Copa Libertadores 2015 – Grupo 6 – Fecha 4 – 19 de marzo de
2015
River Plate 1 - Juan
Aurich (Per) 1
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El festejo del único gol de River (foto Prensa River Plate) |
No hay palabras para explicar lo que pasó en el Monumental.
Un equipo crea 17 situaciones de gol, siete de ellas de frente al arquero, pero
convierte solo una y en la única que le llegan, le empatan y, como si fuera
poco, pudo perderlo en la última de no ser por la rápida barrida de Julio
Chiarini.
Así está este River. Dejando sensaciones horribles e
inexplicables. En la noche del jueves, tras el empate final, el clima era de
eliminación. De copa perdida, aunque matemáticamente hay chances, hay que
empezar a hacer cuentas y esperar resultados de otros partidos que favorezcan
al Millo.
Pero sigue siendo inexplicable lo que está pasando. Es
reiterativo, pero este equipo, que apenas difiere en un par de nombres (y tal
vez ese sea uno de los problemas) de aquel del año pasado, está más cerca de ese
del 2011 que del reciente y exitoso 2014.
Hace dos partidos, terminaba la crónica diciendo que era
hora de que River comenzara a amigarse con la Copa Libertadores. Al parecer, la
copa no quiere saber nada con tener una buena relación con el Millonario.
De las 17 ocasiones creadas, tres pegaron en el palo (una en
cada uno), dos de ellas con solo un minuto de diferencia y la tercera, poco
después; y todas en los pies del mismo jugador, Teófilo Gutiérrez, que en esta
ocasión no se mostró displicente, sino que buscó su gol. Además, Rodrigo Mora
desperdició, por lo menos, cuatro ocasiones mano a mano con el arquero por no
pensar bien la definición, convirtiendo al uno peruano en figura.
Hablar de suerte es asignar a ese factor cuestiones que
tienen que ver también con la preparación futbolística. No es casual la
cantidad de lesiones que está teniendo el plantel, por citar un ejemplo. Se
puede decir “que mala leche, se lesionan todos juntos”, pero es hacer un
análisis superficial de la situación.
Las lesiones musculares pueden ser producto de malos
esfuerzos o mala preparación, entonces, se puede caer sobre si fue buena o mala
la pretemporada. En su momento Marcelo Gallardo dijo que la había planificado
para que surta efecto en el largo plazo, pero las lesiones muestran que en esa
planificación algo falló.
Es cierto que la fortuna puede hacer que una pelota pegue en
el palo y entre, o de en el travesaño y pique para adentro en vez de para
afuera, pero si de 17 o 19 ocasiones solo se puede concretar una, también hay
una evidente falla en la toma de decisiones a la hora de definir, y eso también
se trabaja.
Se suele decir que partidos de estos podes jugar diez y
ganar nueve. River viene teniendo actuaciones en las que mereció ganar en
cuatro de los últimos cinco partidos, y en todos ellos se llevó menos de lo que
merecía, todos empates.
Por momentos parecía que el Millonario sobraba el partido. Algunas
definiciones de Mora pecaban de exceso de confianza y, en vez de asegurarla,
quería tirar un lujo. Y tal vez allí está lo difícil de explicar, porque si el
uruguayo tuvo tantas ocasiones para quedar mano a mano, es porque el equipo
generó y jugó de manera tal de llegar a poner a sus hombres en posición de gol.
Pero el resultado final nos impide ver que, tal vez, River
haya jugado el mejor partido de este 2015, ante un rival que tiene todas las
condiciones para ser considerado de categoría amateur. Por ello también es
difícil evaluar individualmente a los jugadores, porque sus rendimientos fueron
buenos, pero fallaron en los momentos clave, y eso es imperdonable, sobre todo
ante un rival que daba innumerables ventajas.
Se puede buscar culpables y decir que la responsabilidad es
de tal o cual. Lo cierto, y lo dicho ya, es que son todos responsables:
jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. Da la sensación que todos ellos
subestimaron la situación, y el tiempo les está dando una lección. Es curioso
que al Muñeco se le haya escapado, ya que en su anterior experiencia
libertadora, también quedó eliminado en primera ronda cuando dirigía a Nacional
de Uruguay.
Es difícil encontrar palabras, pero la conclusión es que se
está fallando en las dos áreas, y esas fallas se están pagando muy caras. River
no está muerto, pero tiene casi los dos pies afuera de la Copa. No queda otra
que ganar todo lo que queda y esperar una mano para que el sueño no quede
trunco.
Formaciones
River Plate: Chiarini
(6); Mercado (6), Maidana (6), Balanta (6), Vangioni (-); C. Sánchez (6,5), Kranevitter
(6), Rojas (5); Pisculichi (5); Mora (5) y T. Gutiérrez (6). Director Técnico:
Marcelo Gallardo.
Ingresaron: 8’PT Funes Mori (6) por Vangioni; 9’ST G.
Martínez por Pisculichi; 17’ST Mayada por Balanta.
Juan Aurich (Per): Gallese; M. Delgado, Balbuena, Gambetta, Ramos;
Céspedes, Vílchez, A. Rojas, Tejada;
Pacheco y Rengifo. Director Técnico: Roberto Mosquera.
Resumen
Goles: 25’PT
Mercado (Riv); 44’ST M. Delgado (JA)
Incidencias:
no hubo.
Arbitro: J. Osorio (regular)
Figura: Gallese (JA)
El mejor de River: C. Sánchez
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