competencias con rivales difíciles y con un calendario cargado hasta fines de octubre, a lo que hay que agregar posibles convocatorias a selecciones nacionales, lo que también dejará diezmado al plantel.

Formaciones

Rosario Central: Caranta; P. Ferrari, Berra, Acevedo, R. Delgado; Encina, Musto, Barrientos, J. Aguirre; J. Valencia y Abreu. Director Técnico: Miguel Ángel Russo.

River Plate: Chiarini (7); A. Solari (6), Mammana (6), Pezzella (6), Urribarri (4,5); C. Sánchez (5), G. Rodríguez (5), Ferreyra (4); T. Martínez (4); Driussi (5) y Simeone (5). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 18’ST Rojas (5) por Ferreyra; 18’ST Mora (5) por Martínez; 36’ST Boyé por Simeone.

Resumen

Goles: no hubo
Incidencias: no hubo
Definición por penales:
River: Rojas (gol), Mora (gol), C. Sánchez (gol), Pezzella (gol), Urribarri (contuvo Caranta).
Rosario Central: Barrientos (gol), Delgado (gol), Ferrari (gol), Caranta (gol), Abreu (gol).
Arbitro: F. Echenieque (bien)
Figura: Caranta (RC)

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domingo, 5 de octubre de 2014

No se festeja

Campeonato de Primera División 2014 – Fecha 10 – 5 de octubre de 2014
River Plate 1 – Boca Juniors 1
Pezzella, de goles importantes (foto River Plate)













Difícil salir de la piel del hincha para escribir algo sobre este partido que nunca debió haberse jugado. Si hubiera sido en “la vereda de enfrente”,  habría fuegos artificiales y festejos en mitad de cancha. Pero esto es River, ese equipo que, por historia, siempre quiere ganar, juegue donde juegue, contra quien juegue y en las condiciones que sean, sin renegar de su estilo.

Lamentablemente, el tiempo, por el clima y no por el reloj de Agustín Orión,  es el principal rival del equipo de Marcelo Gallardo. Las tres veces que tuvo que enfrentar partidos con lluvia y cancha pesada (Arsenal, Lanús y Boca), no pudo obtener los tres puntos, aunque lo mereció ampliamente.

Sabido era que, jugar en estas condiciones, iba a favorecer a aquel que se dedica a destruir, a deshacerse del balón y a ensuciar el juego. El estado del terreno maquilló el papelón que vino a hacer Boca al Monumental. Demoró el juego en cada ocasión que tuvo, cada saque de arco, cada lateral, incluso, su arquero tardó en salir al segundo tiempo, toda una muestra de sus intenciones.

Esta estrategia fue posible también por la complicidad del árbitro, que tuvo un partido paupérrimo. Dejó seguir jugadas que no merecían ventaja; cortó otras que si la merecían, como la que terminó en gol de Rodrigo Mora; anuló, mal, un gol de Teófilo Gutiérrez por posición adelantada; cobró un penal que no fue y expulsó al jugador que cometió la infracción; permitió que la visita demorara el juego constantemente; y estuvo mal al juzgar las jugadas de tarjeta, por exceso o por defecto.

Por supuesto que lo futbolístico es prácticamente imposible de analizar. River no pudo jugar a lo River y Boca estaba en su salsa porque nunca quiso jugar. El tiempo y la cancha se lo permitieron y el Millo tardó en acomodarse, pero cuando lo logró, la audacia del Muñeco le permitió llegar al empate.

En el primer tiempo, casi sin proponérselo, el xeneize abrió el marcador tras un tiro libre que desvió Lisandro Magallán y descolocó a Marcelo Barovero, que nada podía hacer. Con la ventaja, se acentuó la intención de evitar que el juego tuviera continuidad y era común la imagen de la pelota volando por el cielo del Monumental.

Llegando al final de la primera etapa, un error del juez le permitía a River tener la chance de llegar al empate mediante un tiro penal. Pero a River los penales le cuestan horrores. De los últimos nueve, solo metió tres, y frente a Boca vienen a la memoria varios tiros desperdiciados desde los doce pasos que evitaron resultados positivos: Hernán Díaz en le Bombonera en 1992; Marcelo Salas también en el riachuelo; Marcelo Gallardo en el Monumental;  y se suma a la lista Rodrigo Mora, que lo tiró por arriba del travesaño y evitó poner justicia en el tanteador.

En el complemento, los cambios dieron una idea de las intenciones de cada uno. Arruabarrena quería aguantar el resultado y Gallardo darlo vuelta como sea. Llegando a la mitad de esta etapa, el Muñeco mostró otra cualidad: la astucia. Sacó a un defensor para poner un delantero en el entretiempo y luego sacó a un volante para poner un defensor, pero que se fue a parar de nueve. Así llegó el empate. Germán Pezzella cabeceó un pelotazo frontal de Ramiro Funes Mori que el uno xeneize no pudo contener y, en el rebote, el mismo Pezzella la mandó al fondo de la red.

El empate era injusto, porque River merecía ir ganando el partido, pero el defensor empezaba a poner un poco de justicia en el marcador. Después, el juvenil Lucas Boyé tuvo dos ocasiones para marcar, pero sus definiciones fueron defectuosas y no pudo darle la victoria al Millo.

Así se fue el último superclásico del año, un año que se recordará porque el eterno rival no pudo ganar. Se jugaron seis encuentros entre oficiales y amistosos y en ninguno de ellos los del riachuelo pudieron llevarse una victoria.

El final del encuentro no tuvo luces de colores en el cielo, porque los empates no se festejan. El descontento era generalizado, los cánticos hacia la actitud del visitante colmaron el ambiente del Monumental, y luego fueron tapados por aplausos para un equipo que sigue mostrando virtudes. Que muestra la actitud para reponerse ante resultados y condiciones adversas. Que tiene un técnico astuto, que sabe lo que quiere y demuestra que no es un improvisado. Que, aunque hace tres partidos que no gana, sigue puntero e invicto, y que va por el Bicampeonato.

Formaciones

River Plate: Barovero (5); Mercado (6), Maidana (7), Funes Mori (4), Vangioni (5); C. Sánchez (5), Ponzio (6), Rojas (6,5); Piscullichi (5); Mora (4) y Gutiérrez (4). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 0′ST Boyé (5) por Vangioni; 30′ST Pezzella por Pisculichi; 30′ST Solari por C. Sánchez.

Boca Juniors: Orion; Marín, Echeverría, Magallán, Colazo; Meli, Erbes, Gago; Carrizo, Calleri y Chávez. Director Técnico: Rodolfo Arruabarrena.

Resumen

Goles: 22’PT Magallán (Boc); 33’ST Pezzella (Riv)
Incidencias: 41’PT expulsado Gago (Boc); 43’PT Mora (Riv) desvió un penal; 38’ST expulsado Ra. Funes Mori (Riv)
Arbitro: M. Vigliano (Mal)
Figura: Pezzella (Riv)


domingo, 28 de septiembre de 2014

Misil Teodirigido

Campeonato de Primera División 2014 – Fecha 9 – 28 de septiembre de 2014
Lanús 1 – River Plate 1
Teo goleador (foto River Plate)













Partido chivo en el sur. No suele ser un reducto fácil para ningún equipo, pero especialmente para River. Lanús es de esos equipos molestos, que desde que consiguió asentarse en primera división logró la mayoría de las victorias con las que cuenta en el historial.

En el Día Internacional del Hincha de River, el pueblo Millonario esperaba una victoria para cerrar el domingo festejando con todo y estirar aún más la ventaja con uno de sus perseguidores. Pero el trámite del partido fue bastante complicado.

Guillermo planteo un trámite para pelearle la pelota en el medio y presionar en la salida. Para eso puso tres puntas que se adelantaban ante cada saque de arco de Marcelo Barovero. Esta presión complicó mucho a Ramiro Funes Mori, que se mostró muy impreciso, fallando varios pases sencillos.

La propuesta del Millo fue la misma que viene mostrando desde que Marcelo Gallardo es el técnico. Así, fue el que tuvo las jugadas más claras en la primera mitad. Un remate de Leonardo Pisculichi que se desvió y exigió a Agustín Marchesín; un remate de Rodrigo Mora que, una vez más, pegó en el travesaño; y un par de llegadas a fondo que no pudo concretar.

A todo esto, el Granate esperaba un error de la visita para llevar peligro al arco de Trapito, y en la primera que los defensores del Millo fallaron, Silvio Romero habilitó a Lautaro Acosta y este definió bajo, cerca del pie de Trapito, que no la pudo desviar y la pelota se coló por el segundo palo.

La ventaja del local era injusta, pero había aprovechado mejor la única oportunidad que tuvo. A partir de allí, intentaron ensuciar el partido con pierna fuerte, infracciones violentas y a destiempo. Todo avalado y bajo la estricta supervisión de Federico Beligoy, que tuvo un partido para el olvido. Dejó pegar a ambos equipos por igual y falló en sanciones claras para ambos bandos.

A pesar de las vicisitudes que planteaba el encuentro, River no se dejó amedrentar y en el complemento salió a buscar el empate para mantener el invicto y la diferencia en la tabla. Así, Teófilo Gutiérrez se puso el equipo al hombro, la pidió siempre, se bancó las apretadas y las infracciones de los hombres de Lanús; y Leonardo Ponzio se hizo eje del equipo, relevando, recuperando y distribuyendo, completando uno de sus  mejores partidos de los últimos tiempos.

El Millo no encontraba el gol. Otra vez el travesaño, esta vez tras un tiro libre largo de Piscu, le negó la posibilidad de llegar al empate y Teo desde afuera del área probó, pero su remate se fue desviado.

Finalmente, a los 25 minutos, el colombiano volvió a tomar el balón fuera del área, le dieron un segundo para pensar y no dudó. Sacó un misil teledirigido que picó delante del uno granate y se metió en el arco. Cuando River más lo necesitaba, apareció el nueve goleador y le dio el empate a los de Núñez, para mantener el invicto y la punta.

En esta ocasión el equipo no jugó bien. Los rivales le van tomando la mano y le van planteando diferentes situaciones que lo obligan a buscar variantes durante los noventa minutos. A pesar de ello, mostró actitud y carácter para rescatar un punto y empezar la semana del superclásico con el invicto y la cima en soledad garantizados.

Eso es lo rescatable del este plantel, que aunque es corto y se empieza a notar la falta de recambio, no se resigna ante la adversidad, da pelea, muestra carácter y no se deja amedrentar por cualquiera. Lo mostró el jueves pasado contra Arsenal y lo revalidó este domingo frente a Lanús, uno de los equipos más mañeros del fútbol local.

Además, el Muñeco lo muestra con sus acciones. Él quiere ganar siempre, dijo que iba al sur a ganar y así lo demostró con sus cambios. Estando abajo en el marcador, sacó a un defensor y puso a un delantero, pasando a defender con tres hombres. A los dos minutos de esa modificación, llegó el tanto del empate.

River se llevó un punto del sur que se puede tomar como bueno o como malo. En el análisis, el Millo mereció ganar, tuvo las más claras y no pudo concretar, desde esa perspectiva, el punto es malo. Pero teniendo en cuenta que se iba perdiendo, que se llegó al empate y que se mantiene la diferencia con uno de los rivales directos, el empate sirve, hay que revalidarlo el próximo domingo en el partido más importante del campeonato.

Ahora comienza la semana previa al superclásico. Con al ánimo en alza por los buenos resultados, el invicto y la punta, River tiene siete días para recuperar a los jugadores antes de recibir a Boca en el Monumental. Allí deberá ganar para cortar esta mini racha sin victorias y quedar bien posicionado de cara a la recta final del certamen.

Formaciones

Lanús: Marchesín; Araujo, Braghieri, G. Gómez, M. Velázquez; D. González, J. Ortíz, V. Ayala; Acosta, Romero y Melano. Director Técnico: Guillermo Barros Schelotto.

River Plate: Barovero (5); Mercado (6), Maidana (7), Funes Mori (4), Vangioni (5); C. Sánchez (5), Ponzio (7), Rojas (7); Piscullichi (5); Mora (6) y Gutiérrez (7). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 23′ST Solari (5) por Vangioni; 23′ST Boyé (5) por C. Sánchez; 26′ST Pezzella por Mercado.

Resumen

Goles: 36’PT Acosta (Lan); 25’ST T. Gutiérrez (Riv)
Incidencias: 0’ST expulsado Gvo. Barros Schelotto (Lan); 8’ST expulsado M. Gallardo (Riv)
Arbitro: F. Beligoy (Mal)
Figura: L. Ponzio (Riv)

jueves, 25 de septiembre de 2014

Terrenal

Campeonato de Primera División 2014 – Fecha 7 – 25 de septiembre de 2014
Arsenal 1 - River Plate 1
Piscu otra vez goleador (foto River Plate)













Parecía que el clima no quería que este partido se jugara. Es una característica curiosa, pero muchos de los enfrentamientos entre River y Arsenal en Sarandí, tuvieron como ingrediente adicional a la lluvia. Repasando, hubo uno en donde Javier Gandolfi metió un gol para que los del Viaducto ganaran 2 a 1, otro donde Julio Furch puso el empate en posición adelantada y este último, por citar algunos.

Está claro que no son las mejores condiciones para el juego que quiere desplegar el Millonario. Tras las intensas precipitaciones caídas por la tarde, la cancha estaba con mucha agua, pesada y, a eso sumarle que, al ser chica, los espacios no abundaban. Así las cosas, el desarrollo del partido estaba a pedir de Arsenal y el desafío era encontrar la forma de poner el trámite a favor.

Sin lugar a dudas, junto con el primer encuentro del ciclo de Marcelo Gallardo como director técnico, este fue el de rendimiento más flojo. Por todo lo expuesto anteriormente y porque River nunca pudo hacer pie para lograr esa presión alta a la que estaba acostumbrado.

El planteo del local fue esperar, e intentar saltear rápido el sector medio para poner a sus delanteros de cara a los centrales Millonarios, que no tuvieron una buena tarde, sobre todo Ramiro Funes Mori, que se complicó mucho y terminó cometiendo el penal que derivó en la apertura del marcador.

El objetivo para los de Gallardo era encontrar la forma de romper ese bloque defensivo que planteaba Martín Palermo y le costó, a tal punto que el primer remate al arco llegó a los 34 minutos debido a un error de la defensa, que dejó un rebote corto y Rodrigo Mora disparó sin dudar, pero el tiro pegó en el travesaño.

Luego de esa ocasión, la visita tuvo un par más, la más importante en los pies de Teófilo Gutiérrez cuando se moría la primera mitad, pero su remate fue débil a las manos del arquero. El complemento no cambiaría su desarrollo.

Un minuto después del gol de penal convertido por Hugo Nervo, Leonardo Pisculichi llegó al empate tras tomar un rebote dentro del área chica, mostrando otra de las virtudes de este River: no caerse ante una adversidad y tomar fuerzas para llegar rápido a una situación favorable.

Con el envión de la conquista, parecía que el Millo podía ganarlo, pero no encontraba precisión en los últimos metros y, con la cancha rápida, se veía obligado a realizar pases largos, muchas veces imprecisos.

La ausencia de Matías Kranevitter le dio otra impronta al medio campo. Está claro que Leonardo Ponzio no es igual que el Colo, y que tiene otras características, menos dinámica y despliegue, pero creer que por su ingreso River no ganó, no tiene fundamentos concretos, más que meras especulaciones.

En líneas generales no fue bueno el partido de la Banda, y el medio campo fue uno de los puntos más débiles, por el hecho de que Arsenal intentaba saltear esa parte del terreno y se replegaba bien, marcando hombre a hombre a Piscu y evitando que River manejara la pelota con comodidad del medio hacia adelante.

Teo estuvo apagado otra vez, no fue participativo, y lo mejor lo mostró el uruguayo Mora, que pudo hacer un gol y fue el que estuvo adentro del área para generar el rebote que terminó en el empate que puso cifras definitivas al marcador.

La igualdad, aunque deja un sabor amargo, por las circunstancias en las que se desarrolló el encuentro, sirve. Será más importante aún si el próximo domingo se obtienen las tres unidades en la cancha de Lanús, inmediato perseguidor.

Con este resultado, el último campeón argentino se alejó un punto más, ahora lleva cuatro de ventaja, del Granate y de Newell’s, a quienes deberá enfrentar en las próximas tres jornadas, con el superclásico en el medio. Seguidilla clave para llegar bien parado a la recta final, con una buena base de puntos que le permita también prestar atención a las otras competencias.

Contra Arsenal se planteó una situación inédita para este equipo y se evidenció que River es terrenal, que tiene defectos y que se lo puede complicar. Lo importante es que el equipo se pudo reponer ante la adversidad y obtuvo un resultado positivo, que deberá rubricar el próximo domingo para evitar que Lanús se acerque.

Formaciones

Arsenal: Andrada; San Román, Nervo, Curbelo, D. Pérez; Burzio, Marcone, Fredes, Alemán; Palacios y Zelaya. Director Técnico: Martín Palermo.

River Plate: Barovero (7); Mercado (7), Maidana (6), Funes Mori (4), Vangioni (6,5); C. Sánchez (6), Ponzio (5), Rojas (6,5); Piscullichi (6); Mora (6) y Gutiérrez (5). Director Técnico: Marcelo Gallardo.

Ingresaron: 32′ST Boyé por Mora; 36′ST Ferreyra por Rojas; 36′ST T. Martínez por Pisculichi.

Resumen

Goles: 4’ST Nervo (Ars); 5’ST Pisculichi (Riv)
Incidencias: no hubo
Arbitro: D. Herrera (regular)
Figura: M. Barovero (Riv)