Copa Libertadores 2015 – Grupo 6 – Fecha 2 – 5 de marzo de
2015
River Plate 1 – Tigres (Mex) 1
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Sánchez y su golazo de tijera (foto Prensa River Plate) |
Así es la Copa Libertadores. Este tipo de partidos son los que se va a encontrar River en esta fase de grupos. Rivales que se van a defender al Monumental y a hacer tiempo con la impune complicidad del juez de turno.
Para colmo, el certamen parece estar ensañado con el
conjunto Millonario, que tiene que remar mucho más que otros equipos para
hacerse de un triunfo.
Los mexicanos no habían hecho absolutamente nada, hasta que de
un saque de arco, que reventó las estrellas, Ramiro Funes Mori peinó la pelota
hacia atrás y dejo pagando a Jonathan Maidana, para que Joffre Guerrón, que
deambulaba por la mitad de la cancha recién ingresado tras ser atendido, se la
encontrara para encarar de frente a Julio Chiarini. Así, con un error, una
llegada y un tiro al arco, Tigres se ponía en ventaja. Cien por ciento de
efectividad.
El equipo de Marcelo Gallardo no brillaba, aunque era más
que su rival y había tenido un par de situaciones para abrir el marcador, pero
Nahuel Guzmán, la impericia y la defensa visitante, impidieron la caída de su
valla.
El complemento comenzó con una situación insólita. Habían
transcurrido diez minutos, de los cuales seis, el autor del gol y el Melli
fueron atendidos por los médicos. Esto suponía que el juez iba a adicionar, por
lo menos, cinco minutos, pero los árbitros también tienen su magia en la Copa
Libertadores cuando vienen al Monumental.
En la segunda parte se vio un poco más del River que
queremos ver, ayudado por la clara intención del equipo mexicano de refugiarse
lo más cerca posible de su arco, hasta que la insistencia tuvo su premio.
A los 22 minutos, Carlos Sánchez, el goleador de River en el
2015, tomó de volea con una media tijera una pelota dentro del área y la mandó
al fondo de la red. El empate seguía siendo injusto, pero abría la esperanza de
poder dar vuelta el marcador.
Y eso que todavía no hablamos del estado del campo de juego
que, sin dudas, influyó en la definición de varias de las jugadas de ataque del
conjunto local. En ellas, tuvo la oportunidad de rematar de frente al arco,
pero los disparos se iban desviados porque los jugadores le entraban mordida a
la pelota, producto de algún mal pique o de llegar mal pisados. Sin dudas, un
error garrafal en la planificación del mantenimiento del césped del estadio.
Para colmo, cuando había un tiro libre cerca del área, los
encargados de ejecutar la falta intentaban una jugada preparada al ras del piso
en vez de enviar el centro al punto del penal. Por supuesto que la jugada
terminaba en nada, en parte, por el mal estado del terreno.
Tras el empate, el Millo siguió buscando, pero sin suerte.
En esa búsqueda incesante, cerca del final del partido, Rodrigo Mora pudo ganar
el encuentro, pero el palo le dijo no y la suerte evitó que el rebote diera en
la espalda del uno visitante para que se metiera en la meta.
River deberá entender que la Copa Libertadores es la chica
más difícil de la fiesta. Es histórico. Le pasó siempre. Situaciones como la
del gol de Tigres son insólitas y pocas veces vistas. La suerte le es esquiva
en el certamen continental. Si nos remitimos al partido en Oruro, también, dos
errores terminaron en dos goles en contra, dejando como balance en los dos
encuentros, tres errores, tres goles en contra y un solo punto en la tabla de
posiciones.
Además, los árbitros, que se suele decir que son localistas,
van al Monumental a sacar chapa de vaya a saber qué cosa y se olvidan del
localismo para dejar que los visitantes hagan tiempo, se tiren al piso, tarden
en sacar del arco o hacer los laterales o, como hizo Guerrón más de una vez, se
hacen los lesionados para hacer ingresar el carrito y cuando éste lo hace, se
van caminando. A todo eso, el colegiado brasileño solo adicionó cuatro minutos,
cuando el juego estuvo parado al menos ese tiempo por la lesión del goleador
mexicano y, además, se hicieron todos los cambios permitidos.
El conjunto del Muñeco deberá aprender a no equivocarse y
entender que en esta competencia, sobre todo para River, los errores se pagan y
muy caros. No dan revancha, un error como el del gol de Tigres pude significar
la eliminación.
Ahora el margen de error es muy pequeño, y deberá ganar al
menos un partido de visitante para poder llegar a la clasificación. El grupo se
complicó, pero aún no está nada dicho. La Libertadores es diferente, es esquiva
y no se lleva bien con el Millonario, es hora de empezar a amigarse.
Formaciones
River Plate: Chiarini
(6); Mercado (6), Maidana (7), Funes Mori (5), Vangioni (6,5); C. Sánchez (7,5),
Kranevitter (7), Rojas (4); Pisculichi (6); Mora (6,5) y T. Gutiérrez (6,5).
Director Técnico: Marcelo Gallardo.
Ingresaron: 8’ST Balanta (7) por Funes Mori; 23’ST
Mayada (6) por Mercado; 33’ST Driussi por Vangioni.
Tigres (Mex): N.
Guzmán; I. Jiménez, H. Ayala, Rivas, Torres Nilo; Pizarro, Dueñas, Arévalo
Ríos, D. Álvarez; Guerrón y Sóbis. Director
Técnico: Ricardo Ferretti.
Resumen
Goles: 40’PT
Guerrón (Tig); 28’ST C. Sánchez (Riv)
Incidencias:
no hubo
Arbitro: S. Ricci (mal)
Figura: C. Sánchez (Riv)
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